Occidente busca frenar influencia china en el Pacífico

Xi Jinping.

EE.UU., Francia, Reino Unido y Australia planean abrir nuevas embajadas y aumentar su presencia en la región.

Con la apertura de nuevas embajadas, un aumento de personal diplomático y un mayor compromiso con los líderes de la zona, Occidente busca contrarrestar la creciente influencia china en las islas del Pacífico sur.

Así lo revela Reuters, que sostiene que ese es el plan que estarían adoptando EE.UU., Francia, Reino Unido y Australia. Citando fuentes conocedoras del tema, la agencia afirma que la esencia de esta estrategia tiene que ver con que varias de estas pequeñas islas tienen voto en organismos internacionales como Naciones Unidas, y porque controlan extensas porciones del océano ricas en recursos.

China ha venido jugando su rol en esta batalla, y desde 2006 ha aumentado drásticamente sus inversiones y planes de ayuda económica en la región. Así, desde 2011 Beijing ha gastado US$ 1.300 millones en préstamos con condiciones favorables, con el objetivo de convertirse en el segundo mayor acreedor en el Pacífico después de Australia. Aquello, según Reuters, estaría preocupando a Occidente, ya que las pequeñas islas están acumulando grandes deudas con el gigante asiático.

“Estamos preocupados de que las prácticas chinas lleven a una deuda insostenible”, dijo una fuente del gobierno de Estados Unidos con conocimiento directo del plan de Washington para la región. El mismo funcionario señaló que es importante que esos gobiernos sepan cuáles son las opciones que existen para ellos y cuáles son las consecuencias de aceptar ofertas de otras partes.

Así, como respuesta, Australia, Nueva Zelandia y EE.UU. dijeron que incrementarán su ayuda económica y aumentarán su presencia diplomática.

Específicamente, Estados Unidos pretende incrementar su staff diplomático en Palaos, en los Estados Federados de Micronesia y, potencialmente, en Fiji. Australia nombraría a su primer Alto Comisionado para Tuvalu en las próximas semanas. Reino Unido, por su parte, establecerá Altos Comisionados en Vanuatu, Tonga y Samoa para fines de mayo de 2019, mientras que Francia estaría evaluando la posibilidad de organizar un encuentro entre los líderes del Pacífico, para inicios del próximo año.

Pero las deudas que acumulan las islas con China son una realidad. A principios de este mes, el primer ministro de Tonga, Akilisi Pōhiva, buscó el apoyo de otros gobiernos en la región para hacer una solicitud coordinada para que China condonara las crecientes deudas. El líder de Tonga se retractó abruptamente luego de que Beijing se quejó del plan.

El primer ministro de Samoa, Tuila’epa Sailele Malielegaoi, señaló que las deudas que ha acumulado la región no son culpa de China. “No deberíamos acusar al acreedor”, dijo ayer durante una visita a Sydney. “Depende del país asegurar que establezca las pautas para tomar prestado”, señaló. Y agregó que “la única razón por la cual los países no han podido pagar es porque no tenían estrategias financieras adecuadas”.

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