El Banco Central calcula que el valor del trabajo no remunerado en el hogar llega a 26% del PIB

22 Abril 2020 Las dos facetas de Ana Ulloa, enfermera de la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clinica Alemana, quien trabaja con pacientes criticos de Coronavirus Covid 19 y es Madre de dos niños a los cuales debe cuidar en sus descansos con medidas sanitarias en su hogar por la pandemia que afecta a Chiile y el mundo. Labores Casa Foto : Andres Perez

El Banco Central subió en 5 puntos porcentuales su estimación, debido al efecto en esas labores que provocó la pandemia.




Además de delinear todo su escenario macroeconómico, el Banco Central realizó otras estimaciones relevantes en su Informe de Política Monetaria (Ipom) de junio, entre las que se cuenta la valorización del trabajo doméstico.

De acuerdo al instituto emisor, este valor llegó a 26% del PIB durante 2020, aumentando del 21% que se estimaba previamente. Esto, debido al efecto de la crisis sanitaria. “La pandemia ha generado un aumento de esta carga sin que se haya producido una mejor distribución de las labores entre mujeres y hombres.

De hecho, en la Encuesta Social Covid, el 81% de los hogares declaró que la división de las tareas domésticas realizadas por hombres y mujeres durante la pandemia era similar a la que existía previamente”, indica el Central.

Tanto la jefatura del hogar como la presencia de niños determinan la situación de la fuerza de trabajo. En general, el impacto inicial de la pandemia fue mucho más pronunciado en la participación de mujeres y hombres no jefes de hogar, pues el rol de la jefatura está estrechamente ligado al de proveedor económico principal.

En el caso de los hombres, la presencia de menores en el hogar afecta positivamente su participación en el mercado laboral, independiente de su situación en la jefatura del hogar. Por el contrario, en las mujeres no jefas de hogar, la presencia de menores afecta negativamente su participación, debido a que muchas de ellas deben dedicarse a las labores de cuidado de estos menores.

Sin embargo, en las mujeres jefas de hogar se ve el efecto inverso, ya que están necesitan trabajar, al ser generalmente hogares monoparentales, siendo la única proveedora económica, dice el BC.

El BC mencionó un estudio cualitativo realizado durante el mes pasado, en el que se entrevistó a mujeres que habían perdido sus empleos en los últimos 14 meses y que vivían con personas que necesitan cuidados.

El resultado fue que coherente con la información sobre las razones de salida de la fuerza de trabajo de las mujeres, “las entrevistas confirman que las responsabilidades familiares afectan la búsqueda de trabajo. De hecho, casi todas las mujeres declaran que, como la pandemia ha imposibilitado que personas externas al núcleo familiar apoyen en las tareas de cuidados, son ellas quienes deben realizar estas labores”.

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