BC: empleo entre 2016-2018 habría crecido entre 1 y 2 puntos más por factor inmigrantes

Según los expertos, se deben resolver prontamente las discrepancias entre las encuestas de empleo y los datos administrativos, ya que tienen implicancias en las políticas públicas.


Tal como lo había adelantado, el Banco Central (BC) entregó la separata sobre el mercado laboral con el análisis sobre por qué había venido contradiciendo las cifras del INE y otorgando validez a los datos administrativos como la cotización de AFP o el seguro de cesantía.

El análisis del presidente del BC, Mario Marcel, no dejó lugar a dudas: “En el caso de las encuestas de la Universidad de Chile y el INE hemos dicho que los valores absolutos se basan en proyecciones de población que están ancladas en un Censo que tiene años de antigüedad y que no recoge el fenómeno migratorio más rápido que ha ocurrido en los tres últimos años, entonces, hay una subestimación”.

En ese contexto, añadió que en una revisión de la evolución del empleo y los flujos migratorios “arroja que entre el 2016 y 2018 el empleo habría crecido entre 1 y 2 puntos porcentuales anuales por encima de lo que han venido arrojando las encuestas. Es decir, entre el doble y el triple de lo que indica el dato de encuestas para los últimos años”.

Esto, explicó no debería afectar a la actual tasa de desocupación (de 7,1% en el último trimestre móvil) e implica que “en los últimos tres años el mercado del trabajo chileno ha sido capaz de absorber entre 120 y 190 mil personas más por año que lo que indican las encuestas, sin un aumento significativo del desempleo”, siendo el promedio de los últimos años 7,8% y la tasa de desempleo natural de 7,5%.

Donde esta incorporación de inmigrantes sí habría tenido efecto, señala es en “una desaceleración considerable del crecimiento de los salarios” debido a “menores presiones salariales por efecto de la mayor oferta laboral”, con impacto a la baja en los costos de las empresas y en la inflación.

Marcel evitó criticar en forma explícita tanto al INE como a la Universidad de Chile, sino más bien apuntó a la “complementariedad que permite identificar cuando hay alguna disparidad y poder buscar su causa”.

Los expertos

Según David Bravo del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la PUC, el BC “omite entrar en el terreno de la polémica” sobre la disparidad de los datos de empleo que a su juicio “tiene una gran implicancia para los agentes económicos y las decisiones de política pública, al tener datos distintos y tener que decidir con cuál se quedan”.

En ese contexto, “el INE tiene que dar cuenta de esas discrepancias en la encuesta de empleo, hacerse cargo y actualizar lo antes posible los datos”, así como también “el Ministerio de Economía y el de Hacienda que deben tener un rol activo para resolver esto porque son datos que generan confusión”.

Igualmente crítico fue Alejandro Jara, director del Núcleo Milenio MiDaS y de la Facultad de Matemáticas de la PUC: “Más allá analizar cuál de las dos instituciones tiene la razón, estas discrepancias reflejan un problema estructural mayor: en Chile no hay datos de calidad”, aseguró, acusando que, respecto del INE, “no se puede omitir que no hemos hecho, a nivel país, los esfuerzos suficientes para fortalecer técnica y administrativamente a esta entidad”.

Con matices, Jorge Hermann de Hermann Consultores, acotó que “dado el cambio estructural por mayor inmigración y el objetivo particular de la encuesta de medir la tasa de desempleo, no es justo apedrear al INE y poner en duda la confiablidad de las cifras”. Por lo mismo, añadió que “para analizar el fenómeno laboral de la inmigración es necesario hacer una encuesta laboral especial, por ejemplo, a todos los inmigrantes que renuevan su visa laboral cada dos años. Por último, lo que ocurre en Chile no es nada nuevo y algo similar ya ha ocurrido en el mercado laboral europeo en el pasado, lo cual ha sido bien documentado por la OCDE”.

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