A un mes de la crisis social: ¿cómo se ha visto afectada la salud de los chilenos?

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Los impactos en la salud, advierten médicos, son esperables. Ansiedad, dolores musculares, insomnio se han agudizado, especialmente en adultos mayores.




A casi un mes de la crisis social, los impactos adversos en la salud, advierten los especialistas, son esperables. Y desde el punto de vista de la salud física y emocional, las consecuencias ya se aprecian. Fenómeno que es generalizado, tanto en personas que ya presentaban condiciones de salud como en pacientes sanos.

Son las consecuencias del deterioro de las condiciones sociales y el bienestar interior. Las crisis crean un ambiente más estresante y esto tendría un impacto en la salud.

Y si hablamos de vulnerabilidad en salud, los adultos mayores son especialmente frágiles. Rafael Jara, vicepresidente de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile, explica que los adultos mayores en general son muy sensibles a los cambios, "en ellos tiende a haber una mayor habituación a las condiciones en que viven y esto es más intenso mientras más frágiles y deteriorados estén".

Si ya les afecta, por ejemplo, que se modifiquen cosas en sus barrios o el recorrido de un bus, en una crisis ese impacto es aún más, "porque les cuesta adaptarse a situaciones diferentes y de riesgos, algunos van a poder tolerarlo, pero otros no", dice Jara.

"Aquellos que tienen enfermedad de base, se pueden afectar por ejemplo con las bombas lacrimógenas y tener cuadros bronquiales obstructivos, irritación de vías respiratorias altas, si tienen patología cardíaca es más probable que se descompensen", dice Jara.

Pero además, muchos adultos mayores son proclives a los cuadros depresivos y ansiedad. "Cualquier persona que se ve sometida a un estrés las condiciones cognitivas tienden a disminuir, y en el caso de personas mayores se puede acentuar ese deterioro cognitivo producto de la ansiedad", advierte Jara.

Son días entonces, dice el experto en geriatría, en los que convienen tener una estrategia, como evitar condiciones de riesgo, que tengan compañía de personas emocionalmente estables, considerar las dificultades con el desplazamiento para que puedan asistir a controles, comprar medicamentos e ir a ver a su familia. Y como un aspecto destacado, que no siempre se considera, asegurarse que puedan comunicarse con el resto de la familia, "los adultos mayores sufren mucho con la incertidumbre de sus seres queridos".

Salud mental

En situaciones de crisis aumentan significativamente la incidencia de dificultades de salud mental. Situaciones que repercuten además en el entorno cercano, el deterioro de la salud mental de un miembro de la familia puede tener efectos negativos, como un mayor estrés intrafamiliar.

Mario Hitschfeld, psiquiatra y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Diego Portales, indica que ante la actual situación nacional, de tensión permanente, muchas personas han tendido a descompensarse emocionalmente. También ha influido en que recaigan en sus patologías de base como depresiones, trastornos ansiosos, trastornos afectivos bipolares, "porque son más vulnerables ante el estrés permanente".

Por eso, dice Hitschfeld, los profesionales de la salud mental están pidiendo a los pacientes que consulten precozmente, como medida de precaución. "Si el control era más lejano que sea más precoz, y a los profesionales estar más dispuestos a los controles SOS, y ha tener contacto vía correo para atender sus consultar y hacer ajustes farmacológicos".

Si se trata de pacientes que utilizan fármacos, en situaciones de crisis es muy importante, recalca, anticiparse a que se acabe la receta. "Los pacientes deben tener sus recetas vigentes y hay que tener cuidado de que tengan los días cubiertos".

El actual escenario de estrés e incertidumbre, tampoco favorece a quienes estén en tratamiento de adicciones. "Este estrés permanente ha predispuesto a que el paciente esté más proclive a recaídas, porque las personas ante más estrés tienden a encontrar en la droga de abuso un elemento de consuelo", indica Hitschfeld. En esos casos aconseja optimizar todas las técnicas de prevención de recaídas que se han trabajado en el tratamiento de adicción y optimizar la frecuencia de controles, para que estén muy contendidos emocionalmente.

En las personas más vulnerables al estrés la recomendación a evitar ver noticias, dice, es generalizada, "porque las angustia más".

Lamentablemente, dice Hitschfeld, en muchas personas sin diagnósticos, también se han presentado desajustes emocionales. "Llevamos tantas semanas que personas sanas presentan síntomas de salud mental, la recomendación es consultar a la brevedad con un profesional de salud mental, para descartar que sea algo grave". En esos casos, recalca, no es recomendable la automedicación.

Glucosa descontrolada

Los pacientes diabéticos tienen dificultades para controlar sus niveles de azúcar (glucosa en la sangre) y por lo tanto requieren de ciertas medidas externas para hacerlo. En el control de sus niveles de glucosa influyen varios factores que dependen del ambiente como la ingesta adecuada de alimentación y la medicación indicada y utilizada de manera oportuna.

