Tiroteo en una mezquita en California deja tres muertos: investigan ataque como posible crimen de odio
Autoridades estadounidenses indagan el motivo del ataque ocurrido en las cercanías de un centro islámico en las afueras de la ciudad de San Diego, mientras el FBI y la Policía local analizan antecedentes vinculados a islamofobia y acceso a armas por parte de los sospechosos.
Al menos tres personas murieron este martes en un violento tiroteo registrado en las inmediaciones del Centro Islámico de Mira Mesa, en las afueras de la ciudad de San Diego, estado de California, Estados Unidos.
Entre las víctimas fatales se encuentran tres civiles -incluido un guardia de seguridad- y los dos presuntos atacantes, de 17 y 19 años, quienes habrían terminado quitándose la vida tras perpetrar el ataque.
La tragedia ocurrió cerca del mediodía y movilizó a un amplio contingente policial, luego que el Departamento de Policía de San Diego (SDPD, por sus siglas en inglés) recibiera un llamado alertando sobre la presencia de un “tirador activo” en el recinto religioso.
De acuerdo con el reporte oficial, la primera denuncia ingresó a las 11.43 hora local. Apenas cuatro minutos después, agentes llegaron al lugar y encontraron a tres adultos fallecidos en el exterior del centro islámico, uno de ellos identificado como guardia de seguridad del recinto.
Posteriormente, mientras efectivos policiales ingresaban al templo y a la escuela adyacente para intentar ubicar a los atacantes, comenzaron a recibir nuevos reportes de disparos a pocas cuadras del lugar. Uno de ellos daba cuenta de un jardinero que habría sido atacado a tiros.
Minutos más tarde, la policía encontró un vehículo estacionado a unos 300 metros del centro islámico. En su interior estaban los dos sospechosos, quienes presentaban heridas de bala autoinfligidas. Ambos fallecieron en el lugar.
Las autoridades confirmaron que ningún estudiante del establecimiento educacional cercano ni funcionarios policiales resultaron heridos durante el operativo.
Investigación por posible delito de odio
Durante una conferencia de prensa posterior al ataque, el jefe de la Policía de San Diego, Scott Wahl, sostuvo que la investigación se está desarrollando bajo la hipótesis de un crimen de odio.
“Es evidente que ha habido discurso de odio”, afirmó la autoridad policial, aunque aclaró que hasta el momento no existían amenazas específicas dirigidas contra el centro islámico ni contra otra instalación religiosa de la zona.
Wahl agregó que horas antes del tiroteo, la madre de uno de los sospechosos había contactado a la policía para advertir que varias armas habían desaparecido de su domicilio y que su hijo, quien presentaba tendencias suicidas, había salido junto a otro joven vestido con ropa de camuflaje.
“Una persona con tendencias suicidas no va a llevarse tres armas de un mismo lugar”, señaló el jefe policial, quien indicó que esa alerta llevó a la unidad de gestión de amenazas a ampliar la evaluación del riesgo y comenzar labores de rastreo antes del ataque.
El caso está siendo investigado conjuntamente por el SDPD y la Oficina Federal de Investigación (FBI), mientras continúan las pericias para esclarecer el móvil y determinar si existían antecedentes de radicalización o vínculos con grupos extremistas.
Condena transversal y preocupación por islamofobia
El ataque provocó inmediatas reacciones de autoridades locales y nacionales. El gobernador de California, Gavin Newsom, manifestó estar “horrorizado” por lo ocurrido y aseguró que “el odio no tiene cabida en California”.
“Los lugares de culto deben ser espacios seguros donde las personas puedan reunirse y orar en paz”, afirmó el gobernador demócrata, enviando condolencias a las familias de las víctimas y a la comunidad musulmana.
En la misma línea, el alcalde de San Diego, Todd Gloria, condenó el hecho como “un violento acto de odio” y expresó que “la islamofobia y cualquier forma de violencia dirigida contra comunidades religiosas no tienen cabida en nuestra ciudad”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también se refirió brevemente a la tragedia, calificándola como “una situación terrible” y asegurando que su administración revisará todos los antecedentes del caso.
Por su parte, el Centro Islámico de San Diego informó que sus instalaciones permanecerán cerradas “hasta nuevo aviso”, enfatizando que “la violencia y el odio no tienen lugar en nuestra sociedad”.
Lo último
Lo más leído
1.
2.
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.
Plan Digital$6.990 al mes SUSCRÍBETE