Paul Mescal: retrato de la inesperada promesa del cine independiente

Con tan solo 26 años, el actor ha sido aclamado por la crítica por sus sensibles actuaciones en la serie Normal People y, este año, en el largometraje Aftersun. Su encuentro con la actuación diez años atrás fue inesperado, pero su conexión con ella, inmediata.



El surgimiento de un talento generacional. Así es como algunos críticos han reseñado la actuación del joven actor irlandés Paul Mescal (26), quien, con un bajo perfil, está haciendo vibrar los festivales internacionales de cine.

El primer indicio de su particular talento fue con su aclamado papel en la serie Normal People (2020); sin embargo, este año fue reafirmando su creciente estatura actoral tras el estreno de la cinta Aftersun, de la directora británica Charlotte Wells y que llega este 6 de enero a la plataforma Mubi.

En este largometraje, Mescal interpreta el papel de un padre de 30 años -Calum- que sale de vacaciones con su hija de 11 años (Frankie Corio) a fines de los años 90. En el filme, se puede observar una relación atravesada por la ternura y el crecimiento de ambos. Al mismo tiempo, a medida que pasan los minutos, se ve cómo el agobio emocional va ensombreciendo emocionalmente al progenitor.

El largometraje, inspirado en la vida de Wells, ha cautivado a los críticos, fue premiada en Cannes y este fin de semana se llevó siete galardones en los British Independent Film Awards (BIFA). Además, el nombre de Paul Mescal resuena como posible nominado para los Oscar 2023.

Paul Mescal nació el 2 de febrero de 1996, en Maynooth (Kildare, Irlanda), en donde creció junto a sus padres y dos hermanos. Siempre mostró habilidad en el deporte, incluso soñaba con ser jugador de fútbol profesional durante su infancia y adolescencia. Tras ser parte de algunos clubes, una lesión en la mandíbula durante un partido lo terminó alejando de los deportes.

Debido a un programa escolar de su país, a los 16 años debió audicionar obligatoriamente en un musical de su escuela, siendo seleccionado como protagonista. En conversación con The Guardian, aseguró que durante su carrera profesional ha sido un “hombre afortunado”, en el sentido de estar en el lugar adecuado al momento correcto. Este habría sido el primer ejemplo de esto.

Sobre este contacto inicial con la actuación en esta obra escolar, señaló que -como cualquier adolescente- a esa edad él quería parecer “genial” para sus amigos: “Sé con certeza que probablemente no habría hecho una audición debido a la masculinidad que me habían prescrito por estar en un equipo deportivo. Pero como todos, tuve que hacer una audición, yo estaba como ‘bueno, también puedo dar lo mejor de mí'”.

En 2012, fue protagonista de El fantasma de la ópera en su escuela y descubrió que lo disfrutaba tanto como el deporte. Unos años después, Mescal estaba considerando unirse al ejército y un consejero orientador le consultó si había considerado la actuación. Fue así como entró a estudiar teatro en la Academia Lir en Trinity College de la Universidad de Dublín, en donde fue aceptado directamente por su audición, incluso antes de obtener los resultados del examen final.

Mescal cuenta que su padre -profesor de secundaria- también tuvo interés por la actuación, con una “capacidad semiprofesional y también dramaturgia amateur”, por lo que lo apoyó a seguir esta carrera.

Normal People y el agobio de la fama

Tras graduarse en 2017, participó en una exitosa adaptación de El Gran Gatsby en el Gate Theatre de la capital irlandesa. A esta la siguieron otros papeles en este escenario, hasta que en 2019 fue parte de la serie australiana Bump y en 2020 llegó su célebre rol protagónico en Normal People como Connell Waldron.

Esta no fue la primera vez de Mescal en la televisión, ya que en su país se le reconoce como “el hombre salchicha” por un comercial de televisión de la marca Denny & Sons en el que actuó el 2018. Según él, en la calle lo reconocen tanto como por su papel en Normal People, como por el comercial de salchicha.

