Fiscal del caso Caval en la cornisa: Abren sumario por "asesorías" que hizo Sergio Moya a Carabineros en medio de "Huracán"

La fiscalía ordenó un sumario contra el fiscal de Rancagua, Sergio Moya, por sus citas reservadas con parte del Alto Mando de Carabineros cuando estallaron las acusaciones en contra de la policía uniformada por la denominada Operación Huracán.


Por primera vez desde que se produjo un vuelco en la denominada Operación Huracán y se descubrió la fabricación de pruebas por parte de Carabineros para inculpar a mapuches en ataques terroristas en La Araucanía -hace ya más de un año-, las sospechas se volvieron en contra de un fiscal del Ministerio Público.

El viernes 22, el fiscal nacional Jorge Abbott golpeó la mesa e hizo saltar una esquirla de la denominada Operación Huracán que amenaza con dañar a un miembro de la institución que dirige: ordenó abrir una investigación administrativa en contra del fiscal de Rancagua, Sergio Moya Domke, quien, entre otras investigaciones, tramita el denominado caso Caval, que involucra al primogénito de la expresidenta Michelle Bachelet, Sebastián Dávalos, y a su nuera, Natalia Compagnon.

La decisión tiene su origen en una serie de antecedentes que surgieron en la investigación que lidera el fiscal regional de Aysén, Carlos Palma, y que se relacionan con la conducta de Moya respecto de reuniones, conversaciones y entrega de información a altos funcionarios de Carabineros justo en la época en que el Ministerio Público descubrió la fabricación de pruebas para inculpar a mapuches de actividades terroristas. Algunos de los policías, a los que el fiscal de Rancagua prestó una suerte de "asesoría", hoy tienen calidad de imputados en el caso que generó, en su inicio, un quiebre en la relación entre Carabineros y la fiscalía.

Por el momento, la máxima autoridad del Ministerio Público decidió abrir un sumario que aclare en el ámbito disciplinario si Moya incurrió en una falta al reglamento de responsabilidad administrativa de fiscales. Este los obliga, en caso de tener conocimiento de hechos irregulares eventualmente sancionables, a informar de ellos a sus superiores jerárquicos. Moya no habría tenido esa conducta y, según fuentes del organismo, solo se supo de sus citas -en enero de 2018- con el entonces general director de Carabineros, Bruno Villalobos; el exjefe de Inteligencia general Gonzalo Blu y con el mayor Patricio Marín (estos últimos dos imputado en el caso), durante las diligencias que buscan esclarecer el caso.

Según consta en el expediente, en la primera declaración que el fiscal Moya entrega al Ministerio Público -el 24 de agosto de 2018- omitió una importante reunión que sostuvo con el general Villalobos en medio del caso Huracán, la misma noche que este volvió de unas vacaciones en Miami (el 30 de enero de 2018), retorno que fue forzado por el entonces subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy.

En un segundo interrogatorio, el jefe regional de Aysén le preguntó de forma directa: "¿Estuvo usted con el general director Villalobos luego de que comenzaran a ser cuestionadas las herramientas utilizadas por la Unidad de Inteligencia de La Araucanía?". Moya contestó: "Sí". Junto a eso, el investigador de Rancagua -quien antes fue fiscal en Temuco- agregó que "cuando él (Villalobos) volvió de Miami fue a mi casa, ahí él me comentó que renunciaría. Me consultó por la percepción que yo tenía de lo que estaba pasando y yo le comenté de la visita que me había hecho (Gonzalo) Blu días antes".

De la reunión de Moya y Blu -quien estuvo siete meses en prisión preventiva por este caso- hay varios testimonios en la carpeta de investigación.

Hasta el momento, la fiscalía ha podido reconstruir que un día antes de que Blu leyera en una conferencia de prensa -el 26 de enero de 2018- un comunicado en el que criticó al Ministerio Público por no perseverar en la denominada causa Huracán, el entonces jefe de Inteligencia de Carabineros viajó a Rancagua para reunirse con Moya.

El texto fue particularmente duro para la fiscalía -que había tomado esa decisión ante la sospecha de manipulación de pruebas -y fue calificado como "deliberante" por acusar a los fiscales de La Araucanía de amparar a quienes cometían actos de violencia en esa zona.

Blu y Moya eran cercanos, al igual que con el mayor Patricio Marín, quien también estuvo presente. En la cita, que se concretó a las 23.30, según la versión de Moya, "conversamos sobre la prueba que yo había hecho para saber cómo funcionaba la aplicación que interceptaba mensajes ("Antorcha") y la opinión que tenía sobre esta aplicación, pero al final les dije que si no aclaraban esto tenían cara de imputados, comentario que le incomodó a Blu".

Otro de los que entregan detalles de esta suerte de "asesoría" que hizo Moya a Carabineros en horas en que la tensión con la fiscalía era máxima fue el entonces general de Justicia y auditor general de Carabineros, Juan Carlos Gutiérrez. En su declaración, el exalto oficial asegura que la noche en que preparaban en la Escuela de Carabineros la declaración con la que Blu enfrentaría las sospechas instaladas por el fiscal regional de La Araucanía, Cristián Paredes, respecto de la manipulación de los celulares de los imputados mapuches, el jefe de Inteligencia y el mayor Marín se ausentaron por unas horas. "¿Por qué salieron de la reunión?", preguntó el fiscal Palma al general (R) Gutiérrez, y este contestó: "Villalobos le dijo a Blu y a Marín que fueran a hacer 'una operación de inteligencia'; le preguntó a Blu si andaba con ropa de civil, él le dijo que sí y se fueron". En la fiscalía se estableció que esta "operación" fue el encuentro con Moya.

Gutiérrez agregó que "me dio la impresión de que fueron a hablar con un abogado, ya que cuando regresamos, a las 2 horas (AM), Blu dijo que 'una persona' había dicho que había que pedir un ministro en visita, a lo que yo le dije si esa persona había estudiado en un instituto, porque eso no se podía hacer".

La declaración de Gutiérrez, sumado a que días posteriores a que se descubriera el vuelco del caso Huracán desde Carabineros mencionaron al fiscal Moya como garante de que la aplicación "Antorcha" podía interceptar chats de WhatsApp, determinó que hoy el investigador estrella de Rancagua esté en la cornisa. De establecerse alguna responsabilidad administrativa, esta podría incluso llegar al ámbito penal.

El viernes 22 por la tarde, un oficio desde la Fiscalía Nacional ordenó al fiscal regional de O'Higgins, Emiliano Arias, instruir un sumario a su fiscal jefe de Rancagua, Sergio Moya Domke. Los destinos de ambos investigadores de la VIRegión han estado unidos desde el primer momento del vuelco de Huracán: Moya como garante de la polémica aplicación y Arias como pareja de una de las defensoras de los carabineros imputados, Marisa Navarrete, y que irán a juicio oral en uno de los casos más graves que involucra a la policía en la Reforma Procesal Penal

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