Obispo de San Felipe por investigación en su contra: “Cualquiera puede decir lo que quiera”

El obispo de San Felipe, Cristián Contreras Molina. Foto: Obispado de San Felipe

Cristián Contreras Molina es uno de los siete prelados indagados por hechos ligados a supuestos abusos. Sería parte de la tercera aceptación de renuncias del Papa.


“Lo primero que debo decir es que la información que tengo es por el diario La Tercera. Punto dos, no tengo ninguna noticia de parte de la Fiscalía de San Felipe ni de Rancagua”. Así se refirió el obispo de San Felipe, Cristián Contreras Molina, a la investigación que el Ministerio Público lleva en su contra, luego de que L.A.C.C., de 56 años, lo acusara de un eventual delito de connotación sexual.

El denunciante acudió el 28 de junio pasado a presentar su relato ante la Fiscalía de San Felipe y hace una semana que el caso fue derivado al fiscal regional de Rancagua, Emiliano Arias. Este último, según las directrices de la Fiscalía Nacional, está facultado para indagar causas contra sacerdotes que no necesariamente sean de su región.

Contreras continuó su respuesta diciendo: “En tercer lugar, estoy absolutamente disponible para abordar lo que la fiscalía quiera saber y para lo que ellos quieran averiguar. No tengo ninguna dificultad, no podría tenerla tampoco. Y finalmente, sin saber la causa no puedo opinar mayormente del contenido de la acusación, no conozco tampoco a la persona que me acusa, de tal suerte que tendría que esperar eso para profundizar en los hechos”.

Pese a eso, el prelado indicó que “me siento absolutamente libre de cualquier insinuación de alguna actitud de abuso o algo relacionado con lo sexual. Me siento absolutamente fuera de ese tipo de actitudes o acciones”.

La Tercera le explicó los detalles de la denuncia en su contra y se le preguntó si conocía a la persona que lo estaba acusando. “No puedo dar yo ninguna información al respecto, nada sobre eso. Una vez que tenga el documento oficial, no tendría ninguna dificultad en dar una audiencia o entrevista”, aseguró.

En el último catastro de la Fiscalía Nacional sobre casos de presuntos delitos referidos a abuso sexual en la Iglesia Católica, del 31 de agosto pasado, se informó que eran siete los obispos investigados por casos vinculados a este ilícito (ver recuadros). Uno de ellos es Contreras Molina, quien sobre este punto dijo: “Me preocupa, no me parece bien, por supuesto, pero creo que estamos en una situación difícil en donde cualquiera puede decir lo que quiera y tiene la publicidad que se le da”.

Ayer trascendió que Contreras integraría el tercer decreto de aceptación de renuncias por parte del Papa Francisco, junto al prelado de Chillán, Carlos Pellegrin.

Tocaciones y masajes

L.A.C.C. señaló que el obispo de San Felipe, Cristián Contreras Molina, hace aproximadamente 10 años llegó hasta su casa, la que es de propiedad de obispado. Según dijo, el sacerdote pasó a buscarlo en su auto y se dirigieron a las dependencias del obispado. Indicó que Contreras le señaló que esto debía ser un secreto entre ambos.

Denunció que el prelado lo invitaba a estar en el salón del obispado, en donde -según este relato- le tocaba su cuerpo mientras él (la presunta víctima) estaba sentado en un sillón. Después, señaló, lo iba a dejar a su casa. Y agregó que esto se habría repetido por cerca de un mes. El denunciante también sostuvo que el prelado le regalaba abarrotes a su familia, por lo cual se sentía en deuda con él.

En una ocasión, según manifestó L.A.C.C., Contreras lo habría llevado a su pieza y le dijo que le hiciera masajes para aminorar su dolor de espalda. El sacerdote, relató el denunciante, se acostó en su cama. En ese contexto, aseguró la presunta víctima, empezó a hacerle masajes al obispo. De acuerdo a esta versión, fue en ese momento cuando se dio cuenta de lo que quería el religioso. Luego de ese momento, L.A.C.C. dijo que el prelado no se le acercó más.

Caso en Aysén

Otro de los obispos que están investigados es Luis Infanti de la Mora, prelado de Aysén. De acuerdo a registros del Ministerio Público, el sacerdote fue denunciado ante el Juzgado de Garantía de Coyhaique el 4 de julio pasado por C.V.V., por presunto encubrimiento de abusos sexuales.

Desde el Vicariato Apostólico de Aysén dijeron ayer, a través de una declaración pública, que “el 26 de julio de 2018 el obispo Luis Infanti recibió de parte del Ministerio Público un requerimiento de información en que se le solicitan antecedentes relativos a una denuncia sobre presuntos abusos en contra de Juan José Soto Vargas, que habría tenido lugar en la década del 60 en el Internado San Luis de Puerto Cisnes”.

Agregaron que “hemos prestado toda nuestra colaboración a la justicia para que la verosimilitud de esta denuncia de hechos que habrían ocurrido en los años 60 -época en que el obispo Luis no era sacerdote ni se encontraba en Chile- sean esclarecidos a la brevedad, reservándonos el derecho a interponer las acciones legales pertinentes en caso de ser necesario”.

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