Zelensky admite en Kharkiv que situación es “extremadamente difícil” mientras Putin y Xi ratifican alianza en Beijing

El presidente ruso Vladimir Putin y el líder chino Xi Jinping asisten a una ceremonia del té en el parque Zhongnanhai de Beijing, el 16 de mayo de 2024. Foto: Reuters

El presidente ucraniano se reunió con los altos mandos militares para discutir de la situación en el campo de batalla. En tanto, el líder ruso se desplazó a China para reforzar el frente único con Xi Jinping contra la presión occidental.


Tras posponer en la víspera sus visitas oficiales, el presidente Volodymyr Zelensky visitó este jueves la región de Kharkiv, donde las tropas ucranianas luchan desde el viernes pasado para frenar la incursión militar rusa. Mientras el mandatario reconoció que la situación sigue siendo “extremadamente difícil”, el presidente ruso Vladimir Putin se presentó a sí mismo y al líder chino Xi Jinping como defensores de la estabilidad global y la igualdad entre las naciones cuando ambos se reunieron durante la misma jornada en una cumbre centrada en resistir la presión occidental en Beijing.

Zelensky se reunió con el jefe de las Fuerzas Armadas, Oleksandr Sirski, y con otros altos mandos militares en la ciudad homónima de Kharkiv, capital de la región en el noreste de Ucrania y la segunda urbe más importante del país, para discutir de la situación en el frente. Los servicios de inteligencia también estuvieron presentes e informaron al mandatario sobre los posibles próximos pasos del Ejército ruso.

“A día de hoy la situación en la región de Kharkiv está generalmente bajo control, nuestros soldados infligen al enemigo pérdidas sustanciales. Pero el rumbo sigue siendo extremadamente difícil, estamos fortaleciendo nuestras unidades”, aseguró Zelensky, mediante un mensaje en Telegram.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, asiste a una reunión con altos funcionarios militares mientras visita la región de Kharkiv, el 16 de mayo de 2024. Foto: Reuters

La ciudad de Kharkiv, a 30 kilómetros de la frontera y hogar de 1,3 millones de personas, lleva meses sufriendo de ataques aéreos por parte del Ejército ruso, difíciles de bloquear en su totalidad por las fuerzas ucranianas. Como recuerda France 24, el pasado 10 de mayo Moscú lanzó una nueva ofensiva terrestre en la zona fronteriza de Kharkiv. Las batallas entre Rusia y Ucrania, que lucha por frenar la invasión rusa, ordenada por Vladimir Putin desde febrero de 2022, se habían estado desarrollando en las regiones del sureste.

Ahora, las Fuerzas ucranianas han debido dividirse para enviar refuerzos y detener la incursión rusa más al norte de su país. Los combates se centran en evitar que la ofensiva rusa tome el control de los pueblos de Vovchansk y Liptsi, más al norte de la región de Kharkiv.

De momento, las autoridades ucranianas y el Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Washington, coinciden en que las fuerzas rusas solo han logrado adentrarse unos ocho kilómetros en territorio ucraniano de esa provincia. “Los planes del enemigo de penetrar en el pueblo de Vovchansk y ganar ahí una posición fueron frustrados”, afirmó el Estado Mayor ucraniano en un comunicado.

Sin embargo, en Liptsi, la situación parece ser más compleja para las fuerzas de Kiev. En el parte de guerra del Ministerio de Defensa ruso del 16 de mayo, Rusia sostiene haber tomado control de 12 localidades desde que lanzó su ofensiva allí y que ahora se preparan para apoderarse del pueblo de Liptsi.

La policía trabaja en el lugar de un ataque con misiles rusos, en la aldea de Zolochiv en la región de Kharkiv, Ucrania, el 1 de mayo de 2024. Foto: Reuters

La apertura de un nuevo frente de guerra en la región ucraniana de Kharkiv ha empujado a 14.000 personas a abandonar sus hogares, según estimaciones “conservadoras” de la ONU, que ya trabaja para brindar asistencia humanitaria a todos estos desplazados y evacuados. El gobierno ucraniano tiene constancia de unas 9.000 evacuaciones, pero estos datos únicamente evalúan aquellos traslados efectuados con el apoyo de ONG o grupos locales. La estimación de la ONU aumenta en 5.000 esta cifra, pero “creemos que pueden ser muchísimos más”, como reconoció a Europa Press un responsable de la organización, Saviano Abreu.

Dando una cuota de esperanza a Kiev, la OTAN aseguró este jueves que Rusia no cuenta con las tropas necesarias para lograr avances estratégicos en Kharkiv después de que en los últimos días Rusia lograra hacerse con el control de varias localidades y cruzar la frontera en la zona norte. En conferencia de prensa desde Bruselas tras la reunión del Comité Militar de la OTAN, el comandante supremo aliado, Christopher Cavolli, consideró que la situación es difícil para Ucrania, pero minimizó los avances de Moscú en el este del país, al señalar que el Ejército ruso no cuenta con los “números” necesarios para lograr avances estratégicos y apuntar que las operaciones han conseguido una ventaja, pero son solo a escala local.

