De Cobra Kai a Parasite: Netflix se vuelca a los éxitos ante la nueva batalla del streaming

La serie derivada de Karate kid, la última ganadora del Oscar y hasta Yo soy Betty, la fea están entre los recientes fenómenos de la plataforma. El “reciclaje” de estos éxitos es una suerte de respuesta a un nuevo escenario: el martes, las películas y series de Disney abandonaron el servicio.



Celebrada como una de las producciones televisivas más brillantes de la década pasada, la serie danesa Borgen exploró en detalle los rincones de la política antes que salieran títulos como Veep o House of cards. Más de alguno la llamó una versión mejorada de The west wing, la historia creada por Aaron Sorkin a fines de los 90 y emitida por HBO. Pero la ficción europea cambia la Casa Blanca por el palacio de gobierno de Dinamarca y se cuenta desde la intimidad de Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), una política casada y con dos hijos que de golpe termina como primera ministra de su país, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo.

Con la misma sorpresa, la serie comunicó en abril que será revivida para una cuarta temporada más de una década después de su debut, esta vez de la mano de Netflix, que hizo oficial que hará nuevos episodios de la historia junto al canal danés DR y el creador original, Adam Price. Para ver esos capítulos habrá que esperar hasta 2022, pero desde mañana, como parte de ese acuerdo, el servicio de streaming integrará por primera vez a su catálogo los tres ciclos que tuvo la ficción entre 2010 y 2013, con los que incluso ganó el BAFTA a Mejor serie internacional.

La serie danesa Borgen llega este viernes.

Un total de treinta episodios que podrían imitar el éxito que han tenido otras ficciones no originales de la plataforma durante los últimos días. Si Borgen perseguirá emular el arrastre que tuvo en la televisión, Parasite está aprovechando el streaming para volver a confirmar las credenciales de fenómeno que sacó en los cines.

Disponible desde el martes en Netflix en Latinoamérica, la última ganadora del Oscar a Mejor película marchaba hasta ayer en el quinto puesto entre los filmes más vistos del servicio en Chile, listado encabezado por Emoji: La película (2017), otra adición reciente. Para la cinta de Bong Joon-ho, una continuidad del éxito que tuvo en salas locales, donde sigue siendo el cuarto título con más espectadores del año -con 308 mil entradas vendidas-, y una especie de réplica más tenue del culto que generó en su salto digital en EE.UU., donde batió marcas al desembarcar en Hulu en abril.

Más categórica ha sido la irrupción en la plataforma de Cobra Kai, la serie que en dos temporadas ha revivido el furor por Karate kid y parece estar encontrando un público más amplio en el mayor competidor del streaming, que ahora la tiene en exclusiva. Alojada inicialmente en YouTube Premium, la producción asombró en 2018 por cómo trajo de vuelta a Daniel LaRusso (Ralph Macchio) y Johnny Lawrence (William Zabka), más de tres décadas después de su enfrentamiento en la película original.

Sólida y adictiva, la serie se ubica tercera en el desglose general de Netflix, luego de varios días en el primer lugar. Una recepción que debiera repetirse cuando se estrene la tercera temporada -que finalizó sus grabaciones antes de fines de 2019-, parte del compromiso al que llegó la plataforma con Sony, para recibir los capítulos ya realizados y seguir expandiendo la trama.

Más antigua en el servicio, Yo soy Betty, la fea es una carta permanente entre lo más popular en el apartado de los programas de televisión. La teleserie colombiana arribó en octubre del año pasado y suele aparecer en el ranking de manera tanto o más frecuente que Pablo Escobar, el patrón del mal, otro título latino con varias emisiones en canales abiertos que goza de buena salud en el streaming.

Ambas están abocadas al público sudamericano, pero su inclusión obedece a la misma lógica: tener contenido reconocible y querido por los suscriptores en el servicio, además de las series y películas nuevas que suma cada semana. No por nada la plataforma destinó US$ 500 millones para tener en exclusiva Seinfeld desde 2021, y un desembolso similar hizo HBO Max para quedarse con Friends, que saldrá de Netflix al finalizar este año.

Adiós a todo lo Disney

Mientras el martes agregaba novedades, Netflix al mismo tiempo perdía. Un total de 17 películas y series propiedad de Disney abandonaron de manera definitiva el catálogo, entre ellas Intensamente, Cars, Up, Buscando a Nemo, DuckTales, las dos primeras cintas de Las crónicas de Narnia y cuatro superproduciones de Marvel (las únicas que aún siguen son las tres primeras Toy story).

Avengers es uno de los filmes que salió de Netflix.

La razón es la expiración de la licencia que la plataforma tenía sobre ese contenido, que desde el 17 de noviembre se verá únicamente en Disney+. Por el mismo motivo en las próximas semanas Amazon Prime Video dirá adiós a filmes como Unidos, Zootopia, las Star Wars y Avengers: Endgame. Bajo la misma lógica de reforzarse con títulos de probado éxito frente a la guerra del streaming, este servicio integró el viernes pasado la cinta chilena Pacto de fuga y este martes todas las temporadas de Buffy, la cazavampiros, repitiendo lo que hace semanas hizo con Mad men, Prison break y Los archivos secretos X.

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