Con su interpretación de Connell llegó el reconocimiento internacional y, asimismo, las solicitudes dentro de la industria, convirtiéndose en uno de los talentos más demandados de los últimos años.

Marianne (Daisy Edgar-Jones) y Connell (Paul Mescal), protagonistas de la serie Normal People.

A pesar de tener -mayormente- experiencias muy positivas hasta el momento, el joven irlandés también descubrió otras facetas de la industria, específicamente, su lado sensacionalista.

Por ejemplo, en la serie televisiva de BBC Three y la plataforma Hulu, que es una adaptación de la novela de Sally Rooney, hay escenas íntimas en las que se puede ver al actor desnudo. Estas imágenes causaron especial atención en el público y circularon por internet, principalmente por personas molestas al ver escenas tan explícitas en la apuesta transmitida en una cadena nacional. A la vez, Mescal aseguró haber recibido comentarios incómodos, referidos a su cuerpo, por parte de personas en la calle.

El interés por su físico incluso lo convirtió en una especie de sex symbol de su generación. Constantemente se le pregunta por los shorts cortos y la cadena de plata que utiliza su personaje en Normal People. La joya incluso llegó a tener una cuenta de Instagram en su honor.

Durante el 2020, la atención estaba puesta sobre él y asegura haber sentido hostilidad en el seguimiento de paparazzi y de algunos fanáticos con los que tuvo “interacciones desagradables”, según afirmó a GQ Magazine; en cierto punto decidió borrar sus redes sociales y mantener su vida personal en privado.

En dicha conversación, calificó este aspecto sensacionalista de la fama como “orina podrida”: “Siento que, en 15 o 20 años, habrá una comprensión real del daño, no solo en términos de invasión, sino políticamente, cuán tóxicas y peligrosas son publicaciones como esa”.

Ese mismo año -y antes de borrar sus redes- Mescal conoció a la cantante de Los Ángeles, Phoebe Bridgers -actualmente su pareja- a través de Twitter. Esta relación comenzó luego de que ella publicara un tweet diciendo que había terminado la serie protagonizada por el actor y que estaba “triste y cachonda”; a lo que el actor respondió “me quedo muerto”. Después le confesó ser un gran admirador de ella, incluso publicó un pantallazo en donde se le veía como su artista más escuchada en su Spotify Wrapped 2019.

Este último año se ha visto a Mescal acompañando a la artista en el tour de su banda, incluso en Coachella se subió al escenario a cantar con ella. Desde hace unas semanas circuló el rumor de que la pareja estaría comprometida, pero este hecho no ha sido confirmado por ellos.

En tanto, en una entrevista con The New York Times, al ser consultado por su relación, el actor señaló que la cantante junto a su perro, Maxine, “son su estructura”.

El joven atravesó los primeros meses de esta etapa de éxito en plena pandemia de coronavirus, lo cual -según dijo en GQ- “definitivamente ha atraído a la audiencia más rápido de lo que lo haría en circunstancias normales”, a pesar de que, a su parecer, “habría habido apetito por el programa, con o sin pandemia”.

Asimismo, aseguró que el Covid -”a pesar de lo horrible que fue”- “todo un poco y me dio un segundo para respirar y descubrir cómo quería navegar hacia adelante”.

Con su actuación en Normal People, el actor fue nominado a distintos premios, entre ellos los Emmy como Mejor Actor de Miniserie en el 2020. Al año siguiente, obtuvo el galardón de Mejor Actor en los Premios de la Academia Británica de la Televisión (BAFTA TV Awards).

La sensibilidad: el punto común en sus interpretaciones

El joven fue aclamado principalmente por la sensibilidad que logra capturar en su actuación, sin necesariamente expresarla a través de palabras. Esto mismo le ha sucedido con el largometraje de Wells, en donde a las emociones complejas e inestables del personaje, se le suma el factor de la paternidad.

