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Review de la Krups Coffee Crush Experience: café recién molido con la facilidad de una cafetera de cápsulas

La nueva cafetera automática apuesta por una idea sencilla: poner granos de café, presionar un botón y olvidarse de prácticamente todo el proceso. Su molinillo integrado y un cuerpo de apenas 15 centímetros de ancho la convierten en una alternativa interesante para quienes quieren abandonar las cápsulas sin transformarse en baristas ni demorar media hora en preparar una demitasse de espresso.

Review de la Krups Coffee Crush Experience: café recién molido con la facilidad de una cafetera de cápsulas

Preparar un buen café de grano en casa normalmente exige aceptar algún grado de complicación. Comprar un molinillo, encontrar el punto correcto de molienda, medir la cantidad, distribuir el café, prensarlo y, después de todo eso, limpiar.

En el otro extremo están las cafeteras de cápsulas. Levantar una palanca, introducir una cápsula, apretar un botón y esperar unos segundos. Esa facilidad explica buena parte de su éxito.

La Krups Coffee Crush Experience intenta instalarse exactamente entre esos dos mundos. Es una cafetera automática que trabaja directamente con café en grano y se encarga internamente de buena parte del proceso.

La idea es obtener parte de las ventajas fundamentales del café recién molido, pero con una operación que resulta mucho más parecida a utilizar una máquina de cápsulas.

Y ahí está, probablemente, su principal atractivo.

Del grano a la taza

Review de la Krups Coffee Crush Experience: café recién molido con la facilidad de una cafetera de cápsulas Isaias Arnaldo Ahumada Lopez

La diferencia comienza en la parte superior de la máquina.

En lugar de introducir una cápsula, se llena el depósito con los granos que queramos utilizar, directamente desde el paquete de café que compramos en una tienda o supermercado.

A partir de ahí, el sistema integrado muele la cantidad necesaria para cada preparación y continúa automáticamente con la extracción.

El procedimiento cotidiano termina siendo muy corto: granos en el depósito, agua en el estanque, elegir la bebida y presionar un botón.

Ese molinillo integrado es una de las piezas que cambian radicalmente la experiencia frente a una cafetera espresso tradicional.

Moler justo antes de preparar el café permite evitar uno de los problemas del café que compramos previamente molido: una vez triturado el grano aumenta considerablemente la superficie expuesta al aire y comienza a perder parte de sus compuestos aromáticos con mayor rapidez.

En la Coffee Crush no tenemos que mantener un molinillo adicional sobre el mesón ni transferir manualmente el café desde el molino hasta un portafiltro. La máquina hace ese trabajo internamente y permite modificar el grado de molienda, de manera que existe cierto margen para adaptar la extracción al grano utilizado.

Es una diferencia que parece pequeña hasta que se incorpora la cafetera a una rutina diaria. A las siete de la mañana, la posibilidad de pasar de un puñado de granos a un espresso pulsando un botón tiene bastante valor.

Tan fácil como usar cápsulas

Review de la Krups Coffee Crush Experience: café recién molido con la facilidad de una cafetera de cápsulas

Aquí aparece la mejor manera de entender la Coffee Crush.

No pretende sustituir la experiencia casi zen de una máquina manual para quien disfruta pesando el café, ajustando gramos en la molienda, utilizando un distribuidor y midiendo segundos de extracción. Es prácticamente la propuesta contraria.

Krups automatiza esas etapas para que el usuario tenga que tomar pocas decisiones.

Desde el panel se puede seleccionar la preparación y modificar parámetros como intensidad, cantidad de café y temperatura.

En ese sentido, el salto desde una Nespresso, Dolce Gusto o cualquier sistema similar resulta poco traumático.

Con una cafetera de cápsulas elegimos una cápsula y presionamos un botón. Aquí escogemos los granos, los dejamos permanentemente en el depósito y también presionamos un botón.

La diferencia está en todo lo que sucede entremedio sin que tengamos que intervenir: el café se muele para la preparación y posteriormente se realiza la extracción.

Además, si por alguna razón queremos utilizar café previamente molido -por ejemplo, tener café descafeinado sin vaciar el depósito principal- existe un compartimento específico para hacerlo.

Una automática que no parece una automática

El otro gran argumento de la Coffee Crush Experience se entiende simplemente mirándola de frente.

