Crítica de discos de Marcelo Contreras: los contundentes regresos de Gary Numan, Vicentico y Twenty One Pilots

El clásico inglés de la electrónica reaparece con la banda sonora de un futuro distópico y desolador; el líder de Los Fabulosos Cadillacs se mueve cómodamente por un cancionero con raíces en más de medio siglo y el dúo de Ohio confirma que los géneros están para ser saboreados sin culpas.



Gary Numan - Intruder

Tal como era costumbre en esas sagas progresivas de los 70, Intruder es la continuación de Savage: songs from a broken world (2017), el exitoso disco conceptual de Gary Numan (63) que describe un mundo distópico con el planeta desertificado producto del calentamiento global, su obra más vendida en casi 40 años. Ahora el relato continúa desde la perspectiva de la Tierra. El planeta asume que su enemigo es la raza humana “y por fin hace lo que tiene que hacer para deshacerse de nosotros”, ha declarado uno de los pioneros de la electrónica martillada con rock, nombre clave para instituciones tan distintas como Nine Inch Nails y Tears for Fears.

Intruder funciona como banda sonora incesante bajo un ambiente desolador y melancólico, en un punto de fusión exacto entre sintetizadores, máquinas y guitarras, interpretado con el estilo inigualable e inalterable del británico. Sin embargo, el mérito de la continuidad de Intruder acarrea una ligera cojera. Dentro de un gran nivel, afianzado tras cuatro discos junto al productor Ade Fenton, cuesta distinguir sencillos, una antigua tara de los discos conceptuales.


Vicentico - El pozo brillante

Han pasado siete años desde la última novedad discográfica de Vicentico como solista. Entre medio, se reunió con Los Fabulosos Cadillacs editando un sólido retorno de estudio y otro en directo. A pesar de las pausas cada vez más extensas entre álbumes, estamos acostumbrados a sus visitas en la categoría de clásico latino indiscutido. De alguna forma, Gabriel Julio Fernández Capello es omnipresente.

En este regreso grabado en 2019 entre Buenos Aires y Nueva York, el astro argentino reincide en habilidades que le permiten moverse en un cancionero con raíces en más de medio siglo -No tengo se inspira en Ain’t got no, I got life de Nina Simone-, mientras un corte como Rima se introduce en el urbano con la gracia de quien viste trajes a la medida, explorando el género con la intención de adaptarlo a sus capacidades. Ahora 1 y Ahora 2 utilizan la misma letra en ejercicios absolutamente distintos. La primera es un pop rock bailable, mientras que la segunda se interna en el dream pop y las resonancias cósmicas. Un lujito de un grande que sigue siendo uno de los músicos más originales que ha dado Argentina.


Twenty One Pilots - Scaled and icy

Una parte de la fanaticada del dúo de Ohio está desconcertada ante los giros de este sexto álbum escrito en un sótano en plena pandemia por el cantante y multiinstrumentista Tyler Joseph, decidido a que el ánimo triste y pesimista del encierro no se apoderara de las canciones.

Los reproches parecen injustos para Twenty one pilots y su alineación minimalista que cierra el batero Josh Dun. Siempre han sido difíciles de clasificar por la diversidad de estilos acumulados en doce años de lanzamientos de extraordinario éxito. Representan el indie pop y a la par merecen ser considerados como hip hop y devotos del synth pop, estilos ofrecidos en vivo con arrolladora actitud rockera, como lo han dejado de manifiesto en sus pasadas por Lollapalooza Chile.

Mientras el conceptual Trench (2018) desplegaba vetas de oscuridad y dramatismo, Scaled and icy semeja un musical de escenas luminosas y espíritu optimista con toques de soft rock, como ocurre con Mulberry street y sus reminiscencias a Scissor sisters. Scaled and icy confirma que para Twenty one pilots los géneros están para ser saboreados sin culpas.

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