FMI baja proyección de PIB de Chile a -7,5% en 2020, pero sería el que menos caerá en la región

bandera chilena

El Fondo Monetario Internacional realizó un fuerte recorte de 3 puntos porcentuales al escenario central para el país. Caída es mayor al 4,9% que se espera para el mundo. Para el próximo año anticipa un alza de 5% para Chile.




Una rebaja de 3 puntos porcentuales aplicó el FMI a la proyección de crecimiento de Chile, pasando así de una previsión de un retroceso de 4,5% a otro de 7,5% para este año.

Con este recorte, la estimación se iguala al peor escenario contemplado hasta ahora por el Banco Central, que la semana pasada presentó un rango de estimación de entre -7,5% y -5,5%. La visión del organismo, además, es más pesimista a lo calculado esta misma semana por Hacienda, que anticipó en su último Informe de Finanzas Públicas (IFP) una baja de 6,5% en el PIB.

El dato también es peor de lo que se espera para el mundo en su conjunto, para el cual se ve un retroceso de 4,9%.

Es más, el propio Fondo había señalado en mayo -cuando aprobó una Línea de Crédito Flexible para el Banco Central- que en el peor de los casos la economía nacional cedería 8,5%, cifra que ahora luce menos lejana que en el pronóstico de abril. “Tras un desempeño resistente en el primer trimestre, se espera que la actividad económica se contraiga bruscamente en el segundo trimestre debido a las estrictas medidas de distanciamiento social y, en menor medida, a una demanda externa más débil de los socios comerciales”, precisa Alejandro Werner, economista jefe del Hemisferio Occidental del FMI.

Más tarde, en conferencia de prensa, el también autor del reporte de actualización de previsiones recién difundido, agregó que “en el caso de Chile, la revisión a la baja responde en primer lugar a los datos negativos que ya se han visto en la evolución económica reciente en Chile, Imacec, actividad industrial, ventas, empleos con casi un millón de empleos perdidos en el sector formal e informal”.

América Latina

Además, sostuvo que Chile es un ejemplo de un problema regional que encara la pandemia. Werner precisó que la rebaja que se aplicó al país también responde a un “cambio en los supuestos en la evolución de la pandemia. Hemos visto que en América Latina ha sido más difícil controlar la tasa de contagios, por los niveles importantes de informalidad y peor distribución del ingreso”.

En este marco, aunque la situación nacional es bastante sombría, su pronóstico para este año es el mejor entre las principales economías del vecindario, donde los “datos económicos más débiles y los brotes de Covid-19 más prolongados explican las importantes revisiones a la baja en comparación con nuestras previsiones de abril”, explica Werner.

En específico el Fondo está estimando una contracción promedio regional de 9,4%, con bajas de proporciones como la de 10,5% en México, 9,9% en Argentina y 9,1% en Brasil. Salvo Venezuela (-20%), será Perú la economía más golpeada, anotando un descenso estimado de 13,9%, lo que equivale a 9,4 puntos porcentuales menos a lo previsto en abril.

En el informe, se señala que “la rápida propagación de la pandemia indica que las medidas de distanciamiento social deberán mantenerse durante más tiempo, lo que deprimirá la actividad económica en la segunda mitad de 2020 y dejará más cicatrices en el futuro”.

De esta manera, para 2021, con América Latina avanzando 3,7%, Chile también destaca con un crecimiento de 5%, el cual de todas maneras es 0,3 pp inferior a la proyección anterior. Serán justamente Perú el que mostrará el mayor rebote, con 6,5%, debido en buena medida a la peor base de comparación que se generará este año, mientras que el resto no superará el 4%.

Tras conocerse estas nuevas proyecciones, el economista jefe de BCI, Sergio Lehmann, indicó que la visión del FMI “está entre las más pesimistas, ubicada en el lado más negativo que entrega el Banco Central. Nuestra mirada es algo más moderada, con una contracción de 6% como escenario base, aunque se reconoce una alta incertidumbre”.

Sin embargo, el economista afirmó que las perspectivas para 2020 dependen del momento en que comiencen a flexibilizarse las medidas de confinamiento y el ritmo al que las condiciones sanitarias permitirán hacerlo. “En nuestra mirada hemos contemplado un proceso gradual que comenzaría hacia la segunda parte de julio. Pero no es descartable que ello sea más tardío y lento, en cuyo caso la caída de la actividad para el año será más profunda. Con probabilidad de ocurrencia relevante, contemplamos casos alternativos con caídas que podrían llegar a 7,2% y en un escenario más negativo hasta 8,5% este año”.

En tanto, el economista de Bice Inversiones, Marco Correa, afirmó que “considerando la evolución que estamos viendo de las medidas sanitarias, donde se han ido extendiendo las cuarentenas hacia otras regiones y al parecer en la Región Metropolitana se mantendría por julio, la proyección de -7,5% parece aún más factible. Mientras no se levanten las restricciones sanitarias todas las estimaciones estarán acompañas de un sesgo a la baja y un alto nivel de incertidumbre”.

En una línea similar, el economista y asesor de empresas, Sergio Godoy, indicó que “estamos viviendo un momento particularmente difícil para proyectar, porque la caída de este año depende fundamentalmente de cuándo la economía pueda empezar a abrirse y esto depende de que la curva de contagios en Chile empiece a aplanarse”. Con todo, el experto prevé una caída de entre 5,5% y 6%, también con riesgo a la baja.

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