Los mejores regalos para niñas y niños entre 4 y 6 años

Ilustración: César Mejías.

Estamos en plena temporada de cumpleaños, y si todavía no sabes qué obsequiarle a tu hija, sobrino, nieta o ahijado, dos especialistas en desarrollo infantil nos recomiendan quince ideas que, además de entretener, estimularán el desarrollo de las y los chicos.




Tu hijo, tu sobrina, tu nieto, tu ahijada, el hijo de tu mejor amiga, la compañera del jardín o el mejor amigo de tu hijo: siempre que hay un niño o una niña cercana de cumpleaños llega el momento de pensar en un regalo, una decisión cada vez más abrumadora considerando la infinita oferta disponible en estos tiempos.

Muchos compran lo primero que pillan para salir del apuro, pero todavía existen quienes se esfuerzan por darle algo de sentido a lo que van a regalar y que no se transforme en otro pedazo más de plástico acumulado en el baúl de los juguetes. Para ellos llega esta guía, especialmente pensada para niños y niñas entre 4 y 6 años, y elaborada con la colaboración de una psicóloga infanto-juvenil y una educadora de párvulos.

“Es de perogrullo, pero lo primero es fijarse en los intereses de la niña o niño”, dice Valeska Woldarsky, psicóloga de Cetep. “Sabiendo eso, es bueno saber que a estas edades se empiezan a desarrollar ciertas habilidades cognitivas, como las intelectuales y artísticas, y también las sociales y deportivas. Un regalo puede ser una muy buena oportunidad para probar sus límites como también para desarrollar áreas inexploradas, ya que el juego, al no tener consecuencias evaluativas, como en el jardín o el colegio, es una gran puerta de entrada para nuevos intereses”.

Valentina Hiriart, educadora de párvulos, sugiere hacer regalos “sin distinción de género, para así desde temprano ir borrando la idea de que hay juguetes o cosas exclusivos para niñas y otros para niños”. Lo otro que recomienda es que ojalá sean obsequios “que tengan más de una utilidad, no muy específicos. Eso ayuda a ampliar el uso de ese regalo, a que el niño o niña pueda usar su creatividad en él y a que su vida útil se alargue también”.

Set Pacífico 7 piezas de madera Lúdiko

La psicóloga Valeska Woldarsky recomienda los juguetes de madera simples, sin mucha definición, ya que “fomentan a que el niño o niña les dé una identidad con su imaginación. Esto también favorece la creación de relatos propios”, dice. La nobleza del material, además, hace que duren más tiempo.


Ludo

Los juegos de mesa clásicos, que requieren de un dado, de fichas y de avanzar casillas, siguen siendo vigentes por varias razones. “Generan convivencia familiar, afianzan los lazos, ayudan a entender nociones normativas, de seguir instrucciones y reglas, respetar turnos y resultados, y también, por el uso del dado, a relacionarse con los números”, dice la educadora de párvulos Valentina Hiriart. El ludo, quizá el más clásico de todos, también es muy simple y los niños y niñas de esa edad pueden aprenderlo rápidamente.


Témpera sólida Artel 12 colores

Encontrar herramientas de expresión es muy importante a esta edad. Lo difícil es evitar que en ese proceso la casa no termine sumida en el caos. “Las témperas sólidas son menos delicadas que las líquidas”, dice Hiriart, “no se derraman ni dejan todo manchado, los niños las pueden utilizar sin tanta supervisión y producen la misma posibilidad de expresión”.


Pack de 2 Imanix 16 piezas

Cualquier juego que propicie la construcción puede ser un buen regalo, pero Woldarsky recomienda este, que se caracteriza por sus bordes magnéticos y su resistente material. “Ayuda en el desarrollo de motricidad pero también de habilidades creativas y sociales, ya que es más colaborativo que competitivo”.


Set de animales de plástico Casaideas 50 piezas

Un juguete que sobrevive al paso de las generaciones son los animales de plástico. ¿Por qué? “Los animales siempre son llamativos para los niños, y son interesantes como regalo porque además de que los ayuda a conocer las especies, fomentan el juego de rol y la creación de relatos e historias”, dice Valentina Hiriart.


Dobble

Un juego de mesa pensado para los más chicos —"pero que es muy divertido, incluso para los adultos", dice la psicóloga Valeska Woldarsky— es Dobble. “Se trata de descubrir la figura que se repite en dos cartas, y tiene muchas modalidades distintas. Es muy rápido y sencillo de jugar”.


