Reforma a las isapres: Los principales cambios del proyecto

Hoy, las isapres utilizan tablas de factores para calcular el riesgo de un afiliado, lo cual está determinado por el uso histórico que hace del sistema de salud. Así, ocurre que los menores de dos años, las mujeres en edad fértil y los ancianos tienen factores más altos y pueden pagar hasta el triple que un hombre joven.


Multiplicidad de planes

Según el último informe de la Superintendencia de Salud, existen 58 mil planes de isapres vigentes. Esta multiplicidad de contratos hace inviable para un afiliado poder comparar entre uno y otro y poder, así, tomar una decisión informada respecto del que más le conviene.

Tarifas por riesgo

Hoy, las isapres utilizan tablas de factores para calcular el riesgo de un afiliado, lo cual está determinado por el uso histórico que hace del sistema de salud. Así, ocurre que los menores de dos años, las mujeres en edad fértil y los ancianos tienen factores más altos y pueden pagar hasta el triple que un hombre joven.

Aseguramiento individual

La lógica actual del sistema es individual. Pese a que las isapres son parte de la seguridad social, cada afiliado paga en función de su “costo” personal para el sistema. Así, un joven pagará menos que un adulto mayor y podrá acceder a planes con mejores convenios y mejores coberturas.

Declaración de salud

Las isapres utilizan una declaración de salud, en la cual el interesado debe informar sobre las enfermedades que ha padecido o las cirugías que ha tenido al momento de intentar afiliarse. A partir de esta información, la aseguradora determina si permitirán o no el acceso de la persona a su cartera.

Cobertura Enfermedad Catastrófica

Hoy existe una Cobertura Adicional para Enfermedades Catastróficas (Caec) que permite financiar hasta el 100% de los gastos de atenciones de alto costo en las isapres. Su uso no se ha masificado, principalmente porque se limita a determinados prestadores.

Plan universal igual para todos

La reforma contempla un plan único, que se estructurará en base a las coberturas ambulatorias y hospitalarias, además del Auge/GES. Las variaciones, eso sí, estarán determinadas por la red de prestadores -hotelería- que cada afiliado elija, pues el contrato contendrá las mismas prestaciones.

Prima solidarizada

La idea es terminar con la discriminación por sexo y edad, que redunda en que algunos paguen más. Para ello, se calculará una prima en base al riesgo individual del afiliado, pero las tarifas solidarizarán en un fondo mancomunado, lo que permitirá equilibrar los pagos y hacer poco significativas las variaciones de valores.

Fondo de compensación

Se busca que los afiliados paguen un monto parecido, siendo subsidiados por sus pares en los tramos etarios de más demanda y aportando en momentos en que su uso del sistema es menor. Así, los recursos se congregaran en un fondo, que distribuirá los recursos a las isapres según su riesgo.

Sin barrera de acceso

La reforma establece un plazo de transición -en el gobierno se ha planteado de cinco años- en el cual se fortalecerá el nuevo sistema de isapres y se modernizará Fonasa para hacerlo competitivo. Cumplido ese plazo -que incluso podría ser superior- la barrera de ingreso quedará eliminada y habrá libre tránsito entre los sistemas.

Mecanismo de protección financiera

Un problema de los usuarios del sistema privado es la desprotección financiera en casos graves o medicamentos de alto costo, por ejemplo. Por ello, se ha planteado un deducible que, al acumular un tope de copagos, daría paso a una cobertura adicional de salud para evitar un endeudamiento extremo.

Seguir leyendo