Edimburgo acaba de hacer ilegal la publicidad de combustibles fósiles

Acá te contamos por qué.


El mes pasado, la ciudad escocesa de Edimburgo — con su característico ambiente medieval — tomó una decisión sorprendentemente moderna. El consejo municipal de Edimburgo votó para prohibir toda publicidad relativa a combustibles fósiles en las propiedades de la ciudad, socavando la capacidad no solo de las compañías petroleras, sino también de los fabricantes de automóviles, aerolíneas y cruceros, para promover sus productos. La prohibición también apuntó a los fabricantes de armas.

Pero Edimburgo no está sola en esta batalla. Ámsterdam y Sidney también han tomado medidas contra los anuncios de combustibles fósiles y productos con altas emisiones. Francia también limitó la promoción del carbón, el gas y el hidrógeno producido a partir de combustibles fósiles. Incluso el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, se ha unido a esta campaña, respaldando una prohibición de los anuncios de combustibles fósiles este mes en un discurso en Nueva York donde dijo: “Detengan a los locos que alimentan la locura”.

Una prohibición local de anuncios de combustibles fósiles puede parecer menor en un momento en que las emisiones de carbono y la temperatura del planeta continúan en aumento. Pero hay evidencia de que las prohibiciones publicitarias radicales, como las que apuntan a los productos de tabaco en muchos países, pueden cambiar cómo los consumidores ven y compran ciertos productos. La pregunta es si las nuevas prohibiciones de anuncios de combustibles fósiles son lo suficientemente sustanciales como para tener un impacto.

Pero hay evidencia de que esto funciona. A partir de la década de 1970, el constante descubrimiento de los efectos negativos para la salud de los cigarros desencadenó un largo proceso en el que las naciones restringieron los anuncios en la televisión, la radio y en espacios públicos. En Estados Unidos, las prohibiciones comenzaron con la publicidad de cigarros en la televisión y se expandieron para cubrir el patrocinio de eventos, anuncios en el transporte público y más.

Hoy en día, decenas de países — incluyendo Estados Unidos, China y los de la Unión Europea — tienen prohibiciones, restricciones u otras limitaciones para la venta de productos de tabaco. Incluso hay un tratado internacional bajo la Organización Mundial de la Salud, adoptado en 2003, que insta a todos los países a promulgar prohibiciones que apunten a todas las formas de publicidad de tabaco. Actualmente hay 168 signatarios del tratado; entre ellos nosotros, quienes prohibimos la publicidad del tabaco el año 2006.

Las investigaciones que se han hecho muestran que las prohibiciones que bloquean la publicidad en televisión, radio, impresos y en tiendas — así como el patrocinio de eventos — son las más efectivas para detener el consumo de tabaco, particularmente entre los jóvenes que aún no han comenzado a fumar. A partir de 2017, las prohibiciones completas se implementaron en menos del 20 por ciento de los países del mundo.

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