Heraldo Muñoz, presidente del PPD: “El FA ha privilegiado su identidad, pero la marca a veces se agota”

Foto: Mario Téllez/La Tercera

El excanciller emplaza al Frente Amplio y asegura que Convergencia Progresista está dispuesta a discutir programa y eventuales coaliciones, pero “eso va a depender de las decisiones” de su contraparte. “Para bailar tango se necesitan dos”, dice.




Para ejemplificar la mirada que tiene respecto del futuro de la oposición, el presidente del PPD, Heraldo Muñoz, recuerda una escena que se dio en la sede del Congreso en Santiago, un tiempo después de haber firmado el histórico acuerdo por una nueva Constitución.

En una cita en ese lugar, desde Convergencia Progresista les plantearon a sus pares la idea de unir todos los comandos por el “apruebo”, sin embargo, desde el Frente Amplio (FA) se negaron y terminaron por establecer solamente una coordinación entre sus propias organizaciones.

En esta entrevista, Muñoz señala que, pese a que están en un buen momento, la unidad de la oposición no está garantizada y aún existen desafíos para llegar a ese objetivo.

Ustedes acusaron que con el cambio de gabinete se “derechizó” el gobierno. ¿Eso marcará un cambio en la relación con La Moneda?

El gabinete tiene que abordar prioridades como la pandemia, la crisis económica y social y el plebiscito, que requieren diálogo, lo más amplio posible. Yo por lo menos estoy disponible para conversaciones constructivas respecto a estos temas urgentes.

¿Es más difícil enfrentarse a un gabinete así?

Es que el problema no es para la oposición, sino para el gobierno, porque lo que la ciudadanía está demandando son soluciones a esta emergencia. Entonces si el gabinete se cierra y cree que basta con un nuevo trato con Chile Vamos, habrá perdido la brújula.

¿Es más fácil unirse para enfrentar un gabinete “atrincherado”, como acusaron?

Si este gabinete polariza las cosas, lo único que hará es distanciarse aún más de la ciudadanía y va a facilitar el triunfo del “apruebo” en el plebiscito. El gobierno va a aparecer del lado del “rechazo” y la oposición, con la mayoría ciudadana. La decisión está del lado del gobierno.

¿El gobierno de la ex Nueva Mayoría hubiese actuado mejor?

Después del 18 de octubre, cuando la tensión en el país estaba en un punto máximo, nos sentamos con los partidos oficialistas. Luego en medio de la pandemia conversamos sobre un marco de entendimiento sobre un plan de emergencia. La oposición ha actuado responsablemente, no toda quizás, pero por lo menos puedo responder por la ex Nueva Mayoría, ahí hemos estado.

¿Entonces siendo gobierno hubiesen tenido esa actitud?

Eso es política ficción. El gobierno pasado siempre tuvo disposición a dialogar. Tuvimos una oposición que hoy gobierna que fue muy rígida.

Algunos dicen que el ajuste ministerial, la crisis del oficialismo y el retiro de fondos de las AFP abrieron una oportunidad para la oposición.

No creo. Hay desconfianza con casi todas las instituciones, muy especialmente con los partidos. Si la oposición conecta con las personas de a pie, habrá una oportunidad. Como el Presidente cedió ante los partidarios del “rechazo” y el gabinete tiene ese sello, hay una oportunidad para la oposición en la coordinación para el triunfo del “apruebo”.

¿Y qué se necesita para que haya alguna garantía?

La unidad en torno a la propuesta del retiro del 10% no es suficiente para proyectarnos a futuro. Nosotros planteamos un comando único para el plebiscito, con una línea editorial única y ni el FA ni el PC estuvieron disponibles porque querían marcar su propia identidad. Nosotros estamos dispuestos, pero quizás la unidad se produzca en torno a los eventos electorales del futuro. Hay una propuesta de la oposición en el Senado sobre una reforma estructural del sistema de pensiones. Ahí hay otro momento importante de unidad.

Es algo circunstancial entonces...

Sí. Aquí no hay una oposición que tenga un mismo diagnóstico y perspectiva de futuro.

El FA les envió una carta, dando un giro de esa posición inicial sobre los comandos. ¿Qué le pareció?

Valoro que el FA se sume al llamado de unidad sin apellidos para el plebiscito que hicimos reiteradamente. Ahora, se requieren menos cartas y más actividades unitarias.

¿Podrían caer en una unidad solo electoral, pero sin bases comunes?

Eso va a depender de las decisiones del FA. Estamos disponibles para una discusión y tenemos sintonía con algunos de los partidos como el PL, y con RD también hay un entendimiento, pero quizás algunos otros partidos no sienten lo mismo hacia nosotros. Entonces, desde la Convergencia Progresista hay ánimo de discutir programas, ideas y eventualmente coaliciones. Pero para bailar tango se necesitan dos y el FA ha privilegiado su identidad propia, pero la marca a veces se agota.

Durante los últimos años han estado divididos. ¿Podrán ir más allá?

A mi juicio no hay que esperar un hecho milagroso que haga la unidad de la oposición, hay que partir sobre la base de ideas y por eso debemos construir un espacio común de izquierda democrática, una socialdemocracia del siglo XXI, con gobernabilidad. En eso creo y vamos dar señales en un corto plazo.

En la elección presidencial, ¿deben impulsar primarias u otra fórmula?

Debiera ser la forma más democrática y probablemente esas son las primarias. Pero también puede haber acuerdos políticos que se basen en encuestas o algún otro tipo de entendimientos.

¿Aún mantiene que una candidatura presidencial suya no es algo que pueda descartar?

Es un tema sobre el cual he reflexionado y por cierto está dentro de las posibilidades, pero hoy me parece absolutamente inoportuno tomar una decisión sobre una materia que no es la prioridad del país.

Fue crítico de que el alcalde Jadue se mostrara disponible a ser candidato presidencial. ¿Ve posibilidades de que un PC lidere a la oposición?

Me parece de mal gusto, inoportuno, que algunos se proclamen candidatos presidenciales en plena pandemia. Tampoco creo que Chile deba elegir entre posiciones extremas. Cuando corresponda, estoy seguro que surgirá más de alguna opción del espacio de la socialdemocracia, de la izquierda democrática.

Comenta