Story Cubes

Los dados no sirven solo para avanzar casillas o elegir números. En estos, llamados Story Cubes, cada cara tiene una acción o una expresión. “Con las que te vayan saliendo hay que ir armando una historia”, explica Woldarsky. “Es para jugar en familia pero también solo, muy entretenido y también ayuda a identificar emociones, a armar relatos y desarrollar el lenguaje”.


Disfraz Yamp tiranosaurio rex

No solo para Halloween, sino que para cualquier momento del año: un disfraz es una gran excusa para activar la fantasía, despertar la creatividad y conseguir otras formas de expresión. “A esa edad”, dice la educadora Valentina Hiriart, “les encanta imaginarse siendo otros, asumiendo diferentes roles e inventar todo un mundo alrededor de eso. Desde ser bomberos o cocineros hasta convertirse en un personaje”.


Jenga

El viejo y querido jenga no pasa de moda: sus bloques lisos, de pura madera, siguen siendo atractivos para los chicos (y los no tanto). “Es entretenido, simple y versátil”, destaca Woldarsky. “Se puede jugar de a uno, de a dos o de a varios, y el juego puede durar horas o solo diez minutos”. Si no se quiere levantar una torre, se puede armar otra estructura o incluso ocuparlos como dominó.


Uno

“A pesar de que es un juego para adultos, los niños lo aprenden más rápido de lo que uno cree”, dice Woldarsky. La gracia del Uno es que sus reglas son fácilmente adaptables a los más chicos. “Uno puede flexibilizarlas para hacerlo más simple y adaptar el ritmo para que niñas o niños puedan jugar. Es una buena forma de incluirlos en dinámicas un poco más complejas, con normas, turnos y todas las variables —como los números y los colores— que tiene este juego”.


Libro El monstruo de colores

Hiriart se declara fanática de la literatura infantil, y que un libro siempre será un gran regalo para cualquier niña o niño. “Les encanta sentarse y leer junto a un adulto, seguir una historia o profundizarla con su imaginación. Esto fortalece los vínculos y potencia su lenguaje”, explica. La oferta es muy amplia, pero este libro, El monstruo de colores —un éxito multimedia que tiene videos en YouTube y versiones interactivas—, es interesante porque “trata sobre el manejo y la identificación de las emociones, algo muy importante a esta edad”.


Scooter Scoop 3 ruedas

Moverse. Es lo que más ha hecho falta estos meses, y una buena manera de romper la inercia para las niñas y niños es con un scooter. “Ojalá no eléctrico, para que efectivamente gasten energía y se muevan”, dice la psicóloga Valeska Woldarsky. “Me parece un vehículo ideal para salir a pasear, fomentar la autonomía y el ejercicio”. La gracia es que, al ser simple y no tan rápido, se puede usar en patios y espacios comunes de edificios o condominios. “Sirve también para que se hagan cargo de su aburrimiento, que lo enfrenten y aprendan a lidiar con eso, algo que les está costando a padres y a hijos”.


Palitroques Monstruos Melissa & Doug

“Los palitroques han pasado de moda, no sé muy bien por qué, siendo que es un juego que funciona muy bien”, dice Woldarsky. “Los niños y niñas lo pasan chancho, es sencillo y puede dar hartas horas de entretención. Fomenta el respeto de reglas y turnos, el conteo de puntos y también las habilidades motrices”, agrega, aunque quizá le faltó lo más importante: satisface el deseo que todo niña o niño tiene por derribar cosas.


Kit Mi primer huerto - Carnaval

Los niños pocas veces saben cómo hace una fruta o una verdura para crecer y llegar al plato. Ver este proceso de cerca puede resultar trascendental para su vínculo con los alimentos y su entorno. “Hacer su propia huerta, u observar cómo se desarrolla una planta desde la semilla, les ayuda a conectarse con la naturaleza, algo que a todos nos hace mucha falta”, apunta Valentina Hiriart.


Arenas mágica Kinetic Sand 1.3 kg

La psicóloga infanto-juvenil Valeska Woldarsky la recomienda porque “son muy relajantes. El contacto sensorial que permiten ayuda a que niños o niñas hiperactivas se calmen y se concentren en una tarea. A diferencia de la masa Play Doh, esta no se seca, dura mucho tiempo, es moldeable y se le pueden añadir herramientas en su uso”.


Trampolín infantil Do It 1,37 m

Al último esta cama elástica, un regalo que requiere de más espacio e inversión, pero que, si se puede, “es excelente para que los niños descarguen energía y realicen movimientos repetitivos, que a los que tienden a la hiperactividad les ayuda mucho y les hace bien”, dice Woldarsky.


*Los precios de estos productos están actualizados al 16 de octubre de 2020. Sus valores y disponibilidad pueden cambiar.

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