¿Amor es amor? Más allá del slogan

Besaton organizada por el Movimiento por la diversidad sexual

FOTO:PEDRO CERDA/AGENCIAUNO


Desde hace años atrás se ha visibilizado en el mundo el famoso slogan amor es amor o en su traducción de habla inglesa "love is love". Esta frase se ha levantado a nivel mundial con el objetivo de concientizar sobre el respeto a las parejas del mismo sexo y la necesidad de su reconocimiento legal y social. A raíz de esto, es bastante común verlo y leerlo en distintas organizaciones sociales, empresas e incluso en poleras, tazones y en otras versiones en el comercio.

Si bien, el slogan ha ayudado a la concientización del respeto y reconocimiento de las parejas del mismo sexo, ha existido una tendencia a la invisibilización de otros aspectos que involucran a la comunidad LGBTI.

En este sentido, tradicionalmente se discute la posibilidad de que parejas del mismo sexo puedan contraer matrimonio en un determinado país, lo que conlleva detrás una discusión política y legislativa. Sin embargo, se ha excluido otros elementos relacionados con la filiación de hijos de parejas del mismo sexo, asimismo como también aspectos de la seguridad social, vivienda y no discriminación.

La igualdad de derechos dictamina igualdad de trato para todas las personas pero eso no implica, en una dimensión de la igualdad material, entender que todas las personas están en la misma situación, ignorando factores externos que les afectan en su vida diaria.

En este sentido, permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo sin regular otros aspectos como los mencionados anteriormente corre el riesgo de seguir perpetuando la discriminación y exclusión de estas parejas. En este ámbito, se invisibilizan constantemente a las parejas del mismo sexo en las cuales existen personas trans, existiendo detrás una realidad completamente distinta.

En estos tiempos donde se discuten los proyectos de ley sobre matrimonio entre personas del mismo sexo y sobre derechos de filiación de hijos e hijas de parejas del mismo sexo se hace necesario ahondar más allá de los clásicos discursos sobre el amor y el respeto, entendiendo que detrás hay una realidad completamente desamparada que no se solucionará solo con la plena igualdad de derechos.

La ley 20.609, conocida como ley Zamudio, jamás apuntó a esta discriminación que se da de distintas formas a diversos grupos históricamente discriminados e excluidos, y por lo mismo actualmente es una de las leyes más ineficientes para hacer freno a la discriminación. Reducir los discursos es una estrategia positiva para llegar a muchos sectores de la población pero no es suficiente en las discusiones políticas y legislativa.

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