El estilo de Máximo Pacheco causa los primeros roces y salidas en Codelco

Máximo Pacheco, presidente del directorio de Codelco. Mario Téllez / La Tercera

El nuevo presidente de Codelco tuvo enfrentamientos con el directorio por el fichaje de dos asesores, cuya contratación directa fue bloqueada por el resto de la mesa. A ello se suma la salida de dos vicepresidentes, incómodos con la gestión del exministro de Energía.




El nuevo presidente del directorio de Codelco, Máximo Pacheco Matte (69 años), debutó en la minera el jueves 31 de marzo. En sus 50 días en Codelco, ha sido una tromba. Visitó casi todas las divisiones, ha participado en sesiones en el Congreso, se ha reunido con los sindicatos y se ubicó full time en las oficinas de Codelco en el edificio donde también están los ministerios de Minería y Economía, a la espera del fin de la remodelación de la casa matriz. Pacheco quiso llevar a Codelco a dos asesores: el periodista Daniel Gómez y el administrador público Gabriel Sepúlveda. Ambos habían trabajado con él cuando fue ministro de Energía en el segundo gobierno de Michelle Bachelet. Gómez fue su jefe de comunicaciones y Sepúlveda, su jefe de gabinete.

Pero encontró un problema: los directores no pueden tener personal a su cargo. Pacheco, entonces, llevó las incorporaciones al directorio, las que fueron rechazadas, confirman varias fuentes a Pulso. La creación de nuevos cargos en Codelco debe ser autorizada por el directorio y luego, concursados públicamente. La negativa del directorio generó los primeros roces con Pacheco. Gómez, quien acompañó al ejecutivo en todas sus primeras apariciones, dejó de ir a la minera. Y Sepúlveda sigue en su cargo en Duoc UC. Mientras algunas fuentes de Codelco dicen que la empresa no es un ministerio ni una repartición pública a la que se pueda llegar con asesores, otra asegura que Pacheco consultó el procedimiento adecuado para los fichajes al secretario del directorio y al propio presidente ejecutivo, Octavio Araneda. “Esto no fue improvisado”, responden en su defensa. Además, Pacheco ha dicho que no serían asesores suyos, sino apoyos para áreas que debían reforzar: vinculación con el medio y relaciones institucionales.

La mesa de Codelco cuenta con seis de los nueve cargos ocupados: además de Pacheco están el exministro Pedro Pablo Errázuriz, el empresario Isidoro Palma, el ex Codelco Juan Enrique Morales y las abogadas Patricia Núñez y Josefina Montenegro. Esta última fue designada por Gabriel Boric e ingresó al directorio esta semana. Otra designación presidencial, Pamela Chávez, fue impugnada por no haber cursado una carrera de al menos 10 semestres, pese a tener doctorados y posdoctorados. Los otros dos cargos de director deben ser elegidos a partir de quinas propuestas por los trabajadores y supervisores. El quorum mínimo para operar es de siete miembros, por lo que Boric debe elegir al menos un cargo antes del próximo jueves, cuando se reúne un directorio hoy sin quorum.

El rechazo a la propuesta de Pacheco fue realizado por un directorio donde aún no estaba Montenegro, pero sí los exministros Felipe Larraín y Hernán de Solminihac, quienes dejaron Codelco este 11 de mayo. Toda la mesa, dice una fuente, se negó a la propuesta de Pacheco.

Dos vicepresidentes menos

A ese primer impasse se sumaron este viernes dos salidas: las de los vicepresidentes de Asuntos Corporativos, Renato Fernández, y de Recursos Humanos, Marcelo Álvarez. Ambos pactaron su salida a partir del 30 de septiembre, trascendió, incómodos con el estilo de Pacheco. “Cambió la línea editorial”, dice con ironía un ejecutivo de Codelco. La directiva de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC) aplaudió la salida de Álvarez, a quien acusan de haber desarrollado “durante los últimos cuatro años un trabajo sistemático orientado a desarmar el movimiento sindical en Codelco”. Pacheco ha promovido una alianza con los trabajadores y ha acusado que la relación con los sindicatos estaba rota en la anterior administración. Sus críticos retrucan: en la gestión de Álvarez, Codelco selló 33 acuerdos en las negociaciones colectivas de 2021, como destacó el elogioso comunicado de la empresa del viernes en el que comunicó las salidas. Ese texto oficial dijo algo más sobre los reemplazos de Álvarez y Fernández: “Ambas posiciones serán completadas acorde a la política de reclutamiento de la compañía. Los candidatos o candidatas serán propuestos, en su oportunidad, al directorio, el que tiene la facultad de ratificar o rechazar las nominaciones realizadas por el presidente ejecutivo, según lo establecen las normas y procedimientos vigentes en Codelco”. La declaración emitida desde el equipo de prensa de Codelco fue leída como un mensaje a Pacheco, quien no tiene la potestad de llenar a su voluntad esos puestos. “Es para que nadie se confunda”, dice una alta fuente de la minera. Ambos cargos se completan vía head hunter, por ser posiciones de primera línea. Fernández es periodista y llegó a Codelco en 2019, el último año ganó $ 300 millones líquidos; Álvarez es ingeniero y llegó en 2010, pero ascendió a la vicepresidencia en 2018: ganó $ 336 millones.

Hace dos semanas, Pacheco dijo a Pulso que no pretendía reemplazar a Araneda en sus funciones como presidente ejecutivo. “Yo me relaciono con los equipos de administración a través del presidente ejecutivo”, dijo Pacheco. Sin embargo, en Codelco se dice algo distinto: se está vinculando directamente con la plana ejecutiva. “Es un presidente ejecutivo en acción”, describe un personero de la estatal. “No ha hecho nada sin Octavio Araneda”, retrucan en defensa de Pacheco quienes han sido testigos del trabajo del nuevo presidente del directorio, quien ha dicho en privado que su estilo enérgico lo ha acompañado durante 40 años de trabajo y que pretende remecer en algo a una organización que estaba en una zona de confort.

A todo ello se suma la salida temporal de Octavio Araneda, quien estará alejado de la minera por al menos tres meses por una intervención médica que se realizará. En su reemplazo, el propio Araneda -a quien ha incomodado el protagonismo y exposición de Pacheco, dice un cercano- propuso que lo subrogara André Sougarret (el ejecutivo que dirigió el rescate a los 33 mineros de San José en 2010 y que hoy es vicepresidente de Operaciones Norte), hasta su regreso al cargo ejecutivo mejor pagado del Estado de Chile. Araneda ganó $ 456 millones líquidos en 12 meses, una cifra que, en todo caso, es bastante menor a la de sus pares en la gran minería mundial.

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