No hay match: ofertas laborales están en su mayor nivel desde 2015 y remuneraciones siguen al alza, pero empleo no repunta

La demanda por trabajadores está en su peak. Las remuneraciones llevan un año mostrando alzas sobre la inflación. Sin embargo, aún hay más de un millón de plazas laborales perdidas respecto a lo registrado previo a la pandemia.




El mercado laboral sigue sin lograr despegar, pese a las señales que deberían apuntar hacia mejores números. La oferta y la demanda parece aún no logran encontrarse y datos publicados hoy parece refrendarlo.

El Banco Central informó que su Índice de Avisos Laborales en Internet llegó en junio a 92,11 puntos, su mayor nivel desde noviembre de 2015, subiendo 8,1% respecto a mayo y 233% respecto de junio de 2020, cuando la pandemia golpeaba con más fuerza. Este indicador, en general, da cuenta de un comportamiento similar a lo que pasa con los datos de empleo asalariado de la Encuesta de Empleo del INE, aunque con un rezago, que puede ser típicamente mayor a un mes, debido al tiempo que demoran las plazas en ser llenadas.

Sin embargo, eso no ha ocurrido en esta ocasión. De hecho, desde el sector privado han indicado que ha pesar del aumento de las ofertas, no han podido llenar los cupos disponibles.

Desde la empresa tecnológica de recursos humanos LabLab detallan que la mayores alzas interanuales en las ofertas de empleos publicadas están en Turismo, gastronomía y hotelería (1.329%), el sector automotriz (1.064%) y seguros y administración de fondos (939%), todos rubros fuertemente golpeados por la pandemia hace 12 meses atrás. Mientras, las alzas más “acotadas”, pero aún muy altas debido a la baja base de comparación, están en Salud (208%) y Telecomunicaciones e informática (211%).

El académico de la Universidad Alberto Hurtado, Mauricio Tejada, dice que “muchos de los trabajadores que dejaron el mercado laboral lo hicieron para hacer frente a al cuidado del hogar (principalmente, niños en edad escolar y que no asistían presencialmente a clases y adultos mayores). La participación laboral se ha recuperado, pero no ha vuelto a niveles pre pandemia (todavía falta por cerrar una brecha de 6 puntos porcentuales). Con la segunda y tercera olas, la recuperación en la participación también se ha frenado. Lo anterior significa una merma importante en la oferta de trabajo potencial -gente que podría estar en la fuerza laboral pero que no está-. Dado este contexto no es extraño que en la encuesta de expectativas del Banco Central los empresarios estén viendo dificultades en encontrar trabajadores”.

Otro indicador que también apoya este escenario de “escasez relativa” de mano de obra lo entregó hoy el INE, con los datos de remuneraciones a mayo. De acuerdo a la entidad, las remuneraciones reales -descontando la inflación del período- registró en mayo un alza en 12 meses de 2,1%, mientras el índice nominal escaló 6,3%. Los índices llevan un año mostrando alzas, pero los empleos siguen estancados.

De acuerdo al último dato de la encuesta de Empleo del INE aún hay más de un millón de empleos perdidos en relación a los que habían antes de la pandemia (en enero de 2020). Tomando en consideración solo los trabajadores asalariados del sector privado, aún restan por llenarse 616 mil plazas desde su peak de inicios del año pasado. Es más, al revisar los ocupados totales, ajustados por estacionalidad (es decir, quitando los efectos tradicionales que meses distintos tienen sobre el mercado laboral), en los últimos dos meses, en vez de crearse, se han perdido cerca de 66 mil empleos.

Francisco Torres, de la empresa consultora de Recursos Humanos Randstad, indica que “a nivel general, las oportunidades laborales no han bajado en lo que va de pandemia, sino que todo lo contrario. Así, al aumentar la demanda de colaboradores, quienes buscan empleo han podido elegir entre más de una opción, siendo la renta, el horario y la ubicación geográfica factores relevantes a la hora de tomar una decisión”.

Pero muchos trabajadores aún no están en el mercado laboral. “Los datos son muy claros en mostrar que cuando hay cuarentenas masivas se genera una salida de personas de la fuerza laboral y que en cuanto se empiezan a levantar las restricciones a la movilidad, inmediatamente comienza a recuperarse la participación laboral. En esta segunda ronda de cuarentenas masivas ha vuelto a caer la fuerza laboral. Si comparamos marzo-mayo de 2021 con diciembre 2020-febrero 2021 (previo a la segunda ronda de cuarentenas masivas) vemos que los inactivos aumentaron en 220.672″, indica Juan Bravo, director del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales.

Así, esta falta de sintonía entre demanda y oferta estaría relacionada con las restricciones masivas de movilidad, indica el experto.

Desde el Ministerio del Trabajo indica que “la pandemia sin duda ha afectado la búsqueda de empleo. Por un lado, las personas están con incertidumbre ante el riesgo de contagio de una pandemia que evoluciona y cambia día a día. Y por otro, las medidas de restricción sanitaria como las cuarentenas afectan las decisiones de las empresas de contratar o regresar trabajadores, mientras avanzamos hacia un escenario de mayor estabilidad”.

Con todo, señalan que, según los datos del INE, “al trimestre febrero-abril 21, de las personas que hoy se encuentran buscando trabajo, un 56% revisó y contestó anuncios de empleo, el 54% envió curriculum a empresas o instituciones, o un 44% de las personas que pidieron recomendaciones a conocidos o familiares”.

Para crear nuevos empleos se necesita reactivar la actividad económica, puntualizan desde la cartera. Pero, a pesar de que ya la economía prácticamente ha regresado a sus niveles prepandemia, aún no hace lo mismo el mercado laboral. Por esto, ayer el Ejecutivo conformó una comisión de expertos para buscar fórmulas que destraben la creación de nuevos puestos de trabajo.

Temor a perder beneficios sociales

Desde el Ministerio del Trabajo también destacan que se han recogido inquietudes que dan cuenta de la existencia “de una errada percepción según la cual los contratos podrían implicar perder otros beneficios. Esto podría estar mermando el interés de postular a ciertos trabajos por temor a perder beneficios de carácter universal, como por ejemplo el Ingreso Familiar de Emergencia, u otros subsidios al empleo, como el Regresa, Contrata, Nuevo Empleo, o incluso el Protege, que beneficia a mujeres madres de menores de dos años, para el cuidado de sus hijos”.

Por esto, en el gobierno iniciaron una campaña de difusión para desmitificar esas ideas.

“Los subsidios al empleo son compatibles entre sí, con trabajados formales y con el mantenimiento de otros bonos o ayudas, como el IFE o el Ingreso Mínimo Garantizado. Parte importante de las herramientas para la reactivación del empleo, como los subsidios al empleo, se relacionan con entregar más información a trabajadores y empleadores respecto de cómo operan, sobre todo, resaltando que si un trabajador es contratado bajo el uso de alguna de las líneas de subsidios al empleo, o retorna a sus labores, no significa que perderá el acceso a otros beneficios o bonos de ayuda”, resaltan.

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