El futuro de la tierra está en el mar



SEÑOR DIRECTOR

Como define las Naciones Unidas al establecer su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): “el desarrollo sostenible es aquel capaz de satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades” y, para ello, es “fundamental armonizar tres elementos básicos, el crecimiento económico, la inclusión social y la protección del medio ambiente”.

La salmonicultura es una actividad económica que genera progreso, empleos de calidad y desarrollo regional, y que avanza continuamente hacia su desarrollo sostenible. Algunos ejemplos: el salmón de cultivo es una proteína saludable que tiene una menor huella de carbono, menor consumo de agua y mayor eficiencia en conversión alimentaria que otras proteínas; cuenta con certificaciones internacionales independientes que evalúan el desempeño ambiental y social de la producción; han logrado disminuir considerablemente el uso de proteínas marinas en el alimento gracias a fuertes inversiones en I+D; la gran mayoría de los informes ambientales de los centros de cultivo son aprobados como favorables por el fiscalizador; el uso regulado de antibióticos durante el cultivo se ha reducido a la mitad en los últimos cinco años; y hay abundante información de distintos indicadores publicada por los organismos fiscalizadores.

Sabemos que queda mucho por avanzar en este camino, y precisamente por eso en el año 2020 se creó el Consejo del Salmón, ya que las empresas entienden que se debe hacer una gestión sostenible del océano, porque el futuro de la tierra está en el mar. En eso estamos comprometidos, trabajando responsablemente, con mejores estándares, más ciencia, innovación y tecnología para que la salmonicultura sea parte de la solución ante el desafío alimentario mundial.

Joanna Davidovich

Directora ejecutiva del Consejo del Salmón

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