Los ejes de la reforma a las isapres que prepara el gobierno

isapres

Piñera anunciará este viernes un plan único de salud, para hombres y mujeres. La propuesta incluye uno con prima universal y otro con tarifa individual, que podrían operar en base a copagos o deducibles.




Desde el pasado lunes, el Presidente Sebastián Piñera cuenta con un informe que contiene dos propuestas para reformar al sistema de isapres. El documento, que incluye cifras, simulaciones y proyecciones, lo recibió de manos del ministro de Salud, Emilio Santelices, y es producto del trabajo que la cartera desarrolló internamente, con el apoyo de expertos, para abordar los problemas que presenta el sistema privado y que han generado una escalada transversal de críticas sobre la necesidad de hacer cambios legislativos.

Sobre esta base se sustenta el anuncio que, según adelantó Gonzalo Blumel, ministro secretario general de la Presidencia, realizará el gobierno esta mañana, en la cuenta pública. "Se anunciará una reforma profunda. Hay problemas de discriminación. No puede ser que las personas mayores paguen hasta cuatro veces más por su plan y que pase algo parecido con las mujeres en edad fértil. Habrá un plan único de salud", sostuvo Blumel en Ahoranoticias.

Una de las propuestas revive el proyecto que envió Piñera al Congreso durante su anterior administración y que no logró consenso. Se trataría de un modelo similar al Plan Garantizado de Salud (PGS), con prima comunitaria, cuya tarifa -igual para hombres y mujeres- se estimó en 25 mil pesos, calculada en base a prestaciones entregadas por el Hospital José Joaquín Aguirre.

Ese plan básico permitiría mejoras mediante la compra de beneficios complementarios, es decir, un pago adicional que elevaría la calidad de la red de prestadores o eleva las coberturas.

Además, para garantizar la movilidad de los afiliados y sustentar la existencia del plan único, se establece un fondo compensatorio interisapres, que permite redistribuir los recursos dependiendo del riesgo de cada cartera.

Al interior de Salud, los reparos a esta iniciativa apuntan a la mutiplicidad de primas complementarias que podrían crearse y la eventualidad de que exista una dispersión como la actual, con los más de seis mil planes de salud vigentes. Otro aspecto a considerar en este escenario son los precios que pagarían las familias con hijos, elemento que entrampó el debate en el gobierno pasado y que se intentó resolver mediante la instalación de cuatro tarifas, diferenciadas por edad, lo cual terminó por sepultar el proyecto.

La segunda iniciativa, y que ha ido sumando adeptos, también se basa en un plan único, igual para todos, pero que se solventa con un 7% más un aporte adicional, tal como hoy en día. La diferencia está en que los pagos estarían determinados por un deducible o tope de copagos que definiría el afiliado con su isapre, al momento de suscribir el convenio.

En este sistema -que también solidariza el riesgo entre las isapres, mediante un fondo-, cuando la suma del gasto en salud, por prestaciones ambulatorias y hospitalarias, alcance el valor del deducible, se activaría una cobertura financiera total. Así, un afiliado podría obtener un plan económico, fijando un deducible alto. Sus copagos, sin embargo, serían más elevados.

Para quienes promueven este modelo -que no tendría una tarifa única- las ventajas serían una mejor contención de costos en el sistema y la posibilidad del afiliado de ajustar el plan a su necesidad de uso real y sus posibilidades de bolsillo.

Esta última alternativa es similar a un modelo que ha desarrollado el Centro de Estudios Públicos (CEP). Carolina Velasco, investigadora del CEP, plantea que "lo ideal es poder establecer un buen plan o pocos planes que contengan la mayoría de los servicios y se consideren deducibles. El copago hoy genera incertidumbre, porque yo no sé cuánto voy a terminar pagando. Pero si yo le digo a la persona 'usted tiene un deducible y va a pagar hasta los 100 mil pesos', entonces la persona destina esos $ 100 mil para salud y de ahí se despreocupa, porque el seguro va a pagar el resto".

Para Velasco, además, el antiguo PGS necesita correcciones. "No logra sus objetivos de terminar con la discriminación ni de ser accesible a todos. Ni siquiera logra bajar costos, solo ayuda en los ámbitos de entregar información, porque reduce siete mil planes a uno, y al poner un solo precio, podría solucionar en algo las diferencias entre hombres y mujeres".

Por su parte, el presidente de la Asociación de Isapres, Rafael Caviedes, manifestó que el PGS se asemeja más al sistema vigente, por lo que su implementación podría ser menos compleja: "Está en la lógica actual, se establecen coberturas para las prestaciones, el GES y cada isapre define un precio para ese plan, que puede tener distintas redes de prestadores y distintos precios. La otra alternativa podría permitir a las personas pagar menos, pero ese plan con deducible requeriría cambios legales más profundos".

Caviedes añadió que espera que el mensaje presidencial resuelva este misterio. "Hasta el momento solo hemos escuchado opiniones de distintos personajes de gobierno, pero no se conoce la propuesta ni su alcance. Lo único que uno pudiera pedir es claridad meridiana en materia legislativa".

Manuel Inostroza, decano de Medicina de la U. San Sebastián, sostuvo que la reforma debe incluir un plan básico, de tarifa plana, común para todos los chilenos de isapres y un fondo de compensación de riesgo que permita movilidad a los afiliados. "Las diferencias o alternativas se pueden hacer en planes complementarios, pero que el plan común o basal debe tener la lógica de la seguridad social, es decir, que sea solidario, universal, sin selección de riesgo. Cualquier cosa que se aleje de eso, yo creo que va a ser inviable y no va a ser bien recibido por la ciudadanía".

Asimismo, se espera que este viernes Piñera entregue detalles respecto de la instalación de un observador de precios de isapres, que permitiría comparar los precios de planes de salud.

Comenta