Según aseguró, el mayor obstáculo en Aftersun fue el sondear si podía observarse a sí mismo como un padre. “En teoría sí, pensaba. Cuando leí el guion, sentí que entendía lo que motivaba a ese padre. Sé que quiere a su hija, y yo no sé cómo se siente uno teniendo una hija de once años, pero sí sé lo que es cuidar y querer a otra persona. Llegué a la conclusión de que, si pensaba en esos términos, me sentiría más seguro”, dijo en GQ.

Al igual que Connell en Normal People, en este filme, se puede ver a Calum teniendo una crisis de angustia, en donde se ve al actor representando este momento con mucha pasión, sentado desnudo en una cama llorando fuertemente. Para él, la dificultad de ese momento en que debe provocar lágrimas tuvo la misma dificultad en ambas producciones.

“Poder transmitir lo que querías sienta muy bien, pero luego me cuesta dejar de llorar. Ahora sé lo bastante sobre mí mismo como para poner a la gente sobre aviso y pedirles que sigan rodando, porque una vez que empiezas... Estará hecho cuando pare”, aseguró.

El actor es consciente de la similitud entre estos personajes que están pasando momentos difíciles de salud mental, asimismo, indicó que “no creo que la relación que mantengo con mi salud mental sea tan frágil como la de los personajes que interpreto, ni siento que esté tan lejos de entender lo que me pasa”. Sin embargo, “creo que tiene que ver con el hecho de que eso implica un rico mundo interior, algo a lo que realmente te puedes agarrar”.

Creo que la idea que más me interesa es el amor. Como el amor que Calum siente por su hija. O el amor que Connell siente por Marianne. Eso es real. Si puedo sentir que hay una relación en torno al personaje que estoy interpretando en la que realmente pueda usar el gancho del amor... Ahí es donde entro”, afirmó al especto en su conversación con GQ. En otra instancia especificó que, en ambos proyectos, los guiones lo han conquistado.

A pesar de esto, Mescal no busca restringirse al momento de escoger sus interpretaciones. En ese sentido, desde el 2020 ha estado trabajando en distintos proyectos que van desde el romance de época hasta la ciencia ficción o el terror.

En diciembre y enero, el joven participará en la obra A streetcar named desire (originalmente Tennessee Williams), dirigida por Rebecca Frecknall en el Teatro Almeida de Londres. Su papel es el de Stanley Kowalski, un sujeto violento que viola a su cuñada Blanche DuBois.

Otro aspecto en común entre las producciones en las que ha participado el actor es su carácter de independiente. En The Guardian, sostuvo que esto se debe a que en ellas prepondera el carácter por sobre la trama. En ese sentido, afirmó que no cree que haya suficientes películas independientes en la actualidad y que “siempre ha habido un apetito por las películas de acción, y siempre lo habrá, pero no creo que puedas tener un gran éxito de taquilla sin películas independientes”.

Si bien Mescal sostiene que no se cierra a participar en producciones más grandes, indica que no le gustaría que el abrirse a ellas le impidiera seguir trabajando en proyectos independientes, como Aftersun.

Me produce mucha satisfacción que una película tan intimista tenga esta recepción tan positiva, sé que puede sonar a cliché, pero yo no anticipé en mis sueños más descabellados que entrara a festivales tan importantes o que la respuesta fuera tan fuerte. Hicimos Aftersun con ese abordaje íntimo y el hecho de que le haya ido tan bien me da la esperanza de que la audiencia todavía quiera ver películas hechas con poco presupuesto, que quiera ver cine independiente, algo desafiante”, expresó en entrevista con La Nación.

“Si pudiera, este sería el territorio en el que quisiera moverme, pero tampoco es que tengo un plan para mi carrera, lo que sí sé es que quiero ejercitar varios músculos”, concluyó.

A pesar del transversal fervor por el talento del actor de 26 años, él se mantiene sin redes sociales y sigue añorando, y disfrutando, de sus momentos en privacidad con su familia, novia y amigos. Incluso, a principios de octubre de este año tuvo apendicitis, por lo que estuvo un tiempo de calma que llamó “una bendición disfrazada”.

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