La próxima batalla por el acceso al aborto en EE.UU. se centrará en las píldoras

Un manifestante con una cruz protesta frente a la Corte Suprema de Estados Unidos el jueves 5 de mayo de 2022 en Washington. Foto: AP

Activistas y políticos opuestos al aborto dicen que tratarán de prohibir los viajes a otros estados para conseguir píldoras que interrumpen los embarazos, las consultas con médicos a distancia y el envío de estos medicamentos por correo.




Tuvo que salir dos veces del estado, recorrer carreteras heladas y sortear una cantidad de leyes estatales para conseguir píldoras para abortar el año pasado.

Para las mujeres como esta joven de 32 años de Dakota del Sur que desean abortar, estas odiseas, junto con el envío de píldoras por el correo, serán más importantes si la Corte Suprema sigue adelante con su borrador de opinión filtrado que anularía la histórica decisión de Roe vs. Wade y deja esa decisión en manos de los estados. La mujer, que habló a condición de no ser identificada por temor por su seguridad, dijo que las píldoras para abortar le permitieron interrumpir un embarazo inesperado y de alto riesgo, y seguir dedicándose a los dos hijos que ya tenía.

Pero activistas y políticos opuestos al aborto dicen que tratarán de prohibir esos viajes a otros estados, las consultas con médicos a distancia y el envío de píldoras por correo.

“El tema del aborto lo decidirán las medicinas para abortar”, afirmó Mary Ziegler, profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad Estatal de la Florida especializada en el derecho reproductivo. “Será la batalla que decidirá hasta qué punto se puede hacer cumplir una prohibición de abortar”.

El uso de píldoras para abortar ha ido en aumento en Estados Unidos desde el 2000, en que la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA) aprobó la mifepristona, la principal medicina para inducir un aborto. Más de la mitad de los abortos que hay en Estados Unidos son causados por píldoras, según el Instituto Guttmacher, un grupo de estudios que apoya el derecho a abortar.

Se requieren dos medicamentos. La primera, la mifepristona, bloquea una hormona necesaria para mantener un embarazo. Un segundo fármaco, misoprostol, que se toma uno o dos días después, vacía el útero. Ambos medicamentos están disponibles como genéricos y también se usan para tratar otras afecciones.

Un activista por el derecho al aborto sostiene un colgador durante una manifestación a lo largo de North State Street en el Loop, el sábado 7 de mayo de 2022 en Chicago. Foto: AP

El año pasado, la FDA eliminó un requisito de larga data de que las mujeres recogieran las píldoras abortivas en persona. Las regulaciones federales ahora también permiten la entrega de correo en todo el país. Aun así, 19 estados han aprobado leyes que exigen la presencia física de un médico clínico cuando se administran píldoras abortivas a una paciente.

Dakota del Sur se encuentra entre ellos, uniéndose a varios estados, incluidos Texas, Kentucky, Arkansas, Ohio, Tennessee y Oklahoma, donde los republicanos se han movido para restringir aún más el acceso a las píldoras abortivas en los últimos meses.

Esos movimientos han estimulado los servicios en línea que ofrecen información sobre cómo obtener píldoras abortivas y consultas para obtener una receta. Cuando la mujer de Dakota del Sur descubrió que la única clínica que ofrece abortos en el estado no podía programarle una cita para recetar la pastilla dentro de los plazos establecidos, descubrió que había un servicio digital llamado Just the Pill, que le recomendó ir a Minnesota para una consulta telefónica con un médico. Una semana después regresó a Minnesota para recoger las pastillas.

Tomó la primera de inmediato, en su auto, y lloró en el viaje de vuelta.

“Sentí que había perdido un embarazo”, relató. “Quiero a mi esposo y a mis hijos. Sabía exactamente de lo que tenía que despedirme y fue algo horrible”.

Además de cruzar las fronteras estatales, las mujeres también pueden acudir a las farmacias internacionales en línea, dijo Greer Donley, profesora especializada en atención de la salud reproductiva en la Facultad de Derecho de la Universidad de Pittsburgh. A algunas mujeres también se les envían píldoras para abortar recetadas en estados sin restricciones al aborto.

