Rebeldes de Yemen amenazan con más ataques en Arabia Saudita

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Imagen satelital del ataque contra la instalación petrolera de Abqaiq en Arabia Saudita, el sábado. Foto: AFP

Los houtíes amenazaron a Riad para que ponga fin a sus "agresiones" en Yemen. Trump dijo que no quiere una guerra.




A 48 horas de los ataques contra instalaciones petroleras en Arabia Saudita, país que redujo de manera considerable el abastecimiento mundial de crudo y despertó el temor a una escalada militar entre Washington y Teherán, la facción rebelde yemení (los houtíes) volvieron a adjudicarse los atentados y señalaron que lo hicieron por medio de drones. En Almasirah, cadena de noticias del grupo, el brigadier general Yahya Sare'e advirtió "a las empresas y a los extranjeros que no estuvieran presentes en las fábricas que fueron afectadas en nuestros ataques, porque ellas podrían ser un blanco de nuevo en cualquier momento". "Las acciones contra el reino se expandirán y serán más dolorosas", dijo Sare'e, según consignó The New York Times.

También amenazó a Arabia Saudita, a la que instó a poner fin a sus "agresiones y asedio" en Yemen. "Aseguramos al régimen saudita que nuestra larga mano puede alcanzar lo que queramos en el momento que decidamos", aseveró el portavoz.

El conflicto en Yemen estalló a finales de 2014, cuando los rebeldes ocuparon la capital Saná y otras provincias del país y expulsaron al Presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, actualmente exiliado en Arabia Saudita. Riad y sus aliados árabes intervienen militarmente en el conflicto a partir de marzo de 2015 para tratar de derrotar a los houtíes, apoyados por Irán, y restituir al dirigente exiliado.

Pese a la reivindicación de los houtíes, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este lunes que basado en la evidencia que había visto, parecía que Irán era responsable de esos ataques. Además, destacó que no quería comenzar una guerra con ningún país. El mandatario indicó que EE.UU. está "mejor preparado" que Irán, ya que tiene "los mejores sistemas armamentísticos del mundo". A su vez, la cadena CNN señaló que funcionarios estadounidenses estaban evaluando si el ataque había sido ocasionado desde Irán.

En la misma línea, Arabia Saudita señaló el mismo lunes que las armas usadas en el ataque aéreo eran, de hecho, iraníes. Así lo dio a conocer el coronel saudita Turki al Maliki, portavoz de la coalición dirigida por Riad en Yemen.

Teherán, por su parte, ha juzgado que esas acusaciones son "sin sentido" e "incomprensibles", según las declaraciones del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Abas Musavi. Al mismo tiempo, el Presidente iraní Hassan Rouhani afirmó que los ataques del fin de semana contra instalaciones petroleras sauditas fueron en "legítima defensa y contraataque" por la guerra en Yemen.

El ataque ya ha tenido consecuencias y ha provocado el mayor aumento de los precios del petróleo desde 1990, aumentando hasta un 20%, según informó la agencia Reuters.

Para Ali Vaez, director del Proyecto Iraní en la ONG International Crisis Group, "es un error ignorar a los houtíes". "Los iraníes pueden haber permitido que los houtíes llevaran a cabo tal ataque sofisticado, al igual que Estados Unidos ha permitido que los sauditas avancen en sus planes contra los houtíes. Sin embargo, puede que los iraníes no hayan apretado el gatillo", dijo.

Vaez indicó a La Tercera "que la negación plausible es la marca registrada de Irán para hacer retroceder a Estados Unidos. Si Teherán de verdad estaba detrás de los ataques, está tratando de imponer un costo a Estados Unidos y sus aliados por infligir el mayor daño a la economía iraní".

En conversación con La Tercera, Bruce Riedel, director para Medio Oriente del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos durante el gobierno de Bill Clinton, señaló que "nos encontramos en momentos extremadamente peligrosos. Si el gobierno de Donald Trump decide tomar represalias contra Irán por los ataques bien podría provocar una guerra regional desde Tel Aviv a Teherán. Los ataques destacan la vulnerabilidad de los productores del Golfo respecto de misiles y drones. Una guerra regional devastaría a ambos lados del Golfo Pérsico". "Es momento de poner paños fríos, especialmente en la Casa Blanca. El comportamiento imprudente del príncipe heredero Mohamed Bin Salman ha creado una catástrofe humanitaria en Yemen y ahora se arriesga a que empeore", añadió Riedel, ex analista de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

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