Cohesión social: clave para el proceso constituyente

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Jolita Butkeviciene, Directora para América Latina y el Caribe en la Dirección General de Asociaciones Internacionales de la Comisión Europea

El mundo está atento a lo que está aconteciendo en Chile. El “malestar de la democracia” que ha desembocado en este proceso constituyente no es un fenómeno chileno, es una tendencia a nivel internacional. Las masivas protestas sociales de finales del 2019 fueron titulares en los periódicos de todo el mundo. Por eso, el desarrollo de este proceso probablemente marcará un hito en el constitucionalismo del siglo XXI, en una era nueva, la era de la globalización, con nuevos desafíos y algunos antiguos sin resolver. Además, la Convención Constitucional chilena con una composición paritaria y la participación de los pueblos indígenas ya sitúa dicho proceso en la vanguardia del Derecho constitucional comparado.

También desde la Unión Europea seguimos de cerca este acontecimiento. Chile es un socio estratégico en América Latina con el que compartimos valores fundamentales de libertad, democracia, derechos humanos y cohesión social. Somos conscientes de que la perspectiva comparada en un proceso como este es clave, pues no existe una receta de cómo hacerlo. Por ello, nos gustaría brindar la experiencia europea, tanto con reformas constitucionales o procesos similares, como con algunos de los elementos principales que la nueva Constitución abordará. Es el caso del fortalecimiento de las garantías para la protección de los derechos fundamentales, especialmente de los derechos sociales, ámbito en el que los sistemas de bienestar europeos han acumulado distintos aprendizajes al afrontar redefiniciones sin renunciar a los mismos. Otros temas clave son la división de poderes con diferentes formas de gobierno, la organización territorial del Estado con fórmulas innovadoras como las autonomías españolas, los landers alemanes o el regionalismo francés, o nuestra experiencia con nuevos instrumentos de participación ciudadana, por señalar algunos.

La cooperación europea quiere acompañar este proceso con conocimiento, facilitando espacios para que los chilenos y chilenas puedan informarse y desde su diversidad puedan participar, debatir y tomar decisiones sobre los problemas colectivos que les atañen para no dejar a nadie atrás. Por ello hemos puesto al servicio de esta iniciativa a EUROsociAL+, un programa que contribuye a la cohesión social y que lleva 15 años promoviendo intercambios entre la Unión Europea y América Latina para tener sociedades más equitativas, que es la base para construir un contrato social.

Uno de los temas que la democracia exige es justamente entender en qué consiste la democracia misma. La democracia requiere no sólo de valores compartidos, sino también de experiencias compartidas, de manera que la ciudadanía se identifique con el sistema político al que pertenece y pueda confiar en sus procedimientos y resultados. Por ello, y con esta premisa, apostamos por una modalidad de cooperación basada en el intercambio de experiencias, facilitando buenas prácticas, lecciones aprendidas de lo que hemos hecho bien pero también de lo que se ha hecho mal. El proyecto europeo ha sido siempre un laboratorio de nuevas ideas, tratando de conciliar los distintos intereses nacionales en pro de un futuro compartido y de unos objetivos comunes, la “unidad en la diversidad” como solemos decir nosotros.

La Comisión Europea aborda ahora un nuevo periodo de programación para los próximos siete años e iniciamos una nueva filosofía en la cooperación con América Latina, fundada en una “asociación más fuerte””. Porque ha quedado demostrado que la relación y la cooperación entre ambas regiones ha sido un motor fundamental para el multilateralismo global.

En este marco, el acompañamiento que se está brindando al proceso constituyente se ha llamado “Foro Chile-Unión Europea”, porque consideramos que refleja el espíritu con el que ha surgido esta cooperación, planteándose desde un enfoque Team Europe, basado en el trabajo conjunto entre las instituciones europeas y los Estados Miembros. Les deseo a todos los chilenos y chilenas mucha suerte en este proceso de construcción de propósitos comunes que se traducirá en una nueva Constitución que estoy segura será un referente a nivel internacional.

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