Un día para reflexionar



Por Mónica Zalaquett Said, ministra de la Mujer y la Equidad de Género

Hoy celebramos un nuevo día de la madre. Ellas son las protagonistas de una jornada que ya es tradición en Chile, que dispara las ventas del comercio y que en que en tiempos de prepandemia copaba restoranes y lugares de comida de todo el país. Pero este 2021, por segundo año, nos toca celebrar a las madres en medio de medidas sanitarias de confinamiento, lo que sin duda nos invita a vivir esta fecha de manera más reflexiva.

Para millones de chilenas y chilenos las madres son pilar fundamental de nuestras vidas. Ejemplo de esfuerzo y entrega, que nos ha permitido forjar nuestro propio presente y futuro. Y quienes somos madres conocemos muy bien toda la dedicación que aquello implica y lo complejo que resulta a ratos criar hijos e hijas que sean capaces de elegir su propio camino, uno que los y las haga realmente felices.

Sin embargo, las madres, soporte de nuestras familias y de la sociedad se han visto fuertemente impactadas por la pandemia del COVID-19, ya que la interrupción de la red de cuidados y el cierre de los colegios, entre otros factores, las han convertido en verdaderas “malabaristas” teniendo que coeducar en casa, realizar las labores domésticas y cumplir con sus trabajos, en muchos casos, sin contar con el involucramiento de los padres en estas responsabilidades.

La pandemia vino a confirmar que en Chile existen los “hombres cero”. Según un estudio de la Universidad Católica 1 de cada 3 hombres dedica cero horas a las labores domésticas y casi el 60% de los chilenos no dedica tiempo al cuidado de sus hijos e hijas, una realidad impensada para los tiempos que estamos viviendo. Esto ha llevado a que muchas madres se sientan sobrepasadas, con el costo que esto implica para su desarrollo pleno e integral.

La tasa de fecundidad hoy en Chile es de 1,6 hijos o hijas por mujer en edad fértil, por debajo del nivel de reemplazo generacional estimado como necesario, que es 2,1 hijos o hijas. Esta caída en la fecundidad se debe a que las nuevas generaciones que quieren optar por la maternidad no lo están haciendo o lo están postergando, entre otras razones, al observar las dificultades de crianza que enfrentan sus propias madres por la desigual distribución de las labores de cuidado. Sienten, entonces, que pasar por lo mismo podría afectar su pleno desarrollo.

El llamado en esta fecha tan especial, en que reconocemos, valoramos y homenajeamos a las miles de mujeres que han optado por ser madres, es a reflexionar acerca de si más allá de cualquier regalo o atención en este día lo que deberíamos hacer como sociedad diariamente es comprometernos, hombres y mujeres, con una cultura de la corresponsabilidad.

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