No elijo, descarto

"Boric, mi candidato a descartar, promete satisfacer las crecientes demandas sociales metiendo una brutalidad de pesos a la economía (gasto) que sería financiado retirando otra brutalidad de pesos de ella en el futuro (impuestos)".



Charlie Munger suele decir: invierte, siempre invierte. Y no se refiere al “invierte” que usted está pensando, sino que a dar vuelta el problema. En vez de fantasear día y noche qué es lo mejor que me podría pasar, o en qué país europeo nos podríamos convertir, Charlie recomienda pensar en el peor escenario y cuáles son los pasos que debemos tomar para que aquello no ocurra (o no nos afecte). Más gráficamente dice también: todo lo que quiero saber es dónde voy a morir para no ir a ese lugar. Y ya que tenemos una elección que no da lo mismo (hoy sí que se aplica el cliché), permítame mostrarle el lugar donde al menos económicamente Chile moriría.

Boric, mi candidato a descartar, promete satisfacer las crecientes demandas sociales metiendo una brutalidad de pesos a la economía (gasto) que sería financiado retirando otra brutalidad de pesos de ella en el futuro (impuestos). Hay tantos problemas con esta concepción del mundo, que solo voy a ilustrar lo más obvio:

• Lo que el Estado de Chile necesita “recaudar” para satisfacer las necesidades de sus habitantes son bienes y servicios (producto), no pesos chilenos. El PIB es el único ingreso permanente que puede satisfacer necesidades permanentes.

• Creer que basta recaudar más pesos para financiar más gasto que no está respaldado por más producto, es infantil. Solo concebible por alguien que piense que los ricos tienen su riqueza en bóvedas infinitas al estilo Rico McPato, y no en bienes productivos.

• Al gastar algo que no se condice con lo que el país produce, un gobierno de Boric destruiría el valor del dinero y de su prima hermana, la deuda. Inflación y tasas disparadas serán el reflejo de aquello, costo elevado que los chilenos tendremos que pagar.

• La creación de un banco nacional de desarrollo que preste dinero a sectores estratégicos bajo mejores condiciones crediticias solo acrecentará el problema. Cada nuevo crédito, es más dinero creado sin el respaldo adecuado e inmune a la política monetaria del Banco Central, limitando la eficacia de ella.

• El impuesto por defecto y de aplicación automática del gobierno de Boric será la inflación. Reducirla con nuevos impuestos progresivos lamentablemente no será la solución ya que serán aplicados sobre bases evaporables, inagarrables y exiliables (reinversión, ganancias de capital y patrimonio, por nombrar algunas que serán afectas). Esto mantendrá el impuesto inflación plenamente vigente e incluso lo incrementará por la caída en el producto.

• Lamentablemente el Banco Central no puede hacer mucho contra el pack populista que podríamos tener (gobierno, parlamento, convención).

Aun con lo que me gusta Europa (al igual que a los idealistas del FA/PC), no solo descarto, sino que encuentro francamente ridículo plantear un proyecto país que nos trate de engatusar con educación europea, salud europea, seguridad social europea y transporte europeo, sin explicar claramente cómo tener el ingrediente básico para lograr todo aquello: producto europeo.

Un plan de gobierno que daña la estabilidad del dinero no solo impide al fisco obtener los bienes que necesita, sino que impide a los agentes económicos tomar los compromisos de largo plazo necesarios para crear dichos bienes.

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