El CEO de Google, Sundar Pichai, pide acciones gubernamentales en materia de ciberseguridad e innovación

Sundar Pichai (en la foto) afirmó que el gobierno podría apoyar los esfuerzos de Google para mantenerse a la vanguardia mediante la adopción de políticas como la entrega de visas de trabajo a ingenieros y científicos talentosos del extranjero. También podría proporcionar incentivos para otorgar a Estados Unidos más control sobre la cadena de suministro de semiconductores, que depende en gran medida de las fábricas con sede en Taiwán administradas por Taiwan Semiconductor Manufacturing Co.

El ejecutivo insta a los gobiernos a adoptar una Convención de Ginebra para la ciberseguridad, y a que Estados Unidos invierta más en tecnología.




Sundar Pichai, director ejecutivo de Google y de su empresa matriz Alphabet Inc., dijo que el gobierno de Estados Unidos debería desempeñar un papel más activo en la vigilancia de los ciberataques y fomentar la innovación con políticas e inversiones.

A raíz de las recientes violaciones de seguridad cibernética atribuidas a hackers informáticos chinos y rusos, Pichai afirmó que había llegado el momento de redactar el equivalente de una Convención de Ginebra para la tecnología buscando delinear los estándares legales internacionales en un mundo cada vez más conectado.

“Los gobiernos, sobre una base multilateral... deben colocarlo en un lugar más alto en la agenda”, afirmó Pichai en una entrevista grabada para la conferencia Tech Live de The Wall Street Journal el lunes. “Si no, vas a ver más de eso (ataques cibernéticos) porque los países tendrán que recurrir a esas cosas”.

Pichai también hizo un llamado al gobierno de Estados Unidos para que adopte un papel activo en el fomento de la innovación en medio de la creciente competencia con China. Bajo la presidencia de China, Xi Jinping, el Partido Comunista ha esbozado un ambicioso plan para promover las capacidades de inteligencia artificial del país y desarrollar su propio sector de semiconductores. Las ambiciones han coincidido con una balcanización (división) del internet global, ya que China, Rusia y otros censuran el contenido y requieren que las empresas de tecnología almacenen datos dentro de sus fronteras geográficas.

Google, cuyo motor de búsqueda exclusivo no opera en China, está invirtiendo en computación cuántica e inteligencia artificial para mantenerse por delante de las empresas chinas de Internet que compiten con él para brindar servicios en los mercados de todo el mundo, incluido el sudeste asiático, afirmó Pichai.

“Podemos adoptar una visión a largo plazo y hacer eso, particularmente en un momento en que los gobiernos han retirado levemente los fondos (de investigación y desarrollo) básicos”, afirmó Pichai.

Sin embargo, dijo que el gobierno podría apoyar los esfuerzos de Google para mantenerse a la vanguardia mediante la adopción de políticas como la entrega de visas de trabajo a ingenieros y científicos talentosos del extranjero. También podría proporcionar incentivos para otorgar a Estados Unidos más control sobre la cadena de suministro de semiconductores, que depende en gran medida de las fábricas con sede en Taiwán administradas por Taiwan Semiconductor Manufacturing Co.

La administración de Biden ha presionado al Congreso para que aborde ese problema mediante la financiación de una legislación bipartidista conocida como la Ley Chips para América (Chips for America Act), diseñada para fomentar la inversión nacional en semiconductores.

“Las asociaciones público-privadas aquí pueden ser un buen modelo”, afirmó Pichai. “Esta es un área (donde), ya sabes, existe un interés bipartidista en asegurarnos de que estemos pensando en ello a largo plazo”.

El llamado a la acción del gobierno es parte de un espíritu cambiante en Silicon Valley. En el pasado, la región ha defendido los ideales libertarios y ha favorecido que el gobierno se mantenga al margen de sus innovaciones. Pero los líderes tecnológicos han comenzado a alentar a Washington a involucrarse más en la industria tecnológica a medida que la competencia con China escala, los ataques cibernéticos se intensifican y los legisladores expresan su preocupación por la desinformación y la censura en las plataformas de redes sociales.

