Museo de la Democracia



SEÑOR DIRECTOR

El gobierno ha anunciado la construcción de un Museo de la Democracia para contar la historia de la democracia en Chile. La propuesta ha generado polémica, toda vez que se explicita en momentos en que sectores cercanos al gobierno manifiestan su cuestionamiento a la existencia del Museo de la Memoria y discrepan de la verdad histórica que estructura su contenido.

Surge entonces esta propuesta como una alternativa que permitiría consensuar perspectivas sobre un período de la historia de Chile, en el que -cualesquiera sean las circunstancias- se suscitaron graves violaciones a los DD.HH.. Bajo estas premisas la iniciativa gubernamental es una falacia que busca deslucir el Museo de la Memoria y sus aspiraciones de justicia transicional.

Al inaugurar en 2010 el Museo de la Memoria, Chile se puso a la vanguardia en la implementación de los Principios de Chicago sobre justicia transicional. Tal y como consignan los más de 180 expertos de 30 países que participaron en la elaboración de este decálogo de principios, la justicia transicional devela una tensión entre la conveniencia política de superar los conflictos que dieron lugar a estos sucesos y la demanda de justicia por las atrocidades del pasado, pero esta tensión no puede zanjarse sino es por medio de la construcción de una sociedad democrática que responda a las demandas de las víctimas, el esclarecimiento de la verdad, la justicia y la reconciliación.

En Chicago fueron adoptados siete principios rectores de la justicia transicional. El Museo de la Memoria responde al quinto principio que impone preservar y conservar la memoria histórica sobre las violaciones de DD.HH., por lo que es insustituible y hace injustificable la construcción de un Museo de la Democracia para reinterpretar estos hechos.

Nancy Yáñez Fuenzalida

Directora del Centro de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile

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