Política

La apuesta de Kast para abrir un “nuevo ciclo” con su primera cuenta pública

En medio de dos meses de gestión que califican de "complejos", en La Moneda buscan que la rendición de cuentas ante el Congreso en Valparaíso permita comenzar una nueva fase política. La estrategia incluye despliegue digital, coordinación con ministros, trabajo anticipado con las carteras y cambio de eslogan.

SEBASTIAN CISTERNAS/ ATON CHILE

Un gabinete bajó presión, expectativas de campaña que se fueron de las manos y errores comunicacionales del propio Presidente José Antonio Kast mantienen inquieto al gobierno. Según reconocen varios inquilinos de Palacio, la mezcla de esos factores profundiza la necesidad de dar un golpe de timón y el escenario perfecto para cumplir ese objetivo será el próximo 1 de junio.

Ese día será la primera cuenta pública del mandatario y en La Moneda ya comenzaron la cuenta regresiva. El foco no está solo en el contenido del discurso que el jefe de Estado pronunciará ante el Congreso pleno en Valparaíso, sino también en la puesta en escena política y comunicacional que el gobierno viene desplegando hace semanas para intentar instalar el tono de la jornada.

A inicios de esta semana, Kast difundió un video en sus redes sociales repasando extractos de cuentas públicas de distintos presidentes, desde Patricio Aylwin hasta Gabriel Boric. En la pieza audiovisual, el foco no estaba puesto en un balance sectorial ni en anuncios específicos, sino en reforzar la idea de que el 1 de junio corresponde a una tradición republicana que trasciende a las administraciones de turno.

En Palacio explican que el objetivo es instalar la noción de que el hito es “un día de la República”, un acto institucional y de unidad nacional. La apuesta responde, además, a un diagnóstico que comparten en La Moneda: que la primera cuenta pública de Kast será observada particularmente por el tono que buscará imprimir a su administración durante el resto del mandato, además de una oportunidad para poner fin al período de instalación.

En el gobierno está la expectativa de que con que el ajuste haya una especie de reinicio del Ejecutivo, en el que también esperan -como es tradicional tras una rendición de cuentas ante el Congreso- aumente la aprobación ciudadana, que tuvo una fuerte caída tras la decisión de cambiar el sistema de Mecanismo de Estabilización del Precio del Combustible (Mepco).

El incremento del precio de los combustibles significó la primera crisis de Palacio y abrió el denominado “fuego amigo”. La instalación también ha estado cuesta arriba por la gestión de algunos ministros, entre ellos, la titular de Seguridad, Trinidad Steinert, quien representa el corazón del “gobierno de emergencia”. Además, el incumplimiento de propuestas de campaña como expulsar inmigrantes en los primeros días han mantenido en entredicho al Ejecutivo.

Así, la presión por mostrar resultados ese día se siente con fuerza en La Moneda. Por lo mismo, que la megarreforma sea despachada de la Cámara al Senado se ha vuelto crucial, junto con fortalecer la agenda de seguridad.

El despliegue no ha quedado limitado al presidente. En los últimos días ministros y subsecretarios también comenzaron a reforzar mensajes en redes sociales relacionados con el 1 de junio, en una estrategia coordinada para “calentar motores” de cara al primer discurso presidencial.

Parte de esa preparación se trasladó esta semana a Valparaíso. El miércoles, equipos de avanzada de Presidencia llegaron hasta el Congreso Nacional para revisar detalles logísticos y comunicacionales de la ceremonia en el Salón de Honor. Entre quienes participaron de esas coordinaciones estuvo el director de la Secretaría de Comunicaciones (Secom), Felipe “Yeti” Costabal, quien visitó la sede del Legislativo.

En La Moneda sostienen que la intención es evitar desajustes en una ceremonia que tendrá una alta carga simbólica para el Ejecutivo. No solo porque será la primera cuenta pública de Kast como presidente, sino también porque en el gobierno consideran que la instancia permitirá fijar prioridades para una nueva etapa de la administración.

El diseño de esa hoja de ruta comenzó incluso antes de la instalación del gobierno. El calendario político y comunicacional elaborado durante la transición en la OPE -estructurado bajo cuatro conceptos: “preparar”, “asumir”, “trabajar” y “cumplir”- fijó desde un inicio un primer gran hito: la cuenta pública del 1 de junio.

De hecho, en el gobierno indican que tras la cuenta pública se producirá un ajuste en la estrategia comunicacional del Ejecutivo. El eslogan “Trabajando para usted”, utilizado durante las primeras semanas de instalación, será reemplazado por una nueva consigna que marque el inicio de otra etapa del mandato.

La apuesta en el gobierno es que, una vez superada la fase inicial -marcada por la urgencia de instalación, nombramientos fallidos y contingencias políticas-, el Ejecutivo logre posicionar un concepto más amplio que el “gobierno de emergencia”, que hasta ahora ha cruzado la administración.

Con ese objetivo, hace varias semanas el gobierno comenzó un trabajo interno con todos los ministerios para estructurar el contenido que eventualmente podría alimentar el discurso presidencial. Según transmiten distintas fuentes del Ejecutivo, desde La Moneda se instruyó a cada cartera trabajar bajo una metodología común y reportar periódicamente sus avances a Segundo Piso.

El primer eje consistía en levantar los principales hitos de gestión alcanzados hasta ahora por cada ministerio. La instrucción apuntaba a identificar medidas concretas, avances legislativos, ejecución de programas y decisiones administrativas que el gobierno pudiera exhibir como parte de su balance.

El segundo componente estaba orientado a ordenar las definiciones estratégicas de cada cartera. En otras palabras, explicitar cuáles son las prioridades políticas y de gestión que cada ministerio considera centrales para esta etapa del gobierno.

El tercer punto tenía relación con las proyecciones para el próximo año. Ahí se pidió a ministros y subsecretarios delinear objetivos, metas y anuncios posibles para los meses siguientes, en una lógica que permitiera proyectar continuidad y hoja de ruta.

Y el cuarto eje buscaba ir más allá de la contingencia inmediata. Las carteras debían esbozar cuáles son las transformaciones o metas que esperan concretar durante el periodo completo de gobierno.

Todo ese material debía ser consolidado por los equipos del Segundo Piso, donde durante las últimas semanas se ha concentrado buena parte del trabajo político y programático previo a la cuenta pública.

En el oficialismo reconocen que existe conciencia de que el contexto político obliga al gobierno a cuidar especialmente el tono de la intervención. En Palacio aseveran que Kast busca transmitir orden, conducción y capacidad de gestión, particularmente luego de semanas marcadas por controversias comunicacionales y episodios que generaron incomodidad en parte del oficialismo.

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