Piñera se abre a ceder ante propuesta de Lavín como última jugada frente a inminente aprobación de tercer 10%

Foto: Agenciauno

Durante la tarde de este martes, el ministro de la Segpres, Juan José Ossa, y su par del Interior, Rodrigo Delgado, contactaron a dirigentes de Chile Vamos y a los abanderados presidenciales Mario Desbordes y Joaquín Lavín para transmitirles que están dispuestos a impulsar la propuesta del alcalde de Las Condes, en una fórmula más acotada que la original. Ello, siempre y cuando los parlamentarios oficialistas se abstengan o voten en contra del tercer retiro.


Frenéticas gestiones comenzó a realizar La Moneda durante las últimas horas con parlamentarios y dirigentes de Chile Vamos. Ello, para intentar una última movida a fin de convencer y alinear al oficialismo en torno a votar en contra del tercer retiro de fondo de pensiones, que este martes se aprobó en la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados sin apoyos oficialistas y que fue despachado a Sala.

Esto, en un escenario en que la mayoría de los parlamentarios de RN y la UDI habían transmitido su disposición a respaldar la iniciativa debido a que, a su juicio, son insuficientes las ayudas del gobierno para hacer frente a la situación económica de las personas ante pandemia.

Ya desde la semana pasada en La Moneda daban por descontada la aprobación del proyecto, mientras en paralelo buscaban fórmulas que permitieran que los parlamentarios oficialistas se abstuvieran o rechazaran. En ese marco fue que, apenas asumido en su cargo, el ministro del Trabajo, Patricio Melero, afirmó que estaban analizando la propuesta que el precandidato presidencial de la UDI, Joaquín Lavín, realizó el 10 de marzo, que consiste en el retiro de fondos del seguro de cesantía.

La propuesta original contempla que cada afiliado podrá sacar el 50% de lo que tiene acumulado en su cuenta individual, con un tope de un millón de pesos; garantiza que el retiro mínimo sea de 400 mil pesos. “Si no se alcanza a dicho monto con el 50% de la cuenta individual, se complementará utilizando el Fondo Solidario”, planteaba su propuesta, agregando que “el gobierno deberá materializar un aporte extraordinario de US$ 1.000 millones (de los US$ 2.000 millones ya comprometidos) al Fondo Solidario”.

Sin embargo, al día siguiente, el Presidente Sebastián Piñera le pidió a Melero, según fuentes de gobierno, que corrigiera sus dichos. El ministro así lo hizo y, en entrevista con La Segunda, descartó recoger la propuesta del alcalde de La Condes.

El escenario, no obstante, volvió a cambiar durante la jornada de este martes cuando, según afirman en el oficialismo, los ministros de la Segpres, Juan José Ossa, y del Interior, Rodrigo Delgado, comenzaron a llamar, pasadas las 16.00, a distintos dirigentes del oficialismo. Entre ellos, a parlamentarios del sector e, incluso, al propio Lavín y al abanderado presidencial de RN, Mario Desbordes. Este último apoyó la iniciativa del edil a fines de marzo.

La apuesta de La Moneda es que Desbordes y Lavín jueguen un rol alineando a las bancadas de sus respectivos partidos. Las mismas fuentes del Ejecutivo sostienen que, al involucrarlos a los dos, se evitan el problema de la prescindencia ya que la medida, si bien es de iniciativa de Lavín, es apoyada también por el abanderado de RN.

En los contactos, ambos ministros transmitieron que el gobierno está dispuesto a recoger la propuesta de Lavín con algunas limitaciones. Según conocedores de esos diálogos, Ossa y Delgado plantearon que estaban dispuestos a ceder para que se permitiera retirar hasta 400 mil pesos del seguro de cesantía a personas que tuvieran renta de hasta un millón y medio de pesos.