Tiene 15 centímetros de ancho.

Krups señala que esto la hace aproximadamente un 50% más compacta que una cafetera automática tradicional.

Es un detalle particularmente relevante porque las cafeteras automáticas suelen tener una desventaja física evidente. Al integrar depósito de agua, molino, sistema de preparación y bandeja para residuos, pueden transformarse rápidamente en uno de los electrodomésticos más voluminosos de la cocina.

La Coffee Crush explota la profundidad antes que el ancho y deja una huella relativamente estrecha sobre el mesón.

Es una decisión acertada para departamentos y cocinas donde cada centímetro importa. Incluso permite imaginarla ocupando el espacio que normalmente destinaríamos a una cafetera de cápsulas relativamente grande, sin que instalar una automática signifique reorganizar toda la cocina.

Sus 15 cm de ancho son menos que los 21,6 cm que mide el lado corto de una hoja tamaño carta.

Ese tamaño es, junto con el molinillo, uno de sus mejores argumentos.

No vive solamente de espresso

Review de la Krups Coffee Crush Experience: café recién molido con la facilidad de una cafetera de cápsulas ALBERTO PIZZOLI

Krups tampoco limitó la máquina al espresso.

La Coffee Crush Experience permite preparar espresso, lungo, café filtrado y cold brew, además de disponer de agua caliente. Su presión declarada es de 15 bares.

Esto también cambia la forma de utilizarla durante el día.

Puede comenzar con un espresso por la mañana y preparar un café más largo después del almuerzo, mientras que el modo cold brew abre una alternativa para los meses de calor.

También incorpora una salida de vapor para espumar leche, por lo que es posible preparar cappuccinos, lattes y otras bebidas con lácteos.

Una cafetera para quienes quieren abandonar las cápsulas

Ese probablemente sea el usuario que mejor permite entender este producto.

Existe un público que quiere mejorar el café que toma en casa, comprar sus propios granos y experimentar con distintos orígenes o tostados, pero que no tiene interés en aprender todas las variables de una máquina espresso manual (ni demorarse tanto).

Para ese usuario, Coffee Crush elimina varias barreras de entrada:

  • No hay que comprar un molino por separado.
  • No hay que pesar cada dosis.
  • No hay portafiltro que llenar y prensar (vaya por delante que es una de las piezas con peores repuestos en el mercado, me pasó con la marca DeLonghi).
  • Tampoco hay que retirar manualmente una pastilla desde un portafiltro después de cada preparación.

Los residuos terminan en el contenedor interno, que posteriormente hay que vaciar. La máquina además avisa cuando corresponde realizar la descalcificación.

Eso no significa que sea una cafetera sin mantenimiento. Como cualquier automática, hay que vaciar la bandeja y el depósito de residuos, enjuagar los componentes correspondientes y mantener limpio el circuito.

La diferencia es que esas tareas están separadas del proceso necesario para preparar cada taza.

¿Vale la pena la Coffee Crush Experience?

Review de la Krups Coffee Crush Experience: café recién molido con la facilidad de una cafetera de cápsulas Isaias Arnaldo Ahumada Lopez

Hay tres elementos a favor de esta Krups. El primero es el molinillo integrado. Es lo que permite que una persona pase realmente desde el grano hasta la taza sin incorporar otro aparato ni demorar el proceso.

El segundo es el tamaño. Los 15 centímetros de ancho hacen que una cafetera automática deje de ser necesariamente un electrodoméstico gigantesco reservado para cocinas grandes.

Y el tercero es la simpleza. Coffee Crush reduce una preparación que en una máquina tradicional puede involucrar varios utensilios y pasos a algo cercano a la lógica de una cafetera de cápsulas: elegir qué queremos tomar y pulsar un botón.

También es cierto que no ofrece el mismo nivel de control que una máquina espresso manual acompañada de un molino independiente. Tampoco parece estar dirigida al usuario que disfruta ajustando cada variable de la extracción.

Ese no es el objetivo.

Su propuesta es otra: acercar el café recién molido a la persona que hasta ahora prefería una cápsula porque era rápido, limpio y sencillo.

¿Y cuánto cuesta? En Chile, la Krups Coffee Crush Experience tiene un precio promocional de $299.990.

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