Crisis en hoteles de Chile: 96% cerrados y 400 mil trabajadores afectados

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ILUSTRACIÓN: CÉSAR MEJÍAS

"Mientras no se abran las fronteras y no vuelva la normalidad, esta industria que recibe UF no va a poder funcionar", reconoce el vicepresidente de la Asociación de Hoteleros de Chile. Dos conocidas cadenas cuentan aquí cómo intentan recuperarse.


Las cifras son alarmantes y las da el vicepresidente de la Asociación de Hoteleros de Chile, Alejandro Hughes: el 96% de los establecimientos del país permanecen cerrados y 400 mil trabajadores se han visto afectados de manera directa, producto de la pandemia, debido a que no han tenido ingresos desde fines de marzo. “Es difícil sostener esto más de 3 ó 4 meses”, sincera Hughes sobre la crisis de los hoteles de Chile. “Mientras no se abran las fronteras y no vuelva la normalidad, esta industria que recibe UF no va a poder funcionar”, agrega.

El 18 de marzo, el gobierno adoptó una serie de medidas para contener la propagación del Covid-19, que han afectado duramente a diversas industrias, siendo el turismo una de las más golpeadas. Tras la declaración de Estado de Catástrofe en todo el territorio nacional y el cierre de fronteras para el tránsito de extranjeros, el sector de hoteles de Chile vive un momento particularmente complejo, ya impactado por el estallido social del 18 de octubre del año pasado.”Hemos estado en conversaciones directas con el ministro de Hacienda y de Economía, participando en varias mesas de trabajo para manifestarle los puntos esenciales a discutir, para sacar esta industria adelante. Hemos sido bien recibidos, pero entendemos que esto es un efecto gigantesco para todo el país”, detalla Alejandro Hughes.

Según datos entregados por Sernatur, la llegada de turistas extranjeros caerá este año en alrededor de un 41% y los viajes nacionales disminuirán el 30,5%. Es lo que está viviendo la cadena de Hoteles Cumbres, con presencia en Santiago (en Lastarria y Vitacura), San Pedro de Atacama y Puerto Varas. La temporada enero-febrero estuvieron un 20% por debajo de la cifra presupuestada, retomando los pasajeros luego que muchos decidieron cambiar su destino por la contingencia.

Los cuatro hoteles Cumbres prenden de noche las luces de sus fachadas, formando así las ventanas un corazón en apoyo a la primera línea médica, mientras espera una reactivación de los hoteles de Chile.

Frente a las noticias de brotes de covid-19 en el mundo, la compañía activó un plan de acción desde enero para interactuar con sus pasajeros, muchos de ellos provenientes de China, para resguardar sus salud. Para marzo, tras las acciones decretadas por las autoridades, la empresa con capacidad de 500 habitaciones vivió por primera vez en su historia ocupaciones cercanas al 0% a finales de mes, fecha en que acostumbran a tener un 80% de capacidad. Los primeros días tras el decreto presidencial debieron ayudar a los huéspedes extranjeros, quienes por diversas razones no pudieron abandonar el país, logrando retirarse del recinto hotelero recién el 29 de marzo.

Ante la experiencia, Andrea Svart, directora comercial de los Hoteles Cumbres, señala que “a nivel de operación, estábamos preparados para convivir con una amenaza como esta”.Una historia similar vive la cadena The Singular Hotels., que opera desde 2011 en Patagonia y que también tiene otra sede frente al Parque Forestal, en Santiago. Si bien en la Patagonia están acostumbrados a cerrar sus operaciones por estacionalidad entre fines de abril y principios de mayo, la constante alza de contagiados los llevó a adelantar un mes y medio el cierre de los servicios. Con capacidad de 59 habitaciones en el extremo sur, los niveles de ocupación también llegaron a cero.

Reactivación

Ante la crisis generada por el coronavirus, tanto autoridades como gerentes hoteleros analizan qué viene para la industria. La subsecretaria de Turismo, Mónica Zalaquett describe que tanto en Chile como en el extranjero la pregunta que se repite es “cuándo podremos volver a viajar” y que solo dependerá de la evolución de la pandemia en el mundo.

