“Increíblemente exigente y agotador”: la trastienda de la batalla más explosiva de House of the Dragon 2

“Increíblemente exigente y agotador”: la trastienda de la batalla más explosiva de House of the Dragon 2

El episodio emitido anoche dio inicio a la Danza de los Dragones con un enfrentamiento entre las dos facciones de la trama. Dirigido por un realizador experimentado, el capítulo implicó un gran reto para tres actores en particular y para el departamento de efectos visuales. No sería la última secuencia de ese calibre en esta temporada. Ojo que este artículo tiene spoilers.


La primera temporada de House of the dragon terminó con un enfrentamiento entre dragones. En medio de una tormentosa noche, la enorme Vhagar –montada por Aemond Targaryen– trituró al pequeño Arrax y a su jinete, Lucerys. Intencional o no, el mortal ataque contra el hijo de Rhaenyra disparó la creciente enemistad entre los Negros y los Verdes hasta un punto de no retorno.

La escena desarrollada en los cielos de Bastión de Tormentas fue un gran final para el primer ciclo de la precuela de Game of thrones –se hizo cargo de la tensión acumulada durante los primeros diez capítulos– y dejó la mesa servida para lo que viene, pavimentando el camino para una segunda temporada donde el conflicto podría continuar escalando.

Fotos: HBO

Visto el episodio emitido de anoche, el cuarto de la segunda entrega, esa pelea entre Vhagar y Arrax luce como una especie de simulacro, un primer bocado para los espectadores sedientos por ver a grandes bestias destrozándose por los aires, con las correspondientes consecuencias de aquello en la partida de ajedrez que libran ambas partes de la familia Targaryen en la lucha por el Trono de Hierro (ojo, spoilers a continuación).

El territorio que acoge la batalla es Rook’s Rest, un pequeño castillo sitiado por las huestes lideradas por Ser Criston Cole, nombrado recientemente Mano del Rey por Aegon. La ofensiva contra la fortaleza de Lord Simon Staunton, miembro del consejo de Rhaenyra, funciona como una carnada para que ella envíe a uno de sus dragones al campo de batalla y Aemond y la implacable Vhagar puedan atacar por sorpresa.

El plan de la dupla funciona hasta cierto punto, porque Rhaenys monta a Meleys y vuela hasta donde se encuentra desplegado el ejército de sus adversarios, desatando el mismo horror que la princesa tanto había evitado provocar. La fisura de la estrategia de Cole y Aemond estaba en que no consideraron que el impulsivo Aegon volaría con su dragón hasta el mismo punto de Westeros y complicaría todavía más el escenario.

Realizar esa batalla se convirtió en uno de los mayores desafíos para el equipo liderado por Ryan Condal, showrunner de la serie, y para Alan Taylor, el director a cargo del capítulo. Es la clase de secuencia espectacular y trepidante que explica en parte por qué no es viable que House of the dragon estrene una nueva temporada cada año.

El rodaje se realizó en los estudios Leavesden, en Londres, donde la producción desarrolla parte importante de las filmaciones de cada temporada. En esas instalaciones se asignaron diferentes semanas para el trabajo de cada actor. Tom Glynn-Carney (Aegon) y Ewan Mitchell (Aemond) tuvieron una para cada uno, mientras que Eve Best (Rhaenys) tuvo dos. ¿El motivo? Su personaje está presente a lo largo de toda la pelea.

“Técnicamente, es increíblemente exigente y agotador. La verdad es que siento mi edad, no creo que esta sea para nada mi zona de confort”, indicó Best en diálogo con Los Angeles Times.

Todos los actores que deben realizar escenas montando un dragón –en este episodio y en cualquiera– han comparado la experiencia con andar a caballo, porque deben subirse a una especie de silla de montar que se mueve según lo que exige la escena. El asunto se complica cuando el personaje debe hacer un giro en 360 grados, como Rhaenys durante un álgido momento en Rook’s Rest.

De hecho, mientas trabajaban en esa secuencia hubo un momento en que la actriz quedó colgando de su asiento. “Sólo hubo un retraso de unos segundos, pero pareció un año. Los músculos de mi estómago se sintieron extremadamente orgullosos de sí mismos ese día”, detalló.

En cambio, a Ewan Mitchell la experiencia le resultó grata. “Siempre es divertido estar en el lomo del dragón. Lo único que quieres hacer es montarlo. Hay tantas partes emocionantes cuando filmas esas escenas (partes muy técnicas) que a menudo puede parecer un caos, pero como Alan Taylor estaba detrás del volante, nunca sentiste que perdiste el control”, indicó.

Taylor, un realizador con probada experiencia en Game of thrones (y en títuolos como Los Soprano y Sex and the city), estima que lo más complejo consistió en encontrar armonía entre lo que ocurría por los aires y por tierra. Allí, junto al castillo, los soldados sufren los vaivenes del combate que protagonizan Rhaenys, Aegon y Aemond, lo que alcanza su instante más crítico cuando Vhagar se estrella contra el suelo.

“Creo que el verdadero desafío fue tratar de contar estas dos historias. en tierra y en el aire y asegurarnos de que se conectaran entre sí y se convirtieran en una sola historia”, explicó el realizador estadounidense, quien junto a su equipo se inspiró en el comportamiento de las aves rapaces para retratar el enfrentamiento entre dragones. “Es muy común en el mundo de las aves depredadoras que, si te atacan, hagas esta maniobra en la que te pones boca abajo y enganchas garra con garra”.

Los realizadores de House of the dragon eran conscientes de que la escena resultaría impresionante en la medida que no perdieran de vista las implicancias emocionales de ese pasaje en los personajes. Eve Best cree que eso fue lo más difícil de alcanzar, en particular poner énfasis en la contradicción que vive Rhaenys. “Ella está iniciando una guerra nuclear y ha sido el único personaje que ha hecho todo lo posible para detenerla”. Y también se está despidiendo de la historia, con una expresión final que evoca cierta paz.

Las consecuencia de la batalla serán enormes: el conflicto entre Negros y Verdes solo se recrudecerá, y las posibilidades de que haya otro enfrentamiento con dragones de esa envergadura son muy altas.

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