Filas, atochamientos y desinformación: las aceleradas últimas 12 horas en las siete comunas con cuarentena y sus municipios vecinos

Foto: Pedro Rodríguez

Esperas de más de dos horas para ingresar a supermercados y aglomeraciones en diversos servicios marcaron una jornada en la que la población, en vez de recluirse, salió en masa a las calles.




Parece una ironía. Pero este jueves, luego de 10 días de aislamiento social progresivo y cuando faltaban algunas horas para el inicio de la cuarentena en siete comunas de la capital, miles de personas volvieron a las calles para comprar y realizar trámites, generando el efecto contrario: filas y aglomeraciones por toda la ciudad.

Antes de su apertura, supermercados de Santiago, Independencia, Providencia, Ñuñoa, Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea comenzaron a llenarse de personas, sobre todo adultos mayores, y en algunos casos no se respetaba el metro de distancia sugerido. Fue como si el miedo al desabastecimiento superara al temor por el coronavirus.

Jumbo Bilbao.

“Hay mucha gente, parece que están desesperados, asustados. Hay colas impresionantes en todos lados, en farmacias y supermercados, llega a dar miedo. Sé que esto (la crisis sanitaria) es fuerte, pero no sé si para tanto”, dijo Mireya González, dueña de un quiosco en Av. Providencia, para quien la jornada “fue como la de un día normal, con tacos y gente por todos lados”.

En Providencia se vio mucha gente en supermercados hasta después del horario de almuerzo, y en menor medida hubo filas en farmacias, verdulerías y otros comercios pequeños.

En el Lider de Manuel Montt, la gente compartía sus dudas sobre lo que se podrá y no podrá hacer durante el encierro obligado de siete días. “Estoy obligada a ir a trabajar, me amenazaron de que, si no iba, me iban a echar”, decía Alejandra, empleada de un laboratorio clínico de esa comuna, quien acusa que no se están cumpliendo las disposiciones laborales de la crisis.“El Gobierno está diciendo una cosa, pero en mi trabajo tenemos que ir a trabajar o nos echan”, reclamaba.

Otra empresa de esa comuna que tuvo una alta afluencia de público fue PC Factory: decenas acudieron a retirar computadores para cumplir con su teletrabajo, haciendo filas que duraban más de una hora. “Vine a retirar un notebook, porque tuvimos que irnos del trabajo por seguridad a nuestras casas. Pero lo compro por el coronavirus, porque si no, no lo hubiese hecho”, dijo René Loli, mientras esperaba su turno.

La Clínica Las Condes vacunó hoy contra la influenza al interior de los autos. Foto: Juan Farías

“Histeria colectiva”

En Santiago, el panorama fue similar. En el Santa Isabel del barrio universitario, una fila dio vuelta a la cuadra. María José Navarro llegó a las 10.00 y se demoró dos horas y media en ingresar al supermercado: “Vine a comprar lo básico, lo que faltaba en la casa”. Adentro del recinto, sin embargo, todo funcionaba bien y la atención fue expedita.

A las 13.30 horas, Isaac Gálvez llevaba dos horas en la fila del mismo supermercado y faltaban unas 50 personas antes que él. Para él, se generó una “histeria colectiva por comprar”, pese a que la mayoría de la gente llevaba productos básicos. “Me parece mal que la cuarentena sea solo en unas comunas, porque eso produce efecto en las comunas que no la tienen”, opinó. Según funcionarios de ese supermercado, llegó el doble de gente que en días anteriores.

Registro Civil a prueba

Uno de los servicios más demandados fue el Registro Civil. La oficina de Huérfanos se repletó de personas que fueron a pedir su Clave Única, herramienta que permite pedir salvoconductos para salir durante la cuarentena. Según los comerciantes del lugar, llegó el doble de gente que en días anteriores.

El primer llamado del gobierno para conseguir la Clave Única de manera presencial produjo atochamientos. Foto: Mario Téllez Mario Tellez/La Tercera

“Llevo dos horas aquí”, dijo Cristina Silva, quien necesitaba la clave para reimprimir su cédula de identidad. Aseguró que la información que le dieron fue “caótica, responden aleatoriamente, no dan información específica. La gente se pregunta qué fila es para qué, porque también el personal no da abasto”.

Para Roxana Marín, otra usuaria, es contraproducente que la gente se agolpe en los servicios. “Acá estamos unos encima de otros. No se está cumpliendo la distancia”, dijo.

Las aglomeraciones hicieron que el gobierno anunciará que, en vez de la Clave Única, se podrá utilizar el número verificador del RUT y hacer el trámite a través de internet.

La Vega repleta

Pese que Huechuraba y Recoleta no están entre las siete comunas que inician el encierro, la situación ahí se parecía a la de las zonas con cuarentena. Quizás porque la primera es vecina de Vitacura y la segunda vecina de Independencia, en todos los supermercados había grandes filas y la alta demanda por bencina hizo que varios servicentros tuvieran que dejar de atender, como sucedió con un par ubicados en Av. Pedro Fontova Norte.

Una zona que tuvo atochamientos, debido a que congregó a miles de personas, fue la Vega Central. Filas para comprar carnes, abarrotes, frutas y verduras fueron la tónica de toda la jornada. En los alrededores había filas en todos los cajeros automáticos y mucho comercio ambulante. Todo esto, más el alto movimiento en la Clínica Dávila, produjo una peligrosa congregación de personas. Unas cuadras más arriba, en el supermercado mayorista Alvi, las filas para ingresar al local duraban más de una hora.

A diferencia de los supermercados, La Vega no definió protocolos de entrada y salida

En Independencia hubo mucho atochamiento. Pero, ¿por qué esta comuna se incluyó en la cuarentena total? El alcalde Gonzalo Durán explica que “Independencia registra la mayor infraestructura hospitalaria de toda la RM: los hospitales San José, Roberto del Río, del Cáncer y Clínico de la Universidad de Chile. Tiene muchos inmigrantes que se trasladan a otros puntos de la ciudad y hay mucha población adulto-mayor.

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