“Existe consenso en que lo primero en reactivarse será el turismo interno —los viajes de corta distancia dentro de los propios países—, para luego dar inicio a los viajes internacionales. En Chile, estimamos que podremos empezar la primera fase de reactivación, con viajes nacionales, a partir de septiembre de este año. La reactivación del turismo internacional la veremos en 2021”.

Con el cierre de fronteras, la eliminación de reservas y números en rojo, los hoteles de Chile comenzaron a tomar decisiones. Andrea Svart, directora comercial de los Hoteles Cumbres, señala que al ser un rubro donde el “servicio es fundamental”, Cumbres instaló como objetivo retener la mayor cantidad de colaboradores, con atención a los key workers, encargados de crear la experiencia en sus cuatro recintos, reduciendo salarios e incentivando vacaciones para el equipo, con tal de bajar la carga financiera.También se adscribieron a las medidas de retención de empleo del gobierno, suspendiendo al 90% de sus trabajadores, siendo el otro 10% restante dedicado a operaciones como seguridad, mantención y el área comercial que trabaja en la reapertura y creación de proyectos para las temporadas  2021-2022.

En el caso de The Singular,  de las 280 personas que forman el personal en plena temporada, hoy siguen trabajando solo 60. Tomás Sahli, general general de The Singular Hotels, refleja que el impacto del coronavirus los llevó a contar con una dotación acotada ante la espera de la reactivación. Esto, sumado a los datos entregados por la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur), que prevé una pérdida de 80 mil empleos relacionados al área.

El The Singular Patagonia, con capacidad para 59 habitaciones en el extremo sur, enfrenta la crisis que afecta a todos los hoteles de Chile, luego de llegar a cero sus niveles de ocupación.

¿Un año perdido?

“La palabra perdida no nos gusta mucho” dice Andrea Svart, respondiendo que para Hoteles Cumbres “va a ser un año difícil, más lento y con la ‘nueva normalidad’ vamos a operar, sentimos que vamos a operar”. Por ahora, los esfuerzos están concentrados en cómo operar frente a un mundo que deberá acostumbrarse a usar mascarillas y medidas de higiene y distanciamiento. La intención, dice, es poder transmitir y garantizar las medidas higiénicas del lugar al que el turista va a llegar, siendo un punto a favor frente a otras plataformas como el “RV & V”.

“Esta pandemia es una ventaja para cadenas como la nuestra, donde somos capaces de transmitir que vas a llegar a un lugar más higiénico y seguro del punto de vista sanitario, hay una cadena que te responde, contratas empresas especializadas en desinfección y mantenciones especiales, y ahí hay una mirada positiva para un mercado como el nuestro”, enfatiza Svart.

Otro punto que recalcan es que producto de las cuarentenas, habrá mayor interés en viajar y acceder a experiencias. Tomando en cuenta el eclipse del 14 de diciembre, los hoteles de Chile esperan reforzar sus medidas para recibir a extranjeros, que representan un 60% de los turistas que llegan al país. El gerente de The Singular prevé que “en un mediano plazo, la gente va a valorar el turismo y va a buscar más experiencias y los miembros de la industria tenemos que estar preparados. La transición será dura, pero va a llegar”, dice Tomás Sahli.

Cumbres también señala la baja tasa de infectados en destinos como San Pedro o Puerto Varas, lugares con alta demanda y que con las nuevas normas de viaje van a requerir adaptar la experiencia más allá de los temas higiénicos y el distanciamiento social: “La experiencia va a partir con las líneas aéreas, las precauciones que tomen desde que se suben al avión y cómo nosotros los recibimos en los hoteles, en un lugar donde te puedas sentir tranquilo”, concluye Andrea Svart.

La directora nacional de Sernatur, Andrea Wolleter, analiza que ante los cambios permanentes que sufrirán los viajeros y la oferta turística, estos se inclinan principalmente por viajes de corta distancia, “dando especial relevancia a aspectos como la seguridad sanitaria de los países y de los servicios turísticos”. Por ahora, el hotel Cumbres prende de noche las luces de sus hoteles, formando así con las ventanas un corazón en apoyo a la primera línea médica, mientras espera como otros servicios hoteleros, a la evolución del virus y que las medidas anunciadas por el gobierno, permitan recuperar la confianza de las personas cuando llegue el momento de volver a viajar y elegir hoteles de Chile.

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