Entre cobras, escorpiones venenosos, temperaturas sobre 40°C y guerras: científico chileno realiza importante hallazgo paleontológico en el remoto Kirguistán

Philippe Moisan en el lugar del hallazgo.

El paleobotánico de la Universidad de Atacama, Philippe Moisan, logró hallar una esquivas raíces fósiles de hace 237 millones de años, en medio de una de las zonas paleontólgicas más ricas, pero peligrosas del planeta.


En la actualidad, la mayoría de las plantas terrestres forman asociaciones con hongos que habitan en sus raíces (micorrizas). Gracias a esta relación, el hongo entrega nutrientes a la planta y a su vez el hongo recibe carbono de la planta.

Algunas angiospermas (plantas con flores) y representantes de las familias de coníferas Araucariaceae, Podocarpaceae y Sciadopityaceae han desarrollado estructuras especializadas en sus raíces para hospedar estos hongos, llamados nódulos radiculares. El registro fósil de estas estructuras es extremadamente escaso y raro, y su registro más antiguo proviene de fragmentos de raíces fósiles permineralizadas del Triásico Medio-Superior (de hace 240 millones de años) en la Antártica.

Un reciente estudio publicado en la revista de paleontología Geobios, liderada por el paleobotánico chileno Dr. Philippe Moisan, especialista de la Universidad de Atacama, reporta el hallazgo de raíces fósiles de una posible conífera con nódulos radiculares, preservadas como adpresiones.

Este hallazgo representa el registro fósil más antiguo de nódulos radiculares para el Hemisferio Norte y es cerca de 3 millones de años más reciente que el hallazgo en Antártica. Los fósiles provienen de la Formación Madygen en el sudoeste de Kirguistán en Asia Central, datada en 237 millones de años, es decir en el límite del Triásico Medio a Tardío.

El fósil descubierto en Kirguistán.

Este descubrimiento indica que las asociaciones mutualistas entre los nódulos radiculares en coníferas y hongos micorrízicos se remontan al Mesozoico temprano, y este fue el tiempo en que varias familias de coníferas modernas aparecen por primera vez en el registro fósil. El hallazgo de los nódulos radiculares en Madygen, como también de los coetáneos de Antártica, indica que esta forma especializada de simbiosis micorrízica tiene un origen remoto a inicios del Mesozoico, y al parecer también sincrónico con el origen y diversificación de las coníferas modernas en ambos hemisferios.

Un paraíso paleontológico en Asia Central

La localidad fosilífera de Madygen, es un paraíso para los descubrimientos paleontológicos y representa una de las biotas más diversas y representativas del periodo Triásico. De la Formación Madygen se han colectado alrededor de 30.000 fósiles, 20.000 de ellos corresponden a restos de insectos, siendo la colección más numerosa de insectos fósiles del mundo, como también una diversa y rica flora fósil, peces, tiburones de agua dulce, anfibios, invertebrados acuáticos y los enigmáticos reptiles Longisquama y Sharovipteryx, entre otros, convirtiéndose así en uno de los ecosistemas fósiles mejor preservados y espectaculares del Mesozoico.

Fósil de Saurichthys encontrado en la Fromación Madygen.

Moisan realizó su tesis de doctorado en la Universidad de Münster en Alemania sobre la flora fósil de esta localidad, participando en varias expediciones de larga duración y realizando varios descubrimientos de interés geológico y paleontológico en conjunto con un equipo multidisciplinario de investigadores de diversas nacionalidades.

“Madygen representa una de las Lagerstätten (yacimiento paleontológico con una gran riqueza de fósiles y con excepcional estado de preservación) más importantes del Mesozoico a nivel mundial. Los descubrimientos paleontológicos son aquí constantes”, dijo Moisan.

Según el especialista, en la Formación Madygen sobreyacen otras cuatro formaciones geológicas de origen continental que abarcan hasta el Jurásico Medio, con abundante flora e insectos fósiles. Por ello, explicó, en el futuro cercano se pretende continuar con los estudios paleontológicos y realizar nuevas expediciones a este lugar.

“Si bien resulta un privilegio trabajar en aquel remoto lugar, muy distante de cualquier centro urbano y en un país con una cultura y lenguaje muy diferente, no está exento de peligros ya que en el lugar habitan cobras y escorpiones venenosos, en el verano, cuando se realizan las expediciones, las temperaturas sobrepasan los 40ºC, además de conflictos bélicos, como el ultimo acontecido el año 2010″, explicó el especialista.

Formación Madygen, el lugar donde Moisan realizó el importante hallazgo.

El paleobotánico dijo que actualmente se está trabajando para que el área de Madygen sea establecida como un Geoparque mundial de la Unesco“, por su importancia geológica y paleontológica”.

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