Sin embargo, la tensión y el estrés que pueda sentir un paciente diabético es también clave. "La adrenalina que tiene un paciente por angustia o ansiedad en su cuerpo, eleva la glicemia, los niveles de glucosa", advierte el diabetólogo de Clínica Las Condes, Verner Codoceo.

Si a eso se suma, la dificultad para conseguir sus medicamentos o administrarlos a la hora, "es muy esperable que un paciente diabético descompense su glicemia debido a todo lo que está pasando", dice el especialista.

El problema no es una situación de estrés vivida en un momento único, sino el estrés que permanece en el tiempo. "Si el paciente diabético vive en medio del estrés los medicamentos que está tomando no serán suficientes para poder manejar sus niveles de azúcar. En ese caso, el estrés debe ser tratado con medicamentos indicados por un profesional especialista en esos temas", agrega el especialista.

Si la glucosa está descontrolada y se ha descartado infección o inflamación, lo recomendable es acudir al centro de salud que corresponda para que ajustar la dosis de sus fármacos.

Quiebres en la dieta

Cuando falta poco más de un mes para que se inicie el verano, no son pocas las personas que habían iniciado una dieta o tratamiento para bajar de peso y que hoy ven fracasado este proyecto porque sucumbieron a la ansiedad.

María Ignacia Burr, psicóloga del Centro de Nutrición de Clínica las Condes, explica que la conducta alimentaria está determinada por muchos factores y entre ellos, uno de los más importantes es el estado emocional.

"En este mes, el estado emocional es de incertidumbre, confusión, miedo, todas ellas emociones que permanecen, que se vuelven emociones crónicas y que efectivamente afectan a la conducta alimentaria", dice.

Efectivamente, reconoce, hay alimentos como el chocolate o una cassatta de helado que tranquiliza al igual que otros productos dulces o ricos en grasa, pero es una tranquilidad que dura un par de minutos y luego la emoción vuelve. "En situaciones como las actuales, la alimentación es una vía por la que todos tratamos de tolerar y soportar lo que estamos viviendo", señala.

La psicóloga recomienda comer cada tres horas y evitar mantener en casa productos que puedan tentar sobre todo durante la noche, que es el momento en que las personas llegan a casa a ver noticias y aumenta la ansiedad.

"En los últimos diez días hemos tenido muchos pacientes que nos dicen que están con mucha ansiedad, que les cuesta controlarse con lo que comen sobre todo en la noche, que recurren al chocolate o a la copa de vino para estar más tranquilos. El nivel de inquietud de la población y los efectos en la salud mental ya lo estamos viendo, siguen consultando y las personas tiene una sensación de miedo muy alta", reconoce la especialista.

Pacientes oncológicos

Los cambios en la rutina y la incertidumbre social, también afecta a los pacientes oncológicos. Paola San Martín, psico-oncóloga de Fundación Arturo López Pérez (FALP), explica que se trata de personas que ya están cargados emocionalmente, junto con sus familias por el proceso, lo que sumado a las circunstancias actuales, hace que el proceso sea más complejo.

Existe además, dice San Martín, una alta carga emocional al inicio del proceso oncológico, cuando están a la espera del diagnóstico, y que hoy se vive con mayor angustia. "Esto se observa en, por ejemplo, en hostilidad, en el apuro de que los atiendan, en que les suspenden consultas y algunos están en el proceso de diagnostico y hace que se alargue esa espera".

Claudio Sole, coordinador del programa de Oncología - Radioterapia, de la Facultad de Medicina de la Universidad Diego Portales, indica que se le comunica a un paciente le dicen que tiene cáncer, eso habitualmente conlleva trastornos de ánimo o ansiedad, los que son atendidos a media que avanzan los tratamientos. Pero hoy esos pacientes se enfrentan a problemas logísticos y se les dificulta mucho llegar a los tratamientos, "y el hecho de interrumpir el tratamiento hace que la inseguridad de su enfermedad aumente, es una incertidumbre que aumenta, genera un estrés agregado a su enfermedad, porque no sabemos cuándo esto se normalizará", explica Sole.

Pero también hay carga emocional en el grupo sanitario que los atiende, lo que forma un 'circulo vicioso'. "El funcionario también está con una carga por lo que ocurre, y por esa carga emocional, hay menos capacidad de contención a los pacientes", explica la experta de FALP.

Si un paciente oncológico interrumpe su tratamiento por no tener cómo llegar al lugar donde se atiende, "eso es grave", indica Sole. "Es algo que la gente que interrumpe el transito no visualiza, o no piensan que estén afectando, pero sí debería existir conciencia que en pacientes oncológicos el impacto es mucho más grande porque requieren tratamientos oportunos".

Trata de no estar en presencia de imágenes agresivas, es una recomendación a esos pacientes, dice San Martín. "Ya viven un proceso interno que generará mayor angustia, por eso a los pacientes se los educa en no estar tan conectados, y de hacer un espacio terapéutico que a través del arte, por ejemplo, para que expresen sus emociones. También es bueno conversar en conversar en cómo se están sintiendo, especialmente en pacientes ambulatorios que están más expuestos a lo que está sucediendo".