Existen límites al potencial terreno común con el gobierno, particularmente cuando se trata del creciente escrutinio antimonopolio de las empresas de tecnología por parte de legisladores y reguladores. Actualmente, Google está luchando contra una demanda antimonopolio presentada por el Departamento de Justicia alegando que utiliza prácticas anticompetitivas para preservar el monopolio de su motor de búsqueda y su negocio de publicidad.

El cambio de enfoque se remonta a décadas, cuando el gobierno de Estados Unidos fomentaba la industria tecnológica. En su llamado a una mayor intervención e inversión del gobierno, Pichai recordó que Silicon Valley es en parte una consecuencia de las inversiones del gobierno de Estados Unidos durante la Guerra Fría para desarrollar tecnología y apoyar a la industria de semiconductores.

“Todos nos estamos beneficiando de inversiones fundacionales”, afirmó Pichai.

Durante la entrevista, Pichai también habló sobre la evolución de la cultura del lugar de trabajo en Google. Describió un futuro en el que los trabajadores de Google estarán en la oficina unos tres días a la semana y disfrutarán de la flexibilidad de trabajar de forma remota cuatro semanas al año. Aún así, dijo que es importante que las personas se reúnan en las oficinas porque juntas pueden generar ideas que no pueden generar por separado.

“El desafío del trabajo híbrido, con algunas personas conectadas por video y algunas personas en la oficina, es cómo hacer que realmente se sienta que todos están participando plenamente”, afirmó Pichai. “Lo aceptamos como un desafío”.

La respuesta de Google ha sido crear más espacios de colaboración en sus oficinas, para que así se pueda alentar a las personas a intercambiar ideas, afirmó.

La fuerza laboral de la empresa ha comenzado a regresar gradualmente a la oficina de forma voluntaria. Sus oficinas en New York están ocupadas al 50% y “la gente parece muy emocionada” de estar de vuelta, afirmó Pichai. Las oficinas de la empresa en Mountain View (California) se están quedando atrás con solo un 20% a un 30% de ocupación.

Pichai dijo que ahora está de regreso en la oficina dos o tres días a la semana. Echa de menos su viaje diario al trabajo y el tiempo de reflexión que le proporcionaba antes de la jornada laboral. Ha tratado de reemplazar eso con otros momentos de “pensamiento profundo”, afirmó. También ha cambiado su rutina matutina de leer la edición impresa de The Wall Street Journal a leerla online.

Google ha lidiado con prominentes episodios de malestar entre los empleados en los últimos años, ya que el personal organizó una huelga por sus políticas de acoso sexual y expresó su preocupación por los contratos gubernamentales. Ese tipo de organización ahora se ha vuelto más común en otras compañías como Apple Inc., que vio como un grupo de trabajadores se organizaron contra un ejecutivo por supuesta misoginia, y Netflix Inc., que ha visto a sus empleados llamar a paros por un controvertido especial de comedia de Dave Chappelle.

Pichai afirmó que estos incidentes son parte de “dirigir una gran empresa”. En Google, ve el activismo de los empleados como una fortaleza. “Aporta un sentido de responsabilidad”, afirmó. Agregó que Google ha tratado de abordarlo facilitando el que los empleados planteen sus inquietudes y tratando de que la gerencia “sea clara y firme” cuando toma una decisión.

Google ha estado en proceso de agregar oficinas en New York, Atlanta y otras partes del país. Su crecimiento fuera de Silicon Valley ha coincidido con las expansiones en la costa este de Apple, Amazon.com Inc. y Microsoft Corp., lo que genera dudas sobre la centralidad del Área de la Bahía de California para el futuro de la industria tecnológica.

“Es una torta en crecimiento”, afirmó Pichai. Pero agregó que “Silicon Valley todavía está haciendo cosas increíbles y tiene acceso al mejor talento posible”.

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