Los cortes de energía en China representan una nueva amenaza para el suministro de chips y otros productos

Las empresas manufactureras de semiconductores y de energía han visto afectadas sus ganancias por los cierres de operaciones y paralizaciones obligadas por los gobiernos locales, y no saben qué tan común serán estas en el futuro, lo que podría afectar el suministro global. En esta foto se puede ver como el vapor sale de las torres de enfriamiento en una central eléctrica de carbón en Nanjing, en la provincia de Jiangsu, en el este de China, el lunes 27 de septiembre de 2021. Los compradores globales enfrentan una posible escasez de smartphones y otros productos antes de Navidad, debido a obligados cortes de energía y cierres de fábricas para buscar satisfacer los objetivos de energía del gobierno, lo que dejó a algunos hogares en la oscuridad. (Chinatopix vía AP)

La escasez de carbón y los esfuerzos para controlar el consumo de energía dificultan el funcionamiento de las fábricas chinas. Durante la semana pasada, las autoridades locales obligaron a las fábricas en las provincias de Guangdong y Jiangsu a reducir las horas de operación o cerrar temporalmente, ya que los funcionarios están intentando controlar el uso de energía.




Los esfuerzos del gobierno para frenar el consumo de energía y reducir las emisiones de carbono, junto con el aumento de los precios del carbón, están provocando cortes de energía en muchos centros de fabricación de China, lo que amenaza con interrumpir aún más las ya tensas cadenas de suministro mundiales de semiconductores y otros bienes vitales.

Durante la semana pasada, las autoridades locales obligaron a las fábricas en las provincias de Guangdong y Jiangsu de China a reducir las horas de operación o cerrar temporalmente, ya que los funcionarios están intentando controlar el uso de energía, según documentos de las compañías y entrevistas de funcionarios de la compañía con The Wall Street Journal.

En otras áreas, las fábricas están recortando la producción porque el carbón se ha vuelto demasiado caro, un problema exacerbado por la prohibición china de importar el producto desde Australia desde el año pasado, después de una disputa diplomática sobre el llamado de Canberra para una investigación global independiente sobre los orígenes del Covid- 19.

En una de las áreas más afectadas, Kunshan, una ciudad en la provincia de Jiangsu del este de China cerca de Shanghai, más de 10 compañías relacionadas con semiconductores con sede en Taiwán presentaron anuncios a la Bolsa de Valores de Taiwán esta semana diciendo que están cerrando temporalmente las instalaciones locales hasta el final de septiembre.

Varios proveedores de Apple se ven afectados, como el fabricante de piezas mecánicas Eson Precision Engineering Co. y Unimicron Technology Corp., un fabricante de placas de circuito impreso. Una vocera de Apple no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Otra empresa afectada, Chang Wah Technology Co., suministra material de embalaje de chips a fabricantes de chips para autos como NXP Semiconductors NV e Infineon Technologies AG. Aunque la prueba y el ensamblaje de chips suelen ser tecnológicamente menos complejos que la fabricación de láminas u obleas, cualquier interrupción en la etapa final de la producción de semiconductores podría agregar problemas en una cadena de suministro que ha sido puesta a prueba este año por desastres naturales y una creciente demanda.

“Si se detienen durante un período de tiempo, podría haber retrasos en la salida de los productos”, afirmó Stewart Randall, director de electrónica de la consultora Intralink en Shanghai.

Entre otras empresas manufactureras afectadas está Tung Thih Electronic Co., con sede en Taiwán, un proveedor de equipos eléctricos para empresas automotrices como Ford Motor Co. y Volkswagen AG, que han tenido problemas para mantener la producción de vehículos en medio de una escasez de componentes.

Personas familiarizadas con el asunto afirmaron que muchas de las plantas industriales en el área se vieron afectadas por los cortes de energía obligatorios y aún es demasiado pronto para estimar la pérdida. Las llamadas a la oficina del gobierno de Kunshan no recibieron respuesta el lunes por la noche.

Para las empresas que operan en Kunshan y otras áreas similares, los problemas se han derivado en gran parte de los esfuerzos de China para frenar el consumo de energía, mientras el país intenta pulir sus credenciales climáticas antes de una cumbre climática en Glasgow en noviembre.

La poderosa agencia de planificación económica del país se ha fijado el objetivo de reducir la intensidad energética por unidad de producto interno bruto en aproximadamente un 3% con respecto al año pasado, como parte de una apuesta de Beijing de poder alcanzar las emisiones máximas antes de 2030.

La política significa, en efecto, que el uso de electricidad tiene que crecer a una tasa menor que el PIB. Sin embargo, en la primera mitad de 2021, el uso de electricidad subió un 16,2%, mientras que el PIB aumentó un 12,7%, y se espera que el PIB se desacelere aún más en la segunda mitad del año.