En el oficialismo aseguran que el gobierno cambió de parecer porque quiere evitar que el proyecto alcance un quórum de 2/3 de votación. Eso dificultaría, dicen, la defensa del requerimiento que presentarán esta semana, en principio este miércoles, al TC para evitar que la medida prospere. Esto, en un contexto en que, además, el paso por el TC será más complejo debido a las indicaciones de la oposición -aprobadas ayer- que buscan sortear las objeciones del tribunal sobre la facultad exclusiva del Presidente, estableciendo facultades especiales del Congreso durante estado de excepción de manera de que pueda aprobar el retiro de fondos.

También pesó el factor de que, con un tercer retiro aprobado, Chile Vamos apruebe un retiro que -según los cálculos de Ciedess- deja a 4.3 millones de personas sin fondos de pensiones, minimizando los casi 7 mil millones de dólares desembolsados en ayudas para estos meses.

Como sea, en el oficialismo reconocen que La Moneda se está jugando una de sus últimas cartas al abrirse a recoger la propuesta de Lavín. Al menos hasta el fin de semana pasado, en Palacio se resistían a tomar esta idea por tres razones. Técnicamente no les gustaba porque tiene que ver con el desempleo y, de hecho, Piñera dentro de sus propuestas para la clase media propuso fortalecerlo. “Y qué pasa con los que quedan sin trabajo”, era una de las frases que repetía el Mandatario, afirman en el Ejecutivo, para transmitir su negativa a la idea. En segundo lugar, en Palacio se resistían a esta idea porque significaba un lío político: al Presidente le había indignado que el UDI incidiera en los retiros anteriores y porque, si se sube a la propuesta, sería “romper” la prescindencia en la presidencial. Y, en tercer lugar, arriesga abrir la puerta para que el resto de los candidatos pida cosas parecidas.

Por esta misma razón, la estrategia del gobierno estaba enfocándose en buscar nuevas ayudas para quienes los actuales beneficios no estaban llegando. Así, estaban realizando la trazabilidad de las actuales ayudas y evaluando, por ejemplo, si extender el bono o el IFE, entre otras medidas.

Gestiones UDI y RN

En medio de este convulso ambiente en el oficialismo y consciente de que cerca de dos tercios de la bancada UDI están por aprobar el tercer retiro, el presidente de partido, Javier Macaya, propuso un fórmula que les permitiera “actuar en unidad”. Así, en la reunión de bancada que los legisladores sostuvieron la noche del lunes -y que se prolongó por cerca de dos horas-, el timonel propuso que todos los diputados se abstuvieran de aprobar la iniciativa siempre y cuando el gobierno cumpliera con dos condiciones; la primera, acudir al TC y, en segundo lugar, que acogiera la idea de Lavín.

Suponiendo que La Moneda no acogería lo propuesto por el precandidato presidencial, varios dijeron que mantendrían su voto favorable. En este contexto, la cita telemática fue subiendo de tono, llegando -de acuerdo a algunas versiones- a la amenaza de que quienes aprobaran el tercer retiro no serían llevados a la reelección.

”El comité electoral va decidir en función de las decisiones que ustedes tomen”, habría dicho la secretaria general de la UDI, María José Hoffmann. La parlamentaria habría reconocido, eso sí, que “nosotros también somos responsables de no haberle exigido más al gobierno”.

Sobre ese punto, fuentes consultadas explican que la mayor parte de los diputados comparte ese diagnóstico y lamentan no haber sido “más duros” en sus posturas en cuanto al manejo que ha tenido el gobierno sobre la pandemia y sus efectos. En particular, muchos “están dolidos” por la forma en que La Moneda actuó en los dos primeros retiros. En el primero, resiente que los hizo “inmolarse” rechazando la iniciativa sin acudir al TC, y en el segundo, el propio gobierno presentó un proyecto sobre la materia.

Además, cuestionan que muchos de los beneficios que la administración Piñera ha entregado no están llegando a la clase media, duramente golpeada por la crisis económica que ha generado el Covid-19.

En RN, en tanto, el tema también se ha analizado en distintas instancias partidarias, donde Desbordes ha tenido un rol clave. Sin embargo, el sentir es que el Ejecutivo reaccionó “muy tarde” y que la propuesta es demasiado “acotada”.

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