Vacaciones fuera del país: ¿por qué es mejor vacunarse?

Aeropuerto Arturo Merino Benítez (FOTO: Agencia Uno)

Algunos países tienen graves brotes de sarampión, fiebre amarilla. En otros está presente la influenza, la hepatitis y hasta la rabia canina. Planificación es clave, dicen los especialistas.


En la actualidad, la planificación de las vacaciones incluye varios ítems de los que hay que preocuparse. A los pasajes, vuelos, combinaciones, maletas, alojamiento e itinerario, se debe sumar uno al que, en general, los chilenos no están tan preocupados: las vacunas.

Solo en enero del año pasado, un millón de chilenos salieron al extranjero, la mayoría de ellos de vacaciones, cifra que crecerá este 2019. El problema es que si bien Chile cuenta con un programna de inmunización con buena cobertura que permite mantener controladas varias enfermedades, en el resto de los países la situación lo es la misma y se requiere tomar algunas acciones de prevención.

Según Pablo González, bioquímico experto en virus, bacterias y vacunas e investigador del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (Imii) es necesario informarse sobre los requisitos de vacunación, tanto nacional como internacional. “Pareciera que la gente ha perdido algo de miedo a los virus y bacterias patógenas, olvidando sus graves consecuencias, y por tanto resta importancia a lo importante que es vacunarse para evitar enfermedades que son prevenibles”, señala.

Sarampión

Solo el año pasado se registraron al menos 16 mil casos de sarampión en Latinoamérica, un centenar de casos terminaron en la muerte del paciente

En el país se han detectado algunos casos de esta enfermedad pero todos están relacionados con personas que se contagiaron con el virus fuera del país y enfermaron acá, contagiando a algunas personas que compartieron con ellas.

Jeannette Dabanch, infectóloga del Hospital Clínico de la U. de Chile, advierte que los casos de sarampión han aumentado en forma explosiva sobre todo en Europa (Italia, Alemania, Polonia, Portugal, entre otros). “En Europa el principal problema es la desconfianza de las nuevas generaciones de padres en la vacunas. En América, el problema fundamental es el quiebre del sistema de prevención en Venezuela y la salida de los venezolanos buscando mejores condiciones a otros países como Brasil y Colombia que fueron los primeros que aumentaron los casos de esta enfermedad, y luego el resto de los países”, señala.

“En general la población está bien protegida contra este y otros patógenos prevenibles por vacuna, ya que tenemos una buena política de Estado en términos de vacunación. Gracias a los programas de vacunación que se han implementado en Chile, el sarampión fue erradicado hace más de 20 años del país. En general, los contagiados son individuos que no se vacunaron, provienen de lugares con pobre cobertura de vacunación, o bien son infantes menores de 1 año que aún no están en edad de recibir la vacuna”, el bioquímico.

Las personas que nacieron entre 1971 y 1981, es decir, tíos, padres, compañeros de trabajo o vecinos que tienen entre 37 y 47 años actualmente, deben vacunarse con una dosis de refuerzo si salen fuera del país a zonas con brotes de sarampión. Los niños mayores de 1 año y menores de 7 años que tienen solo 1 dosis, también deben ser vacunados por lo menos 2 semanas antes del viaje. En el caso de los lactantes entre 6 y 11 meses 29 días de edad que por edad todavía no se han vacunado (la primera dosis en el Programa Nacional de Inmunización es al año de edad), deben recibir 1 dosis por lo menos 2 semanas antes del viaje. Posteriormente deben seguir el calendario de vacunación normal a las edades establecidas por el PNI.

Dentro de Chile el Ministerio de Salud lanzó una campaña para que se vacunen contra el sarampión, las paperas y rubéola (una sola vacuna contra los tres virus) todas aquellas personas que tengan en entre 20 y 24 años 11 meses y 29 días.

Fiebre Amarilla

“En el caso de la fiebre amarilla uno podría minimizar la exposición al virus controlando al mosquito que es el portador de la enfermedad (vector), pero es mucho más fácil y efectivo vacunarse con anticipación, al menos 10 días antes de viajar para desarrollar anticuerpos protectores contra este virus. Vacunado, uno se evita malestares y potenciales hospitalizaciones en el extranjero, así como la importación de algunas patologías a Chile, como sarampión”, explica González.

“El riesgo más importante lo tienen las personas que visitan familiares o si la visita dura más de 7 o 10 días. Las visitas a un hostal, un camping, también son más riesgosas que permanecer en un resort o en un hotel”, dice la infectóloga.

Otras vacunas

Si sales fuera del país, también hay otras vacunas que son necesarias dependiendo de la edad del viajero y del lugar de destino.

“En el caso de los adultos mayores, ideal sería vacunarse con la vacuna antitetánica. Siempre hay riesgo de tener accidentes, cortes. Esta vacuna se debe reforzar cada diez años, por eso es recomendable administrarla si sale al extranjero”, indica Dabanch. Todas las personas que tienen más de 10 años de la última dosis, tienen que reforzar.

La vacuna contra la Hepatitis A es otra de las recomendadas, junto con la de la Fiebre Tifoidea. Aunque esta última no es tan eficiente, ayuda a evitar el contagio con este virus y bacteria que pueden estar presentes en alimentos contaminados, mal cocidos o mal lavados.

Si el viaje es a la India, por ejemplo, la infectóloga recomienda también la vacuna antirrábica ya que en este país está presente la rabia canina.

En el Sudeste Asiático tiene alta prevalencia la Hepatitis B.

Para quienes tienen como destino el hemisferio norte, se indica la vacuna contra la influenza en cuanto arriben al país de destino.

“Las vacunas continúan siendo por lejos el método más efectivo para evitar los daños a la salud producidos por patógenos, mucho más que tratamientos, cuando existen, por lo que a nivel mundial siguen habiendo importantes esfuerzos para desarrollar nuevas vacunas. En Imii se están desarrollando vacunas contra virus de relevancia mundial, como el virus respiratorio sincicial (VRS), el que afecta gravemente a la población chilena en los meses invernales y que colapsa el servicio público de salud”, insiste González

“Aunque no es vacuna, la prevención del VIH y de las infecciones de transmisión sexual siempre debe estar presente. Nunca está de más recordar del preservativo. Lo mejor es comprarlo acá y llevarlos”, dice Dabanch.



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