Diálisis

Los pacientes que requieren tratamientos de diálisis también se han visto afectados. "Ellos necesitan dializarse tres veces por semanas y necesitan movilizarse a los centros de atención, y muchos centro de diálisis se han visto obligados a cortar su horario de funcionamiento", señala Alberto Fierro, nefrólogo de Clínica Las Condes.

El especialista indica que durante las dos primeras semanas tuvieron que acortar los horarios, pero luego arrendaron maquinas para que los pacientes que se atendían luego de la cinco de la tarde, se cambiaran a tarde. "Ahora en vez de dializar 12 pacientes por turno, hay. De esa forma hemos podido retomar el horario completo de cada paciente, que necesitan 12 horas por semana de diálisis".

Los pacientes que requieren diálisis son dependiente de su centro, dice Fierro, y esta dificultad para contar con su tratamiento crea mayor inseguridad. "Algunos pacientes que se han angustiado tienden a desestabilizarse, por eso es importante instruirlos sobre  consideraciones especiales de alimentación que deben tener al contar con menos tiempo de diálisis, como cuidarse del alza de peso, regular la ingesta de sal y potasio, y evitar las proteínas de origen de animal".

Cuello y espalda adoloridos

Levantarse en la mañana con la sensación de haber corrido una maratón. No son pocos los chilenos que están despertando así y la razón está en la tensión que angustia y estrés generan sobre la musculatura de la espalda.

El traumatólogo de Clínica Universidad de los Andes, José Fleiderman, explica que las patologías de columna están asociadas y se ven exacerbadas frente a un período de estrés de tipo familiar, laboral o social.

Marcelo Pérez, traumatólogo especialista en columna y jefe de Clínica Meds señala que el dolor de espalda es complejo y multifactorial y en el que además de cuestiones físicas como el peso corporal, el estado físico, las posturas, también se ve afectado por el estrés.

"El estrés del ambiente general, puede aumentar el dolor basal de columna. Si se trata de una persona que sufre de dolor de cuello, tortícolis o tiene lumbago, esto lo puede exacerbar, gatillar.

También aumentan los síndromes miofasciales porque las contracturas musculares, el estado tensional, genera un irritación neurológica periférica que contractura los músculos y el grupo de masa muscular más importante en la parte cervicodorsal, parte alta de la espalda lo que hace que las personas sufran más tortícolis y también pueden tener más lumbagos de tipo muscular", indica Pérez.

Cuando se trata de un estrés generalizado, también se alteran los ciclos de sueño y eso provoca contractura profunda en la columna. Entonces, "además de estar estresado, malas posturas, dormir mal y menos, durante la noche se contractura aún más y todo esto se traduce en dolor y rigidez".

Hasta ahora, han visto un aumento en el número de consultas por este cuadro, pero advierte que este tipo de cuadros pueden seguir ocurriendo más adelante. "Se puede presentar en forma tardía y además durar mucho tiempo. Esta tensión puede presentarse también como bruxismo, cefaleas tensionales", señala el especialista de Clínica Meds.

Evitarlo, es difícil, dice Fleiderman, pero "se puede manejar con ansiolíticos o medicamentos de ese tipo" siempre que lo indique un médico.

Pérez es partidario de consultar cuando se trata de cuadros que se mantengan en el tiempo y antes de medicarse, recomienda realizar ejercicios de estiramiento (yoga, pilates) y realizar actividad física y ejercicios. Esto último, dice, mejora mejora irrigación y libera endorfina que protegen del estrés.

Recaídas en fumadores

En todas las personas, aumenta la ansiedad y el estrés, también pueden tener síntomas depresivos, sin necesariamente, tener depresión.

El psiquiatra Daniel Seijas, jefe de Adicciones de Clínica Las Condes, explica que uno de los mecanismos para manejar la ansiedad es respirar profundo porque al hacerlo la persona se relaja (yoga, mindfulness, taichi).

"Entre los fumadores, el mecanismo para manejar esa ansiedad lo encuentran al fumar. Más que porque el cigarrillo sea efectivo contra la ansiedad, es porque al fumar la persona respira profundo varias y esa respiración lo relaja. A eso se suma que la activación que produce la nicotina del placer", dice el psiquiatra.

Entre las personas que se están tratando esta adicción, periodos como este le generan dificultades en el manejo del estrés, por lo que buscan calmarlo mediante el cigarrillo.

El psiquiatra señala que este tipo de tratamiento requiere continuidad por lo que es importante apoyar a los pacientes que no pueden cumplir con sus sesiones o que tienen dificultad para conseguir sus medicamentos porque las farmacias cierran antes o no tienen stock. "La motivación no dura toda la vida y hay que aprovechar que está. En todo este tipo de enfermedades puede haber recaída, pero hay que considerar que nunca es un mal momento para dejar de fumar", dice.

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