A mediados de agosto, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma dijo que numerosas provincias, incluidas Guangdong y Jiangsu, habían superado algunos objetivos. Esto provocó una respuesta de algunos gobiernos locales, incluidos los cortes de energía obligatorios. Las provincias que no lograron alcanzar los objetivos de límites de uso de energía representan aproximadamente el 70% del PIB de China, según Nomura Holdings Ltd.

“Esto es en gran parte un shock de oferta autoinfligido”, afirmó Larry Hu, economista jefe para China de Macquarie Group. “A estas alturas está claro que Beijing está dispuesto a sacrificar un mayor crecimiento este año a cambio de reformas estructurales en algunas áreas”.

La agencia provincial de planificación económica de Guangdong negó, en una declaración pública el lunes, que los cortes de energía fueron causados por la necesidad de cumplir con los objetivos energéticos, afirmando que el clima cálido y la capacidad limitada de generación de energía llevaron a aumentos repentinos de la demanda de energía.

La State Grid Corporation de China afirmó el lunes que tomaría múltiples medidas para garantizar la necesidad básica de electricidad de la gente y tratar de evitar los cortes de energía tanto como sea posible. Esas medidas incluyen el suministrar energía en todas las provincias y la mejora de los planes de contingencia.

En muchas otras partes de China, el mayor problema ha sido el aumento de los costos del carbón impulsado por factores como la fuerte demanda mundial de productos manufacturados de China, una campaña de varios años para reducir el exceso de producción de carbón en el país y la prohibición de importación impuesta al carbón australiano el año pasado. El carbón representó alrededor del 60% del consumo de energía de China el año pasado, pero como los precios se han mantenido altos, el apetito de las centrales eléctricas por producir electricidad ha disminuido.

Los precios del carbón térmico, que se utiliza para generar electricidad, subieron un 29% en los últimos seis meses llegando a 780 yuanes, lo que equivale a US$ 120,80 la tonelada al 19 de septiembre, según el Ministerio de Comercio de China.

La creciente escasez de energía ha llevado a economistas de bancos de inversión chinos y extranjeros, incluidos Nomura y China International Capital Corp., a reducir los pronósticos de crecimiento para el país.

Nomura espera que el crecimiento de todo el año de China alcance el 7,7%, por debajo del 8,2%, mientras que Morgan Stanley estima que si China se apega a los recortes de producción de “estilo de campaña” al ritmo actual por todo el 2021, podría arrastrar a la baja el crecimiento del PIB del país en torno a 1 punto porcentual en el último trimestre de este año.

Eric Tseng, director ejecutivo de la firma de investigación Isaiah Research, afirmó que las empresas de semiconductores podrían evitar cortes de energía más importantes, dado el apoyo de China a la industria. Mientras tanto, los fabricantes de otros componentes electrónicos que se ocupan en las laptops o dispositivos de consumo, que funcionan con un alto consumo de energía, podrían enfrentar medidas más estrictas, afirmó.

Dale Gai, director de investigación de Counterpoint Research, afirmó que algunas empresas esperan mitigar los problemas de escasez de energía con fuentes de energía alternativas o trabajo de horas extra durante el próximo feriado del Día Nacional de China para compensar la producción perdida.

Gai dijo que si bien el impacto de la reciente interrupción de la producción será limitado, la mayor preocupación de los fabricantes es que los cortes de energía se vuelvan más comunes como resultado de las iniciativas de energía limpia de China.

“Nadie puede saber cuándo será la próxima vez que recibirán este aviso de corte de energía”, sostuvo Gai. “Esto podría ser un problema a largo plazo para su estrategia de fabricación en China”.

El domingo, el People’s Daily, el principal diario del Partido Comunista chino, publicó un artículo en el que refutaba las especulaciones de que China relajaría su objetivo de intensidad energética.

En el distrito de Huadu de Guangzhou, una ciudad manufacturera, Xiao Meng dijo que a su fábrica solo se le permitió operar dos días a la semana desde la semana pasada, cuando recibió un aviso del gobierno local. Eso ha reducido los márgenes de ganancias, que ya estaban reducidos en la fábrica, que suministra accesorios metálicos para bolsos, debido a que han subido los precios de las materias primas.

“Como todos los demás fabricantes de China, nos hemos visto afectados por un obstáculo tras otro desde el comienzo de la pandemia”, afirmó Xiao, de 31 años. “Ahora solo puedo esperar que podamos mantenernos a flote”.

En la ciudad oriental de Nantong, Mei Wenlong, que dirige una fábrica de aproximadamente 40 trabajadores que produce equipos de telecomunicaciones, dijo que su empresa recibió una orden la semana del 13 de septiembre del gobierno local para detener la producción durante los tres días del Festival del Medio Otoño de China, como parte de los esfuerzos para reducir las emisiones de carbono.

Mei afirmó que los empleados comenzaron a trabajar horas extras después de que se permitió que la fábrica reanudara sus operaciones la semana pasada.

“Esto es algo a lo que todos tendremos que acostumbrarnos”, sentenció Mei, de 39 años. “Una vez que el gobierno central establece una meta, debe alcanzarse”.

—Sha Hua contribuyó a este artículo.

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