Hailee Steinfeld: de niña actriz a favorita del streaming

La actriz en la segunda temporada de Dickinson. Fotos: Apple TV+

La actriz protagoniza Dickinson, la serie de Apple TV+ que se acerca en clave pop y cómica a la vida de la poeta Emily Dickinson, y que acaba de lanzar su segundo ciclo. Aquí, habla con Culto sobre ese regreso, de su debut en una serie de Marvel y de lo que une a sus papeles. “Todas son mujeres fuertes que tienen un punto de vista y una voz”, afirma.



Corría diciembre de 2010 y una novata Hailee Steinfeld aguardaba por unirse a Jeff Bridges y los hermanos Joel y Ethan Coen en los eventos de promoción del elogiado western Temple de acero. Su mayor papel hasta ese momento, el de una joven de 14 años que contrata los servicios de un decadente alguacil para vengar la muerte de su padre, la llevaría a los Oscar como nominada a Mejor actriz de reparto y sería el inicio de una carrera que se ha sostenido en el tiempo.

Fogueada entre roles de compleja adolescente (La canción de tu vida) y producciones de acción (Bumblebee), la actriz se abre a hablar de la fama una década después de su impecable primer protagónico. “Es algo que creo que la gente desea y, cuando la obtiene, se dan cuenta de que no es todo lo que querían. La fama es algo tan extraño en ese sentido”, dice Steinfeld (24) a Culto y a un pequeño grupo de medios del mundo.

La intérprete se refiere con propiedad al vértigo del reconocimiento público, como uno de los casos exitosos de transición de una joven revelación de Hollywood a una estrella apreciada por sus múltiples talentos (en paralelo tiene una estimable carrera como cantante pop).

Pero sus palabras surgen en específico a partir del estreno de la segunda temporada de Dickinson, la serie que protagoniza y produce y que encabezó la primera camada de títulos originales de Apple TV+ a fines de 2019.

En el pulso divertido, revisionista y de sensibilidad feminista que hace propio la ficción creada por Alena Smith, la actriz se pone en la piel de la escritora estadounidense Emily Dickinson, jamás reconocida en vida pese a la brillantez de su poesía.

La nueva temporada –que arribó con sus tres primeros capítulos el viernes y suma un nuevo episodio semanalmente– saca provecho a que el periodo que aborda no se encuentra tan documentado como otros pasajes de la vida de la hoy celebrada autora, y la imagina en un tira y afloja con la idea de llegar a ser reconocida en la sociedad estadounidense de mediados del siglo XIX.

“Lo que es tan divertido sobre la temporada dos de Dickinson es esta especie de exploración de todos los rincones de la fama y las preguntas de qué significa realmente y si en verdad la quieres”, describe Steinfeld sobre la serie, que da un salto temporal de cerca de un año y la reúne con Samuel Bowles (Finn Jones), el editor de un periódico que se interesa en su obra, por recomendación de Sue (Ella Hunt), su examante y ahora esposa de su hermano. Lejos quedan los episodios en que Emily desafía la voluntad de su padre, contrario a que se dedique a la poesía incluso si no ha llegado a ser publicada.

En principio, la producción de capítulos de media hora vuelve a meter a la juguera la misma receta de su inicio, capaz de encantar con su atrevimiento o de derechamente dejar indiferente a audiencias que esperarían una aproximación biográfica clásica: un soundtrack cargado de canciones pop, humor que tiende a romper con cualquier rigor histórico y una galería de personajes que en general se comporta con las lógicas del siglo XXI.

Un conjunto de definiciones que responden a la mirada de Alena Smith, que escoge reconstruir el Estados Unidos de la época como “una metáfora de lo que estamos viviendo hoy”. “Opera de muchas maneras diferentes, habla de problemas relacionados con el género, la sexualidad y, obviamente, la raza, que es un tema enorme en el que la serie podrá profundizar cada vez más a medida que avanza la temporada”, explica la showrunner, que durante la nueva tanda de capítulos se aproxima tanto a las vulnerabilidades de la protagonista como al inminente comienzo de la Guerra Civil.

En su génesis, sin embargo, la historia sigue siendo una singular carta de amor a la poeta y su obra, cuya intensidad guía buena parte de la narración de cada episodio. “Hay una cualidad atemporal en el trabajo de Emily Dickinson que se refleja en el tipo de sentimiento fresco y moderno del programa”, apunta Smith.

“Una de las razones por las que esta serie me encanta es que tomamos esa poesía, tomamos lo que sabemos de su vida, y hemos profundizado mucho, y nos hemos dado cuenta de que este es un personaje, una persona que probablemente era realmente divertida e interesante, y rota pero también segura”, señala Steinfeld. “Ella era tantas cosas, y usar su poesía como la fuerza impulsora y como este tipo de fundamento de quién era, nos permitió ser lo más creativos posible porque así era ella y su poesía”, agrega.

La creadora se pliega a la idea: “Lo hermoso de hacer una serie sobre Emily Dickinson, y que Hailee Steinfeld la interprete, es que estamos en un viaje de no sólo de explorar la verdad literal de Emily Dickinson, (sino que) estamos descubriendo un personaje y una historia que construimos juntas, y eso es muy personal para ambas”.

Mujeres fuertes

Antes de que se lance la tercera temporada ya confirmada de Dickinson, la actriz estrenará durante este año en Disney+ su protagónico en Hawkeye, la serie de Marvel que trae de regreso el papel de Jeremy Renner, pero ahora reunido con su hija, Kate Bishop. Es su primer rol de superheroína y un nuevo estreno en el streaming.

Pese a que actualmente tiene su agenda ocupada con rodajes de producciones televisivas, Steinfeld afirma encontrar oportunidades atractivas en todos los soportes y medios.

“Pero creo que es realmente genial que nuestro mundo, en cuanto al streaming y en cuanto al consumo, esté evolucionando mucho. Me siento muy afortunada de trabajar con guionistas increíbles que están escribiendo personajes interesantes que tienen algo que decir y cuentan con una perspectiva”, sostiene.

Luego, con la madurez y la experiencia que le otorga una década al interior de la industria cinematográfica, traza una línea en su carrera, desde Temple de acero hasta su debut en el universo de Marvel. “Creo que hay una cosa que tienen en común los personajes que he interpretado: todas son mujeres fuertes que tienen un punto de vista y una voz o una razón para luchar por su voz”, plantea la actriz.

Y Emily Dickinson, un rol que continúa conociendo y expandiendo, le sigue entregando lecciones más allá de la pantalla. “Haber interpretado a un personaje que superó tanto en una época en la que tantas cosas se sentían casi imposibles, me ayudó a darme cuenta de lo que soy capaz de hacer como mujer, como ser humano y como artista”, cierra.

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