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Diez veces más potente que el fentanilo: la ciclorfina, la droga que comienza a causar estragos en las calles de EE.UU.

A fines de abril, la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas (ONDCP) de la Casa Blanca emitió su primer aviso oficial, alertando sobre la propagación del potente opioide sintético vinculado a al menos 55 muertes en todo el país entre 2025 y 2026.

La ciclorfina pertenece a una clase de opioides sintéticos conocidos como “orfinas”.

Era una mañana de martes estresante en San Francisco, y Christina Lacourte fue al dormitorio de su hijo para despertarlo y prepararlo para la escuela. La puerta estaba cerrada con llave, así que tuvo que forcejear para abrirla con una percha.

Al entrar, vio a su hijo en la cama, bajo el letrero de neón con la leyenda “Open” -como los de los vitrinas- que él había pedido para su cumpleaños cuando cursaba sexto grado. Su rostro se estaba tornando azulado y se le marcaban las venas. Un líquido negro manaba de su nariz y su boca, acumulándose sobre las sábanas, detalló The New York Times en un artículo publicado este lunes.

Christina corrió a buscar las dos dosis de Narcan que guardaba en el cajón de la cocina para este preciso momento -aquel que tanto había temido-, pero no lograron reanimarlo. Recuerda haber llorado desconsoladamente y gritado mientras llamaba al 911. Su departamento se convirtió de repente en una borrosa imagen gris de paramédicos, policías y médicos forenses.

Su hijo salió en una bolsa para cadáveres.

Ella daba por hecho que su hijo había muerto a causa del fentanilo, pero el informe de la autopsia no hacía ninguna mención al respecto. En su lugar, incluía una palabra desconocida para ella: “ciclorfina”. Dante Paul Lacourte tenía 16 años.

Dentro de un laboratorio de fentanilo del Cartel de Sinaloa.

Según el Times, la autopsia del adolescente marca la llegada de la droga mortal a San Francisco. Sigue siendo la única vez que la palabra ciclorfina ha aparecido hasta ahora en un informe del forense de la ciudad.

La muerte de Dante Paul ocurrió el 7 de abril en el departamento de tres dormitorios de su madre, situado en el acomodado barrio de Lower Nob Hill.

Diecisiete días después, las autoridades sanitarias de San Francisco ofrecieron una conferencia de prensa para advertir sobre la aparición de un opioide sintético más letal que el fentanilo, el cual seguía causando la muerte de decenas de personas en la ciudad cada mes.

A comienzos de marzo, la alerta ya había sido dada en Chicago. “Se llama ciclorfina y es un opioide sintético descrito como 10 veces más potente que el fentanilo. Ahora está apareciendo en el mercado de drogas ilícitas de Illinois”, destacó entonces la cadena ABC, alertando sobre su distribución en las calles. Ya se le ha atribuido al menos una muerte: la de un hombre del condado de Will que falleció en Chicago.

“Esta sustancia me preocupa”

En una entrevista con la cadena de televisión, Todd Smith, agente especial a cargo de la División de Campo de Chicago de la Administración de Control de Drogas (DEA) de EE.UU., afirmó que esta droga emergente, impredecible y letal, es tan reciente que resulta casi imposible detectarla mediante pruebas en la calle.

“Es sumamente preocupante porque hemos logrado avances. Se ha registrado una reducción significativa en las muertes por sobredosis y en los casos de intoxicación en toda el área de Chicago. Y preocupa ver cómo esta nueva sustancia se está introduciendo en el mercado de drogas ilícitas”, señaló.

La potencia de la ciclorfina hace que cualquier contacto con ella sea potencialmente catastrófico. “El verdadero peligro es que podrían ser consumidores habituales de drogas y, de repente, se introduce en su organismo este opioide sintético más potente, lo que podría provocarles una sobredosis o una intoxicación”, explicó Smith.

Hasta entonces, la ciclorfina se había detectado en tres ocasiones en Illinois. Sin embargo, está apareciendo en todo el país, según el Centro de Investigación y Educación en Ciencias Forenses (CFSRE), con múltiples casos registrados ya en California, Texas, Tennessee, Kentucky, Ohio y la costa este.

Travis Hayes, de 65 años, se inyecta lo que asegura es fentanilo en el barrio de Tenderloin, en San Francisco, California, el 27 de febrero de 2020. SHANNON STAPLETON

“Esta sustancia me preocupa”, afirmó Laura Fry, directora ejecutiva de Live4LALI, una organización dedicada a la reducción de daños asociados al consumo de sustancias. Señaló que analizar las drogas callejeras para detectar la presencia de ciclorfina es un desafío, si no algo imposible.