Un militar ucraniano lleva un dron de vista en primera persona (FPV) antes de volar, cerca de una frontera rusa en una región de Kharkiv, Ucrania, el 15 de mayo de 2024. Foto: Reuters

En la misma línea, el presidente del Comité Militar de la OTAN, el almirante holandés Rob Bauer, señaló que la situación en el campo de batalla no ha registrado un cambio drástico que lleve a las autoridades ucranianas a plantearse sentarse en la mesa de negociación. “No son avances estratégicos, ni éxitos. No hay razón para que haya cambios en Ucrania”, argumentó Bauer, quien explicó que las tropas de Ucrania tienen la difícil tarea de retomar el territorio, pero que tampoco es fácil para Rusia lograr avances en esas zonas que ya ocuparon al principio del conflicto.

“Defensores de la estabilidad”

En Beijing, en tanto, Xi Jinping y Vladimir Putin firmaron este jueves un documento para profundizar las relaciones estratégicas entre ambos países, en el marco de una visita diplomática de dos días del mandatario ruso con motivo del 75º aniversario del establecimiento de lazos diplomáticos.

Xi argumentó que esto “demuestra claramente la gran importancia” que Moscú da a estas relaciones bilaterales, al tiempo que destacó que Beijing “da un gran valor” a las mismas.

Vladimir Putin y Xi Jinping observan el evento de gala que celebra el 75º aniversario de las relaciones China-Rusia en Beijing, el 16 de mayo de 2024. Foto: Reuters

“Nuestra cooperación en los asuntos mundiales hoy es uno de los principales factores estabilizadores en el ámbito internacional”, dijo Putin mientras él y Xi hablaban frente a los periodistas antes de las conversaciones. “Juntos defendemos los principios de justicia y un orden mundial democrático que refleje las realidades multipolares fundadas en el derecho internacional”.

La visita es el primer viaje de Putin al extranjero desde que jurara la semana pasada el cargo para un quinto mandato como presidente de Rusia. El líder del Kremlin busca más apoyo chino que ha ayudado a Moscú a resistir los esfuerzos occidentales por aislar al país después de que invadió Ucrania en 2022. La visita también le brinda la oportunidad de demostrar al público ruso que todavía tiene amigos poderosos: un mensaje a menudo subrayado por los medios estatales, destacó The Wall Street Journal.

“Creo que la diferencia fundamental es que Putin invierte en la inestabilidad global y Xi invierte en la estabilidad global”, dijo al periódico estadounidense Edward Lucas, experto en Rusia del Centro de Análisis de Políticas Europeas, con sede en Washington. A Xi no le gusta la guerra de Ucrania, pero tampoco quiere que Putin la pierda, añadió.

“Si se trata de Rusia contra Occidente, más Ucrania, entonces Rusia parece bastante pequeña. Rusia y China versus Occidente, más Ucrania, de repente todo parece un poco más igualado”, comentó Lucas. Putin “necesita a China más de lo que China lo necesita a él”.

Vladimir Putin y Xi Jinping observan el evento de gala que celebra el 75º aniversario de las relaciones China-Rusia en Beijing, el 16 de mayo de 2024. Foto: Reuters

Está previsto que Putin se viaje en el marco de su visita a la ciudad de Harbin, en el noreste del país, donde asistirá a un foro sino-ruso de cooperación interregional y donde se reunirá con grupos de estudiantes y profesores de la Universidad Politécnica de Harbin, tal y como confirmó el martes el Kremlin.

El desplazamiento de Putin, que llega a invitación de Xi, tiene lugar poco más de un mes después de que el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, viajara a Beijing para reunirse con su homólogo chino, Wang Yi, en el marco del acercamiento entre ambos países ante las presiones occidentales para intentar aislar a Moscú a raíz de la invasión de Ucrania.

Al respecto, Putin también dijo que apoyaba los esfuerzos de China para promover el fin de los combates en Ucrania. El año pasado, Beijing emitió un documento de posición sobre Ucrania y despachó un enviado, Li Hui, a las capitales europeas para discutir posibles soluciones diplomáticas. Pero los funcionarios europeos consideraron que la posición de China estaba demasiado alineada con la de Rusia. El argumento de Beijing de que Moscú tiene derecho a una “seguridad indivisible”, sin que los esfuerzos de seguridad de ningún otro país amenacen los suyos propios, refleja la justificación de Putin para invadir Ucrania, apuntó The Wall Street Journal.

Según el periódico, China ha sido un socio crucial para Rusia, ayudándola a evitar las sanciones que siguieron a la invasión de Ucrania y al mismo tiempo proporcionándole bienes de doble uso para alimentar su campaña militar y una salida diplomática para aliviar el aislamiento global de Putin.

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