Ensayos de vacuna contra el Covid-19 comienzan en Talca con tres voluntarios

El ISP ha autorizado los estudios clínicos de la vacuna de Sinovac y Janssen. La de Oxford aún está pendiente. Foto: AFP

Los hombres, de 29, 49 y 54 años, ayer recibieron la inoculación de prueba en el Centro de Investigación del Maule (CIM). Mientras, los estudios clínicos de la vacuna china Sinovac aplicarían primeras dosis en Chile a mediados de noviembre.




Poco antes del mediodía de ayer, en el Centro de Investigación del Maule (CIM), tres hombres de distintas edades -29, 49 y 54 años- se convirtieron en los primeros chilenos en ser inoculados contra el Covid-19. Esto, en el marco del estudio clínico en fase III de la vacuna que está probando Janssen, el grupo de compañías farmacéuticas de la firma estadounidense Johnson & Johnson.

“En Talca tuvimos el primer caso de Covid-19 en Chile y ahora también a los primeros voluntarios vacunados como parte de este estudio clínico”, explica el médico broncopulmonar e investigador principal del CIM, Rafael Silva.

El facultativo indica que los tres voluntarios -que tienen distintos oficios y no son funcionarios de salud- se inscribieron en la página web del ensayo y, luego de ser entrevistados, pasaron todos los filtros para ser partícipes de las pruebas, que estipulan una dosis de la fórmula.

Silva cuenta que esperan vacunar entre 30 a 40 personas diarias, hasta completar el objetivo de Janssen, que es contar con 60 mil voluntarios a nivel mundial. Por ello, el CIM podrá vacunar a cuantos quiera.

“No tenemos techo. Se vacunan 60 mil en el mundo, pero esto es competitivo, por lo tanto, nosotros empezamos a vacunar y podemos vacunar a quien lo requiera hasta completar la cuota”.

Rafael Silva, investigador del Centro de Investigación del Maule (CIM)

Los participantes pueden ser hombres y mujeres mayores de 18 años, mientras que los criterios de exclusión, dice el investigador, son cuadros de inmunodeficiencia severa o personas que estén con tratamiento inmunosupresor.

A diferencia de otros ensayos, en el de Janssen no es necesario que sean trabajadores de la salud. Sin embargo, ya existen convenios con el Hospital de Talca, el Hospital de Linares, centros de atención primaria de la zona y grandes empresas de la región, para que sean facilitadores del proceso.

Los voluntarios pueden ser inoculados con dosis de vacuna o con placebo y al cumplirse 20 días serán medidos para determinar si están generando anticuerpos. Todo el proceso incluye siete revisiones clínicas presenciales, junto a un monitoreo semanal telefónico por 12 meses, que durante el segundo año será cada dos semanas.

Además, los participantes tienen instalada en sus celulares una aplicación con la cual estarán en comunicación 24/7 con los especialistas del estudio.

“Estamos muy contentos. Esta es una tremenda oportunidad, porque la vacuna es la única forma de salir de este desastre. Lo que hay que hacer ahora es demostrar cuánto tiempo duran estos anticuerpos y que efectivamente protejan contra la enfermedad. Es decir, que a las personas no les dé la enfermedad o, si les da, que sea muy suave”, dice Silva.

Otros ensayos

Mientras, el ensayo clínico de la vacuna contra el Covid-19 que está elaborando el laboratorio chino Sinovac está a semanas de que comience en Chile. El convenio que firmó junto con la Universidad Católica (UC) permitirá que las dosis sean aplicadas en 3.000 voluntarios chilenos.

El doctor Alexis Kalergis, académico de la UC y director del Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia, explica que en estos días están trabajando en “los últimos detalles para dar inicio a la ejecución del estudio clínico fase III”. Kalergis cuenta que las dosis de las vacunas están en proceso de importación a Chile y dice que deberían llegar durante las próximas dos semanas. Además, cuenta que la estimación es que “el reclutamiento podría ser a mediados de noviembre”.

Respecto de los voluntarios, el académico explica que “para este estudio se incluirán adultos sanos, hombres y mujeres no embarazadas o con inmunodeficiencias o enfermedades de base no controladas, incluyendo en una etapa inicial a personal de salud, por tener mayor riesgo de exposición al virus”.

Por otra parte, la Universidad de Chile, que también tiene un convenio con Janssen, está a días de iniciar sus pruebas. “La pauta está levantada y estamos esperando la última evaluación del comité de ética de actualización del consentimiento informado, y con eso estamos listos para empezar a enrolar (a voluntarios) lo antes posible”, explica el infectólogo Miguel O’Ryan.

En tanto, el tercer estudio clínico pendiente es el de la vacuna que está desarrollando la Universidad de Oxford junto con la farmacéutica Astrazeneca. Estas pruebas se harán en convenio con la Clínica Las Condes (CLC), que espera reclutar 500 voluntarios. “Lo que estamos esperando es la autorización del ISP de que esta vacuna se pueda utilizar en Chile. Mientras no exista el protocolo no puede partir. No depende de nosotros”, explica el infectólogo de la clínica, Ricardo Espinoza, quien está a cargo del protocolo de CLC.

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