“Tenemos tiras reactivas para fentanilo, xilacina, benzodiacepinas y medetomidina; pero aún no han desarrollado una tira reactiva para esta sustancia”, comentó Fry.

A fines de abril, la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas (ONDCP) de la Casa Blanca emitió su primer aviso oficial sobre amenazas relacionadas con drogas, alertando a las fuerzas del orden, a los funcionarios de salud pública y a los profesionales médicos sobre la propagación de la ciclorfina, un potente opioide sintético vinculado a al menos 55 muertes en todo el país entre 2025 y 2026.

Según el aviso, la ciclorfina -también conocida como N-propionitrilo-clorfina- ha sido detectada en el mercado de drogas ilícitas de 10 estados que abarcan las cuatro regiones censales de EE.UU., registrándose las concentraciones más elevadas en Ohio, Texas y Tennessee. El Centro Forense Regional del Condado de Knox, en Tennessee, vinculó esta sustancia con al menos 41 muertes por sobredosis tan solo entre julio de 2025 y febrero de 2026.

La ONDCP advirtió que la ciclorfina podría ser hasta 10 veces más potente que el fentanilo y que, para revertir una sobredosis, podrían requerirse múltiples dosis de naloxona. Las autoridades señalaron además que esta droga es especialmente difícil de detectar, ya que no aparece en las tiras reactivas comunes ni en los análisis de orina rutinarios para detectar opioides en hospitales.

El comunicado indicaba que se ha hallado ciclorfina mezclada con fentanilo, metanfetamina, cocaína, bromazolam y otras sustancias ilícitas, aunque también ha aparecido de forma aislada en muestras de drogas incautadas. Este opioide pertenece a una clase de opioides sintéticos conocidos como “orfinas”, grupo que incluye la brorfina, la clorfina y la espiroclorfina.

Pueden ser fabricadas por químicos aficionados

Th New York Times destaca que la ciclorfina es una de las nuevas y letales drogas que están revolucionando el mercado de estupefacientes ilícitos y desconcertando a ciudades que apenas empiezan a controlar la crisis del fentanilo. Estas nuevas sustancias pueden ser fabricadas por químicos aficionados en cualquier lugar; además, son más difíciles de rastrear y sus efectos en el organismo humano resultan más complicados de revertir.

Los expertos señalan que revertir los efectos de esta nueva droga puede requerir múltiples dosis de Narcan, a pesar de que la mayoría de las personas solo llevan consigo una o dos dosis a la vez. En los últimos años, la sustancia ha aparecido en Europa y en la costa este de Estados Unidos, extendiéndose como tentáculos.

La droga que acabó con la vida de Dante fue creada en un laboratorio de investigación belga en la década de 1960 -como parte de un grupo de compuestos conocidos como “orfinas”- en un intento por hallar analgésicos potentes capaces de aliviar el sufrimiento de pacientes con enfermedades como el cáncer de huesos.

La ciclorfina es un opioide sintético descrito como 10 veces más potente que el fentanilo.

Estos fármacos no fueron aprobados para uso médico por considerarse excesivamente potentes y peligrosos. Sin embargo, la fórmula para elaborarlos se publicó en revistas especializadas y hoy en día está disponible en los rincones más oscuros de internet, señaló Keith Humphreys, profesor de psiquiatría de Stanford que ejerció como asesor principal en materia de políticas sobre drogas durante la administración de Barack Obama.

Eso significa que las personas pueden fabricarlas en sus cocinas, sin las costosas tierras de cultivo necesarias para la cocaína, la heroína o la marihuana, explicó. “No hace falta ser una gran farmacéutica”, afirmó Humphreys.

Más de 4.000 personas han muerto por sobredosis de drogas en San Francisco desde 2020 -principalmente a causa del fentanilo-, una cifra muy superior a la suma de las muertes por Covid-19, homicidios y accidentes automovilísticos registradas en ese mismo período.

Christina Lacourte sabía que existía la posibilidad de que su hijo muriera a causa de una pastilla comprada en la calle y adulterada con fentanilo. “Basta con una sola pastilla”, decía haberle repetido en numerosas ocasiones.

La mujer visita regularmente el cementerio de Mill Valley, California, donde las cenizas de Dante reposan bajo un roble.

Se deshizo de gran parte del mobiliario del dormitorio donde falleció su hijo, pero conservó el letrero de neón con la palabra “Open” que colgaba sobre su cama, apunta el Times.

Cada mañana lo enciende, y puede ver su luz resplandeciente desde otras partes del departamento; cada noche, lo apaga. Dice que, con cada movimiento del interruptor, piensa en Dante.

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