Economistas afirman que proyecto de retiro acotado del gobierno es menos dañino para la economía, pero que constituye una mala señal

Extensa fila de AFP Plan Vital desde del aire

27 de Julio de 2020/SANTIAGO Extensa fila se registra en sucursal de AFP plan Vital de calle Tenderini en el centro de Santiago, pese al llamado de las instituciones a no concurrir a estos lugares ya que el tr‡mite de retiro es de manera on line. En la imagen carabineros custodia el acceso al recinto FOTO: FRANCISCO CASTILLO/AGENCIAUNO

Si bien todos coincidieron en que esta es una mejor propuesta que el quinto retiro que plantearon los parlamentarios, lo que acotaría el impacto, también señalaron que no está claro si con esto se logra detener los retiros hacia adelante y genera un mal precedente. Además, de todas maneras se espera efectos en el tipo de cambio, tasas de interés e inflación.




Es menos dañino que si se aprobara un retiro de fondos propiamente tal, pero constituye una mala señal y tendrá efectos en las pensiones y de todas manera provocará algún impacto en dólar, tasas e inflación. Esa es la visión generalizada que expresaron los expertos tras el envío del gobierno de un proyecto propio, más acotado, de un nuevo giro de los fondos de pensiones,

En lo netamente financiero, los economistas afirman que igual puede haber impactos en el tipo de cambio, las tasas de interés y por cierto en la inflación, pese a que el ministro de Hacienda, Mario Marcel, descartó que tuviera efectos en esa última variable.

El economista jefe de Bci, Sergio Lehmann, afirmó que “el proyecto contiene un impacto mucho menos potente sobre la economía que el de un retiro abierto como el que proponía el Congreso. Sin embargo, genera un mal precedente hacia adelante e incentivos perversos. En efecto, queda en cierto modo institucionalizado que frente a escenarios económicos más complejos se podrá acceder, aunque sea de forma limitada, a los recursos disponibles en los fondos de pensiones”.

En ese sentido agregó que “bien sabemos que el propósito de estos fondos es otro, por lo que debilita el sistema de pensiones. Al mismo tiempo, ante la posibilidad de disponer de recursos por esta vía en determinadas circunstancias, podría reducir la disposición de las personas de cumplir con sus obligaciones de pago”.

Patricio Rojas, economista de Rojas y Asociados, planteó que “el impacto es inferior a los otros retiros, pero el proceso de postulación o de demostrar las determinadas deudas será engorroso, por lo que el proyecto de quinto retiro general puede seguir avanzando”. Argumentó que “el tipo de cambio y la tasa de interés se verán presionados, en la medida que estos proyectos vayan avanzando”.

Felipe Alarcón, economista de Euroamerica sostuvo que “preliminarmente me parece una buena propuesta. Por lo que he visto está bastante acotado y dirigido a necesidades reales, no consumo”.

No obstante, acotó que “es difícil cuantificar el impacto en la inflación. Lo que dijo el ministro ciertamente pone un techo de US$3.000 millones, pero es muy difícil saber exante cuanto de eso se irá a pagar créditos de consumo y cuánto no”. Sin embargo, indicó que “claramente seria mucho menor que el impacto de un retiro convencional”. En esa línea, el experto subrayó que “lo que puede ser preocupante, es que permite prepagar crédito bancario y no bancario, de consumo, por ejemplo, lo que podría liberar la capacidad para volver a consumir y así generar presión inflacionaria”.

Una visión más crítica es la que entregó el economista de Libertad y Desarrollo, Tomás Flores, quien manifestó que “al igual que los retiros anteriores, el efecto de corto plazo es la caída del tipo de cambio. De hecho, hoy cayó $12, debido a que las AFP deberán vender dólares, provenientes de las inversiones en el extranjero, para realizar las transferencias en pesos chilenos. Adicionalmente, las tasas largas tendrán un nuevo incremento, con el consiguiente negativo efecto sobre los créditos hipotecarios”. Para Flores, “dado que el dinero es fungible, el pago de deudas que ya estaban incluidas en el presupuesto familiar, generan un espacio de consumo discrecional que producirá presión adicional sobre la trayectoria de inflación”.

Más negativa fue aún la visión del economista de Gemines consultores, Alejandro Fernández: “Es un pésimo proyecto. El gobierno se rindió sin dar la pelea por derrotar el quinto retiro. Incluso si se aprueba, en un tiempo más vendrá otro proyecto de retiro de 10% o por el total de los fondos. Da una muy mala señal que tendrá consecuencias negativas en las tasas de interés, el tipo de cambio y el mercado de capitales en general”.

