Taiwán busca ser un modelo en la lucha contra el coronavirus

Transeúntes con mascarillas en una calle en Taipei, capital de Taiwán.

Sus medidas incluyen la clasificación de pacientes por riesgo de contagio y alertas en tiempo real para ayudar al diagnóstico.




Taiwán tiene 23 millones de habitantes, de los cuales 404 mil trabajan en China. Debido a su cercanía con el continente y la cantidad de vuelos que los conectan, se esperaba que fuera el segundo lugar con más contagios de coronavirus.

Sin embargo, cuando surgió el brote, el territorio se movilizó rápidamente para identificar y contener casos, relocalizando recursos para garantizar la salud a sus ciudadanos.

Según la revista médica Journal of the American Medical Association (JAMA), Taiwán integró su base de datos de salud a la de inmigración y aduanas para reunir información y analizarla. No solo activaron alertas en tiempo real basadas en los historiales de viaje y síntomas clínicos para ayudar a los diagnósticos, sino que incluyeron nuevas tecnologías, como el escaneo de códigos QR y una clasificación de los viajeros basada en sus viajes de las últimas dos semanas.

A las personas con bajo riesgo se les envió una autorización médica, mientras que los pacientes de alto riesgo fueron dejados en cuarentena en sus casas y rastreados a través de sus teléfonos, para garantizar que se quedaran en sus domicilios durante el período de incubación.

Además, Taiwán mejoró el diagnóstico de casos de Covid-19 buscando a pacientes que tuvieran síntomas respiratorios severos que hubieran dado negativo para influenza, examinándolos nuevamente para descartar la presencia del coronavirus.

También se utilizó una línea telefónica especial para que los ciudadanos pudieran reportar síntomas sospechosos en ellos u otras personas.

Otros métodos

Corea del Norte, por su parte, ha tomado algunas de las medidas más radicales para enfrentar la epidemia, al suspender la llegada de trenes y vuelos internacionales y poner en cuarentena a cientos de extranjeros que se encuentran en el país.

Además, se transmiten mensajes de promoción de higiene por altoparlantes y los medios de comunicación estatales insisten en una “sumisión estricta” a las órdenes de las autoridades.

El líder norcoreano Kim Jong Un advirtió sobre las “consecuencias graves” que tendría la llegada del Covid-19 a su país, y aunque la ONU señaló que estaba dispuesta a ayudar a Pyongyang -quienes aseguran no tener casos de contagio aún- el cierre de las fronteras norcoreanas dificulta estos esfuerzos.

En Corea del Sur, además de hacer 10 mil pruebas al día, se están suspendiendo conciertos y eventos públicos para evitar la propagación.

China, en tanto, ha implementado robots desinfectantes, cascos inteligentes, drones con cámaras térmicas y un software de reconocimiento facial, en respuesta al llamado del Presidente Xi Jinping al sector tecnológico para que ayude a combatir la epidemia.

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