Paul Collier, profesor de economía de Oxford: “Chile ya lo ha hecho muy bien y ha tenido un gran éxito en la economía, ahora necesita tener éxito en lo social”

Demonstrators bang pots during the so-called 'Mourning March' in Santiago on November 01, 2019, to protest against the death of 23 people after more than ten days of civil unrest. - Chile's government met with opposition leaders Thursday in a fresh bid to end deadly protests that forced the country to abandon hosting two major economic and climate summits, but leftist parties poured scorn on the efforts. The unrest started with protests against a rise in transport tickets and other austerity measures and descended into vandalism, looting, and clashes between demonstrators and police. (Photo by Martin BERNETTI / AFP)

En el marco de la Enade 2021, el catedrático de la universidad de Oxford, entregó su opinión respecto al futuro de la democracia y la economía en la sociedad actual.




Paul Collier, profesor de economía y administración pública de la Universidad de Oxford, estuvo en Enade 2021 entregando su opinión sobre el capitalismo actual y la crisis democrática a nivel mundial.

En su ponencia el académico dijo que Chile era considerado como “El milagro económico de Sudamérica”, y que podría haber gente que se preguntara porqué a pesar de esto, existió el estallido social de octubre. En esta línea, agregó que “durante un período de crecimiento, no todos se benefician”.

La ponencia de Collier se desarrolló en base a dos pilares: las brechas espaciales o físicas y las educacionales. La primera hace referencia a la creencia de que mientras más crece una capital, mayor desarrollo o avance presenta ese país, sin embargo el autor del “Futuro del Capitalismo” dijo que no. “Eso es totalmente equivocado y se ha visto, que los países o comunidades se entienden como un todo, son las que progresan, no las que centrar todo en una locación”, precisó.

Revisando ejemplos y entregando diferentes analogías para expresar sus puntos, el profesor mencionaba diferentes acontecimientos históricos a nivel empresarial, en donde primeramente comparó la época en que General Motors dominaba la industria automotriz, sobretodo la estadounidense, y Toyota quería entrar en este mismo rubro.

“Toyota no tenía ninguna ventaja competitiva, tenía menos capacidad productiva, tenía menos dinero, menor posicionamiento, estaba totalmente en desventaja si es que quería entrar al mercado automotriz de Estados Unidos. Así que lo que hicieron, fue ver sus propias fortalezas, las que eran tener buenas relaciones con sus empleados, con los clientes, con los proveedores, porque venían de una cultura Japonesa que se preocupaba de estas cosas y entendía la vida de esta manera”, señaló el acádemico.

Collier añadió que en Toyota “el gerente general no ganaba tanto más que los empleados comunes y corrientes, no se vestía diferente, comía en el mismo lugar que los demás y que no andaba en un jet privado”. Esto promovía y ayudaba a que “la compañía tuviera una unidad, y se creara un propósito común, porque existía una especie de justicia y respeto entre todos los que componían la empresa” afirmó el experto.

En cambio, General Motors, posteriormente se transformó en una empresa dividida en donde los gerentes eran odiados por la otra parte de la empresa “y con mucha razón, se vestían diferente a los trabajadores comunes, ganaban muchas, pero muchas veces el sueldo de sus empleados, siempre andaban en jets privados y además, sobreexplotaban a sus trabajadores cada vez que podían”.

Este ejemplo planteado por Collier apunta a que las compañías prosperarán solamente si es que se coopera y se logra este sentimiento de pertenencia y justicia.

Revueltas sociales al rededor del mundo

Con respecto a las protestas sociales que han existido en el último tiempo, el académico planteó que estas han proliferado porque la lógica que ocupó General Motors para dirigir su compañía ha sido la dominadora de nuestras sociedades occidentales.

Según el inglés, esto deriva en que sociedades con problemas sociales como Chile, Estados Unidos e Inglaterra tengan un sistema construido y orientado para beneficiar a quién hace un mayor uso de su capacidad cognitiva, hablando de carreras universitarias y profesionales, pero dejan de lado la posibilidad de contribuir de una manera más funcional o técnica, porque las alternativas que ofrecen son mucho menos favorables. Eliminando y acortando cada vez más las posibilidades de una “justicia contributiva”.

Este choque o desbalance social es lo que ha producido estos levantamientos sociales expresó Collier.

Para este problema, el profesor de Oxford propuso el concepto de justicia contributiva. “Dignidad de ser productores y contribuidores para nuestra sociedad. Obligaciones que debemos cumplir para contribuir a nuestra sociedad y así también poder nuestros derechos como partes de esta misma, esto incluye a las grandes compañías y a todos”, explicó.

Pero para lograr esto, Collier dijo que “todos debemos estar en una posición o situación que nos permita contribuir, independiente de si tenemos un título universitario o no”.

Entonces, el desafío que el profesor de economía plantea es “poner a todo el mundo, independiente de donde vivan, o de si fue a la universidad o no, en una posición en la que puedan ser productivos para la sociedad”.

Por tanto, se debe buscar encontrar esta posición ideal, en la que todos contribuyan a la sociedad, públicos y privados. Para situaciones como la chilena afirmó que “se puede realizar este cambio, pero requiere de una gran redistribución de las riquezas, mucho dinero público (Estatal) y privado”.

Para cerrar su exposición, y en respuesta a dos preguntas de Vivianne Blanlot respecto a si el capitalismo ha fallado o no y cuál sería la transformación más importante de este modelo para que funcione para todos, Collier realizó la siguiente reflexión.

“El capitalismo ha fallado por este mal entendimiento del pensamiento económico humano, relacionándolo mucho con la teoría de Darwin sobre la supervivencia del más fuerte, en donde la codicia y el egoísmo ganan. Las teorías han evolucionado y encontrado que el humano es un mamífero más evolucionado y que depende y necesita una comunidad para subsistir y es en esta misma que escogen a sus líderes no por dominación de poder, sino a quienes se hayan ganada el respeto de los demás. Por tanto, se necesita de convivencia, cooperación y empatía”, señaló el acádemico.

Por último, Collier afirmó que “Chile ya lo ha hecho muy bien y ha tenido un gran éxito en la economía, ahora necesita tener éxito en lo social”.

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