¿Qué tan grave es el coronavirus para usted? El 90% de los chilenos cree que la gente no se lo toma en serio

Foto: Agencia Uno

Investigación de la Universidad de Chile revela qué ha ocurrido con la población durante este tiempo de pandemia.




Una de las condiciones para que una sociedad sea capaz de resistir y superar constructivamente una crisis como la que hoy se está viviendo en el país a causa de la pandemia de Sars-CoV-2 es, según investigadores de distintas áreas de la Universidad de Chile y el Instituto Milenio para la Investigación de Imperfecciones de Mercado y Políticas Públicas (MIPP), el sentido de unidad y de moral a nivel de los individuos.

¿Qué está ocurriendo en el país? Según el segundo informe del estudio Vida en Pandemia, que realiza este grupo de investigadores, desde lo social, las personas en Chile “no han tenido la experiencia de sentirse parte de un esfuerzo o lucha colectiva, con lo que aquellas que han cumplido con las normas sanitarias lo han hecho en forma aislada o en micro grupos sociales, sin el aliento o el llamado del grupo total”.

Sentirse parte del esfuerzo colectivo, permite redistribuir mejor los dolores y cargas generadas por la crisis, aguantar los embates que recibirá y actuar colectivamente de la manera más efectiva y eficiente para el conjunto social, y no sólo buscando el mejor acomodo personal de sus integrantes. Si este último ocurre, dicen los investigadores, se podría profundizar y alargar innecesariamente la situación de crisis.

Una de las preguntas que se realizó en este segunda entrega fue ¿cuál o cuáles son las percepciones en torno a cuán cohesionada ha estado la moral de la sociedad chilena frente a la pandemia?

Manuel Canales, profesor titular de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, explica por “moral", se alude al “espíritu de cuerpo”; “disciplina colectiva”, sentimiento de unidad de grupo. “En suma, que no se trataba solo de un asunto de cada individuo: la moral es el grupo como autoridad, como conciencia colectiva o “la voz de la conciencia”; el grupo , la autoridad moral a la que uno obedece, te dice “obedece”, haz esto, esto es el bien”, explica.

Cuando se les consulta si se han sentido parte de una sociedad que lucha colectivamente contra el virus, la mayoría de las personas (42,9%) dice estar “de acuerdo”, pero solo el 15,2% reconoce estar "muy de acuerdo). Por el contrario, hay un 42,9% que señala “no estar de acuerdo” o estar “muy en desacuerdo”, es decir no se siente parte de un colectivo en lucha.

La solidaridad y la cooperación, sentimientos que en la entrega anterior mostraron ser importante, ahora también estuvieron presentes.

Como autopercepción social, las personas creen que existe una falta de compromiso colectivo con el cuidado de la salud en tiempos de pandemia: “Creo que en general, la gente no se toma tan en serio este virus como se necesita”. Más del 90% de los encuestados señala estar de acuerdo con esta frase (37,8 “de acuerdo” y 53% “muy de acuerdo”. “Esta es una medida de moral: quien responde de acuerdo, siente que el “grupo” –todos los otros, el otro genérico- no está como tal, “que el grupo”, el nosotros genérico, falló”, señala Canales.

“No he sentido que en esta pandemia haya solidaridad y cooperación como ocurre en situaciones como un terremoto” fue una de la aseveraciones a la que debían indicar si estaban o no de acuerdo. ¿El resultado? El 41,8% dijo estar “de acuerdo” con la frase, mientras que el 19% dijo estar “muy de acuerdo”. Sumados el "muy en desacuerdo con “en desacuerdo”, llegan al 39,2%.

Para los investigadores, se observa una sensación de nostalgia por el Chile pre-pandemia, y se separan los círculos internos de los externos a la hora de identificar emociones y sensaciones, la familia y amigos se perciben como un ente “presente”, pero el resto de la sociedad se ve como paralizada.

Más trabajo doméstico

Un trabajo que ha aumentado de sobremanera en esta pandemia, es el trabajo no remunerado que incluye el trabajo doméstico, el cuidado de niños, adultos mayores y personas no autovalentes, y el apoyo a otros. Según la encuesta, el cierre de las escuelas genera una desestabilización en el trabajo de cuidado de los niños a lo que se suma el distanciamiento social y el confinamiento.

Además, las personas continúan trabajando desde sus casas, actividad laboral que alteró sus rutinas, los lugares de alimentación y los momentos de descanso.

Cuando se iniciaba la crisis se formulaba una hipótesis -fundada en la experiencia histórica de crisis humanitarias y desastres naturales- que decía que se profundizaría la desigualdad en las tareas remuneradas de hombres y mujeres. Esto se comprobó, pero además se evidenció que este tipo de trabajo en los hombres, aumentó.

Irma Palma, investigadora principal de Vida en Pandemia y académica de la Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile, explica que la demanda por trabajo no remunerado se ha elevado, pero lo llamativo es que también creció entre los hombres.

“Ellos están realizando más trabajo doméstico, más cuidado de otros, aunque no en el mismo nivel que las mujeres. La hipótesis era que la brecha aumentaría entre hombres y mujeres aumentaría, eso es esperable en crisis humanitaria y desastres naturales, que las mujeres trabajen más en esta labor. El hallazgo interesante es que hoy, ellos están trabajando más que antes de la crisis. Hay un cambio ellos. Saber si este cambio permanecerá más allá de la pandemia, habrá que confirmarlo”, dice.

En general, el 72% de las personas encuestas dice que ha aumentado el trabajo que deben realizar en el cuidado de los niños y sienten que están haciendo más o mucho más que a inicios del mes de marzo.

El 67% de madres y el 43% de padres acompañan a niños/as en la educación en casa todos los días de la semana, según declaran los hombres. A su vez, el 12% de madres y el 25% de padres nunca acompañan a niños/as en la educación en casa o sólo una vez en la semana.

Los hermanos y hermanas también están ayudando a los escolares. Aproximadamente el 40% de los que viven con hermanos escolares, les ayudan entre 2 y 5 días en la semana (lo declaran 40% de las mujeres y 39% de los hombres).

Chilenos critican manejo del gobierno

Otro de los aspectos por los que preguntó esta encuesta fue la conducción política de la respuesta a la pandemia. Según los resultados, el liderazgo y el mando político fallo en la generación de confianza en la población.

Jaime Mañalich llega al Palacio de La Moneda el viernes 12 de junio. 24 horas después renunciaría a su cargo en el Ministerio de Salud.

El 63% de las personas cree que el actuar del gobierno es poco o nada efectivo, mientras que el 66% señala que ha sido poco o nada confiable. Es más, el 63% considera poco o nada verídica la información que entregan las autoridades.

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