Para Fernández, los efectos sobre la inflación se van a producir. “Los recursos monetarios son fungibles. Lo que se pueda retirar se va a traducir en más gasto, de alguna manera. Sigue siendo cierto que los que van a poder retirar no son los más pobres y, por lo tanto, es distributivamente negativo”. En definitiva, para Fernández, “se sigue matando al mercado de capitales y, en alguna medida, se incentiva la presentación de proyectos que aceleren el retiro total de los fondos”.

Para el gerente de inversiones de Nevasa, Jorge García, este retiro que propuso el gobierno es “evidentemente más acotado, pero sigue generando varias interrogantes y presionando los mercados de capitales”. En todo caso, cree que hay criterios que se podrían haber incorporado y que no están como, por ejemplo, haber mostrado de alguna forma una merma de ingresos.

García mencionó que “el uso de los fondos se ve menos propenso al consumo en comparación a los retiros pasados. Esperemos que el efecto en inflación sea menor a los anteriores también”.

También desde el mercado, Guillermo Araya, de Renta4, dijo que esto “no es una buena señal, sin embargo, es menos malo que el retiro del 10% de los fondos de pensiones con libre disposición de los recursos, ya que el uso de los recursos tiene necesidades de pagos de deudas definidas en la ley y, por lo tanto, va focalizado en bajar el endeudamiento de las personas. En ese sentido, habría que ver cuánto es el impacto que espera la autoridad para comparar el efecto en el mercado. Sin embargo, parece un buen proyecto si se compara con el retiro del 10% sin ninguna restricción”.

Por su parte, Jorge Hermann, director Hermann Consultores, sostuvo que “en esta ley el retiro del 10% nunca pasará por las manos del afiliado, creando una excesiva carga burocrática sobre las AFP y entidades acreedoras. La AFP deberán informar, en un plazo de 15 días de realizada la solicitud de retiro, a la institución acreedora con el objeto de corroborar el monto adeudado. Después, la institución acreedora, en un plazo de 10 días, deberá confirmar las acreencias a la AFP para que se curse el retiro y le pague a ésta”.

Impactos en las pensiones

El director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la UC, David Bravo, cree que “es una mala noticia el anuncio del gobierno”. En esa línea, dijo que “es un retiro de fondos de pensiones. El proyecto se envía con el apellido de retiro ´acotado´. Sin embargo, será difícil que así sea tal como tampoco se conservó el apellido de ´extraordinario´ al que era el primer retiro”.

A Bravo le parece que “esta mala decisión tendrá efectos hacia adelante, porque lo que estaba en juego en la posición del gobierno frente al quinto retiro era la capacidad de mostrar gobernabilidad hacia adelante. La postura del gobierno ayer (lunes) en la comisión de la Cámara de Diputados contrasta con esta concesión”.

Y agregó que “la gran víctima” de los retiros siguen siendo las pensiones. “En vez de cerrar una puerta que nunca se debió abrir, el gobierno manda un proyecto que legitima mantenerla abierta hacia adelante para fines que acota, pero que siguen comprometiendo el objetivo de seguridad social de los fondos de pensiones”.

Argumentó que “al igual que en el caso del gobierno del Presidente Piñera, donde no solo no se logró contener los retiros ni alinear a sus parlamentarios, sino que se terminó incluso enviando un proyecto firmado por el Presidente y el ministro de Hacienda de entonces (el del segundo retiro), la historia se repite en el nuevo gobierno a solo un mes de haber asumido su mandato”.

El profesor de seguridad social de la PUC y la UDP, Hugo Cifuentes, afirmó que “la iniciativa presidencial es interesante, importante, porque se plantea cómo apoyar a la población que tiene aún dificultades. Y al final, lo que se hace es autorizar un retiro de fondos de pensiones, cuestión que desde la perspectiva de la técnica de seguridad social es observable: no resulta conveniente recurrir a los fondos de pensiones para enfrentar situaciones de necesidades”.

Cifuentes se preguntó: “¿No se estará abriendo una vía para futuros retiros por situaciones similares a futuro? Todo esto mientras siga el concepto de la capitalización individual”. Y agregó que le “preocupa especialmente la regla permanente respecto de pensiones de alimentos, ya que modifica la lógica de los fondos y las lógicas de justicia que se verifican en el Pilar Solidario. Esto último, por cuanto aun en el esquema de la PGU, la baja de recursos en la cuenta individual va a ser complementada en el futuro con recursos fiscales”.

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