La manifestante por el derecho al aborto Trish Manzke habla por un megáfono durante una protesta frente a la Corte Suprema de Estados Unidos, el sábado 7 de mayo de 2022, en Washington. Foto: AP

“Permite que alguien tenga un aborto sin el papel directo de un proveedor. Va a ser mucho más difícil para los estados controlar el acceso al aborto”, dijo, y agregó: “La pregunta es cómo se hará cumplir”.

Los expertos en leyes sobre el aborto dicen que es una pregunta sin resolver si los estados pueden restringir el acceso a las píldoras abortivas a raíz de la decisión de la FDA.

“La regla general es que la ley federal se antepone a la ley estatal en conflicto”, dijo Laura Hermer, profesora de la Escuela de Derecho Mitchell Hamline en St. Paul, Minnesota. “No hay duda de que la FDA tiene la autoridad adecuada para regular los medicamentos utilizados en los abortos médicos. La pregunta es si un estado puede presentar un argumento viable y ganador de que, por motivos de salud pública, necesita regular aún más el acceso a los medicamentos pertinentes”.

Hermer dijo que no cree que haya una razón válida de salud pública, porque la evidencia publicada es que los medicamentos son “excepcionalmente seguros”. Pero si la Corte Suprema anula Roe vs. Wade y un estado otorga a los embriones y fetos plenos derechos como personas, “entonces todas las apuestas estarían canceladas”.

La organización regional de Planned Parenthood, que incluye a Dakota del Sur, no cree que pueda enviar píldoras abortivas por correo legal a los pacientes allí.

Los proveedores de telemedicina deben cumplir con las leyes del estado donde se encuentra el paciente, dijo la Dra. Sarah Traxler, directora médica de Planned Parenthood North Central States en St. Paul. Reconoció que algunas organizaciones no están de acuerdo. “Pero”, agregó, “no sentimos que tengamos la libertad de enviar píldoras por correo desde Minnesota a otros lugares del país donde es ilegal proporcionar abortos con medicamentos”.

Sue Leibel, directora de políticas estatales de la Susan B. Anthony List, una prominente organización que se opone al aborto, admitió que ese es un tema que inquieta a los legisladores republicanos.

Colgadores de alambre cuelgan de las vallas alrededor de la Corte Suprema de Estados Unidos, el sábado 7 de mayo de 2022, en Washington. Foto: AP

“Es una nueva frontera. Los estados están viendo cómo hacen cumplir sus leyes” que restringen el acceso a las pastillas, señaló Leibel. “Siempre digo que si cierras la puerta del frente, las pastillas vendrán por la de atrás”.

Leibel considera que no hay que juzgar a las mujeres que quieren abortar y plantea que se castigue, en cambio, a las farmacias, organizaciones y clínicas que ofrecen las píldoras para abortar. Dice, asimismo, que los opositores al aborto deberían elegir un candidato presidencial que se comprometa a anular la decisión de la FDA sobre las píldoras para abortar.

La FDA dijo que una revisión científica apoyó la ampliación del acceso a los medicamentos y encontró que las complicaciones eran raras. La agencia ha informado de 26 muertes asociadas con el medicamento desde el año 2000, aunque no todas pueden atribuirse directamente a la medicación debido a las condiciones de salud existentes y otros factores.

Sin embargo, con nuevas batallas legales en el horizonte y los buscadores de aborto haciendo todo lo posible para obtener el procedimiento, Donley teme que los legisladores estatales dirijan su atención hacia las mujeres que buscan las píldoras.

De hecho, un comité de la Cámara de Representantes de Louisiana presentó el miércoles un proyecto de ley que convertiría el aborto en un delito de homicidio por el cual se podría acusar a una mujer que interrumpe su embarazo, junto con cualquier persona que la ayude.

“Muchos legisladores contrarios al aborto pueden llegar a la conclusión de que la única forma de hacer cumplir estas leyes es llevar a juicio a las mujeres” que quieren interrumpir su embarazo, señaló Donley.

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