PJ Harvey según dos cineastas chilenos: así se hizo el nuevo videoclip de la artista en el país

Los realizadores de La Casa Lobo (2018) y Los Huesos (2021), Cristóbal León y Joaquín Cociña, dirigen la pieza animada para I Inside the Old I Dying, el nuevo single del primer disco en siete años de la artista inglesa. En conversación con Culto, detallan el proceso y cuentan el rol que cumplió la localidad de origen de la intérprete.


En enero de este año, mientras estaban ocupados en el rodaje de su nuevo largometraje en las instalaciones de Matucana 100, Cristóbal León y Joaquín Cociña recibieron un ofrecimiento que lucía imposible de rechazar.

El equipo de PJ Harvey contactó a los cineastas para encargarles la realización de un videoclip para I inside the old I dying, el segundo single del nuevo disco de la cantautora inglesa. Los directores y artistas visuales, con carrera propia y reconocimiento gracias a títulos como La casa lobo (2018) y Los huesos (2021), se habían propuesto elegir con pinzas los siguientes proyectos que llegaran a sus manos, pero en esta oportunidad no dudaron.

Foto: ©Sebastián Utreras

“Nos encantan los videoclips y siempre estamos abiertos a hacerlos. Pero creo que hemos ido dándonos cuenta de que no sabemos hacer proyectos chicos en videoclip. Siempre terminamos creando cosas que nos ocupan mucho tiempo y energía, entonces priorizamos a gente que realmente quiera que su video sea visto. Si son personas que no están poniendo su corazón y su cabeza completamente en que su trabajo sea visto, a veces quedan ocultos”, explica Cociña a Culto.

La canción es parte del primer álbum desde 2016 de Polly Jean Harvey, que se lanzará el próximo 7 de julio bajo el título I inside the old year dying y el aval de Partisan Records. Estrenada hoy en YouTube y en las redes de la artista, la pieza audiovisual es un trabajo de animación de tres minutos en que se ve el recorrido de una persona, ocasionalmente en compañía de un perro. El videoclip –en blanco y negro– dialoga con la cadencia lúgubre de la canción, una composición en parte escrita en un dialecto de Dorset, la localidad del sur de Inglaterra en la que la intérprete nació en 1969. Esa particularidad fue el origen del concepto que desarrollaron.

“Leímos un par de relatos folclóricos de Dorset y tomamos uno, pero lo transformamos en algo completamente distinto. Apareció el personaje del perro y empezamos a trabajar con la idea de un personaje andrógino, que es algo que estaba mencionado en el statement que había escrito PJ”, detalla León. “Nos imaginamos la canción como un cuento sobre la muerte y el amor. A los dos nos sale muy fácil cuando construimos relatos, porque tenemos un universo en común”, agrega.

La propuesta del dúo contó con la aprobación de Harvey, aunque su respuesta les llegó mediante terceros; a diferencia de su trabajo con los músicos de The Smile (la banda de Thom Yorke, Jonny Greenwood y Tom Skinner, con quienes se asociaron en 2022), esta vez no hubo comunicación directa con la cantautora.

“Propusimos un videoclip centrado en un personaje, que es algo que no hacemos tanto. En este caso tuvimos diseño de personaje y hubo hartas idas y venidas. Suponemos que, como (la persona) era ella, no era tan fácil decir que sí”, expresa Cociña.

Los artistas visuales concentraron el trabajo entre marzo y abril en su taller en Providencia, en el mismo inmueble en el que realizaron Los huesos, el videoclip de The Smile y la secuencia animada de Beau tiene miedo (2023), de Ari Aster. En esta ocasión utilizaron cartón, látex en blanco y negro, tierra, parqué y desechos, prescindiendo casi por completo del color, tal como en varias de sus obras previas.

“Cuando llevábamos un par de jornadas, probamos en blanco y negro y nos gustó más. Sentíamos que el color le restaba a la idea material y gráfica que teníamos”, indica León sobre un proceso que contó con la producción de Catalina Vergara, la asistencia de producción de Nina Salvador, y el arte y la animación de Francisco Visceral, Francisco Schultz y Trinidad Santibáñez.

También se decidieron por una técnica que les planteó un nuevo desafío. “Había una lógica de animación por sustitución, que consiste en que, en vez de animar el personaje, en la mayor parte del video sustituíamos todo el personaje por otro que venía prehecho”, señala. “Son como ocho posiciones para el perro, ocho posiciones para el personaje que camina. Es una técnica muy antigua que ahorra mucho tiempo”, apunta Cociña.

Contagiados por la emoción que les produjo I inside the old I dying, terminaron creando una pieza que indaga en una capa que quizás no habían explorado con anterioridad. “Decidimos muy claramente hacer una especie de cortometraje narrativo sin diálogo. Una de nuestras preocupaciones actuales es cómo darle una emocionalidad humana a algo que está hecho desde lo material”, concluye Cociña.

Aunque su trabajo ha llamado la atención internacional, la dupla todavía se considera en aprendizaje en su paso del mundo de las artes visuales a la narrativa audiovisual. Según cuentan, hoy están abocados a sus primeros dos filmes live-action: Los hiperbóreos, protagonizado por Antonia Giesen (hoy en posproducción), y La plaga, que esperan rodar durante 2024. “También tenemos dos proyectos de largometraje en animación, que están en etapa de desarrollo y en los que queremos aplicar nuevas ideas técnicas y estéticas”, adelantan.

Sigue leyendo en Culto

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.