Las alertas que encendió el Banco Central

La combinación de factores domésticos e internacionales -descritos en el último Informe de Estabilidad Financiera del BC- está creando un cuadro particularmente desafiante para la economía chilena.



Un panorama más desafiante avizora el Banco Central en su Informe de Estabilidad Financiera (IEF), recientemente publicado. El reporte señala que “las condiciones financieras internacionales se han deteriorado en un contexto de alta incertidumbre. La prolongación de la invasión de Rusia a Ucrania, y las cuarentenas masivas en China, han acentuado las presiones inflacionarias, lo que ha llevado a las autoridades a acelerar su proceso de normalización monetaria”.

El panorama externo más adverso está teniendo impactos en las condiciones económicas locales. El Banco Central advierte que “hacia adelante, se espera que la economía presente tasas de crecimiento negativas durante varios trimestres, en un contexto donde las condiciones financieras más restrictivas y la mayor incertidumbre harán que tanto el consumo privado como la inversión se contraigan”. Esta menor actividad proyectada responde a un escenario internacional más adverso, pero también al retiro de los estímulos macroeconómicos locales.

Uno de los riesgos relevantes que advierte el IEF para la estabilidad financiera local es un aumento de la incertidumbre político-legislativa. El Banco Central resalta que “diversas definiciones respecto del funcionamiento institucional y de los mercados financieros se encuentran en discusión. El proceso de definición genera incertidumbre que de aumentar o mantenerse elevada, podría conllevar incrementos de volatilidad de diversas clases de activos locales y deteriorar las condiciones de acceso a financiamiento”.

Pese a que la situación financiera de las firmas se mantiene estable a nivel agregado y los hogares y las propias empresas han continuado mostrando un buen comportamiento en el pago de sus deudas, las mayores tasas de interés y las restricciones de acceso al crédito amenazan con deteriorar las condiciones financieras para los actores privados.

Frente a todo lo anterior, el Banco Central alertó la necesidad de recomponer un fondo estable de ahorros de largo plazo, que favorezca el financiamiento de proyectos de inversión y facilite la mitigación de turbulencias financieras externas. La menor profundidad del mercado de capitales seguirá manteniendo condiciones más restrictivas para el acceso al crédito y dejando más expuesta a la economía chilena a shocks externos.

Las advertencias contenidas en el IEF son un buen insumo para el diseño de políticas públicas en los meses que vienen. El significativo impulso de la demanda interna hacia fines de 2021 debe ser corregido para evitar incubar presiones inflacionarias adicionales y tasas de interés que pueden volverse más restrictivas en lo económico. En otras palabras, la desaceleración económica que experimentará Chile en los próximos meses -que según el escenario descrito por el IEF, perfectamente puede decantar en una recesión técnica- parece inevitable y las autoridades económicas deberán contener las presiones que buscan pausar el enfriamiento en la actividad que está en curso.

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