Isidro Pereda, sobre el primer Sistema de Gestión de la Ley REP: “Debemos lograr total independencia de las empresas socias”

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El gerente de Proyecto ReSimple y quien liderará esta entidad que es clave en el ecosistema de la nueva Ley de Reciclaje en su área de envases y embalajes, hace un llamado a las empresas a ponerse luego en “modo REP”. Uno de los grandes desafíos es la forma en que llegarán a los hogares chilenos.




Uno de los pilares para que la Ley de Reciclaje (REP) funcione son los denominados “Sistemas de Gestión” individuales o colectivos, entidades que estarán a cargo de organizar los residuos que generan las empresas debido a la venta de sus productos, los cuales pueden reciclarse o revalorizarse, según las metas establecidas por la legislación.

La REP incluye seis productos prioritarios afectos a revalorización: pilas, aceites lubricantes, artículos electrónicos, baterías, neumáticos, y envases y embalajes. Este último es uno de los más masivos (papeles y cartones, vidrio, latas, envases de cartón para bebidas, plástico) y cuyo reglamento ya fue establecido. El “Día D” del estreno de la REP para este grupo es septiembre de 2023. Pero un año antes el Gransic (Gran Sistema de Gestión Colectivo) debe estar operativo, ya que debe presentar su plan de gestión al Ministerio del Medio Ambiente para su aprobación.

Para los residuos de envases y embalajes aparecen los Gransic, los cuales deberán además realizar la recolección de residuos puerta a puerta en el 80% de las viviendas del país, y operar infraestructura a lo largo de todo el territorio (puntos limpios) para la recepción de estos residuos. Además de la gestión de residuos a nivel industrial. Solo el primer año de operación de un Gransic, le costará a las empresas que deben hacerse cargo de sus residuos cerca de US$ 57 millones. En la medida que se vaya ampliando el sistema, el costo para los primeros 10 años sumará US$ 2.000 millones. Por otro lado, cada empresa pagará cada año un monto al Gransic en función del volumen de envases que pone en el mercado, el que sería equivalente al 1% de sus ventas.

Aunque hay al menos tres anunciados, hoy existe un solo Gransic (en conformación) que ha iniciado los trámites formales para su constitución ante la Fiscalía Nacional Económica (FNE): Poyecto Resimple, el cual nació al alero del gremio AB Chile y agrupa a 25 grandes empresas de rubros como alimentos, bebidas (analcohólicas y alcohólicas), viñas, aseo para el hogar, tabacos, supermercados, tiendas por departamento y cosméticos. En conjunto reúnen a más del 30% del volumen de envases que se ponen cada año en el mercado.

Si bien ya lleva trabajando desde hace casi dos años en planes piloto de reciclaje a domicilio con 50 mil departamentos en Providencia ($ 1.200 millones de inversión) y 1.250 casas en las comunas de Quilicura y Colina ($ 180 millones de inversión), el lanzamiento oficial será el martes 14 de diciembre en Colina. Su gerente de Proyecto, Isidro Pereda, entrega detalles de cómo será su funcionamiento y la preparación para 2022.

¿Para qué son los US$ 57 millones del primer año?

-Esta es una corporación de derecho privado sin utilidades y sin ánimo de lucro, que lo que hace es contratar a los gestores de residuos como KDM, TriCiclos o Aza, que están en las distintas partes de la cadena. El sistema de gestión es el gran financista de la REP. Conglomera un montón de empresas de diferentes tamaños, donde cada una de ellas pagará en proporción de la cantidad de envases que pone en el mercado. Durante el primer año, aparte de la recolección, tenemos que dar cobertura al 10% de las viviendas del país (650.000) y montar 100 puntos limpios. Así debuta la REP el 2023 y todo eso cuesta US$ 57 millones.

¿En qué estado se encuentra hoy Resimple como sistema de gestión?

-Somos un sistema de gestión “en conformación”. Estamos en la tramitación ante el Tribunal de Libre Competencia (TDLC) y la FNE. Los 25 socios están poniendo el dinero para llevar a cabo esas gestiones y, en un principio, contratar al equipo ejecutivo y los abogados. Luego de que salga del tribunal, se abre este sistema para cualquier empresa que quiera cumplir sus metas a través de nosotros. En septiembre del próximo año tenemos que presentar el “Plan de Gestión” al Ministerio del Medio Ambiente, pero antes -en julio de 2022- estaríamos saliendo del tribunal, por lo que solo tendremos dos meses para ingresar a miles de empresas que quieran sumarse.

¿Y cómo lo harán, entonces?

-Le pedimos a la FNE la creación de memorándums de entendimiento con empresas que quieran sumarse y así, ayudarles a cuantificar la cantidad de envases y embalajes que ponen en el mercado y visualizar lo que hacen en sus patios traseros con lo residuos que generan. Es muy importante que los productores se pongan en “modo REP”, porque el otro año tendremos poco tiempo de ingresar a nuevas empresas.

¿Estamos realmente hablando de “miles” de empresas?

-Así es. Por ejemplo, en Europa, los sistemas de gestión tienen al menos 10 mil empresas. Se estima que en Chile existen 14 mil empresas afectas a la REP.

Pero hay empresas afectas a REP que pueden tener su propio Sistema de Gestión privado.

-Sí, pero tendrían que preocuparse solo de su marca.

Ok, ¿pero puede haber entonces dos o más sistemas de gestión colectivos funcionando paralelamente y competir?

-Lo que se ha visto en la práctica (por ejemplo en Europa) es que cuando hay esquemas donde los sistemas de gestión no tienen fines de lucro, no hay mucho incentivo para que exista más de uno. Porque no es negocio. Eso se ve en la mayoría de los países, excepto Alemania, donde hay muchos sistemas de gestión, porque es un negocio. Al final, depende mucho del texto legal. En Chile no se prohíbe tener más de uno y si se mete otro vamos a convivir juntos. Pero al menos nosotros, ya empezamos a trabajar para llegar en los plazos. Si otro sistema de gestión se mete ahora, es difícil que llegue en los plazos que pide la REP al 2023.

¿Por qué entonces tienen que pasar ustedes por el TDLC?

-Porque al interior del sistema de gestión hay muchos competidores, por lo tanto, el TDLC tiene que decirnos la forma en que el gobierno corporativo se hace cargo de eso. Por ejemplo, con directores independientes a los ejecutivos o directores de las empresas socias. Debemos lograr total independencia de las empresas socias. Por otro lado, el TDLC está muy atento a las bases de licitación. Al ser nosotros un gran contratante de gestores, debemos tener bases que promuevan la libre competencia y que el ecosistema se enriquezca sin privilegiar a ciertos actores.

¿Cómo conviven grandes empresas con otras pequeñas, en un sistema así? ¿No se ven desfavorecidas estas últimas?

-No necesariamente, porque cuando tienen a una gran empresa dentro del sistema de gestión, como un retailer, es una excelente noticia, porque son los que se van a llevar la mayor carga financiera del sistema, al poner más productos en el mercado. O sea, de los US$ 57 millones, la mayor parte la van a costear las grandes empresas. De hecho, si montas un sistema de gestión solo con pymes, termina siendo inviable, porque no son capaces de soportar la carga financiera. Y lo que exige la REP es montar una red de recolección casa a casa y otra de puntos limpios, lo que es muy caro. Por eso se necesita a los grandes productores para echar a andar esto.

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