Otra vez en la polémica: el arbitraje de Francisco Gilabert caldea los ánimos entre Antofagasta y Audax

Francisco Gilabert amonesta a Diego Sánchez.

Francisco Gilabert amonesta a Diego Sánchez. Foto: Camilo Alfaro/AgenciaUno

El juez, quien volvió la semana pasada a dirigir en el fútbol chileno, ha tenido una complicada actuación en el duelo entre pumas y tanos. Un dudoso penal calentó a futbolistas y entrenadores.



Francisco Gilabert está de vuelta. Luego del escandalo del arbitraje, el juez recibió la absolución por parte del Tribunal de Disciplina de la ANFP. La semana pasada dirigió el encuentro entre Everton y Unión Española, donde los ruleteros vencieron por 2-1 a los hispanos. En su retorno, Gilabert mostró cuatro amarillas y una tarjeta roja.

Sin embargo, el protagonismo se lo lleva en el norte. El encuentro entre Deportes Antofagasta y Audax Italiano estuvo lleno de polémica. En solo un tiempo, el árbitro amonestó a tres futbolistas, Paulo Magalhaes y Brandon Estay, del cuadro puma, y a Fabián Torres en los tanos.

Las decisiones del colegiado fueron constantemente criticadas por los jugadores y los miembros de ambos cuerpos técnicos. En los primeros minutos, el bullado juez cobró una falta en ataque inexistente, que pudo significar una ocasión de peligro para los nortinos. Desde ahí los ánimos se fueron caldeando.

La jugada más polémica de la tarde llegó a la media hora juego. Un saque lateral enviado al área por Byron Nieto fue despejado por Fabián Torres, quien, en la disputa, chocó con Manuel López. La jugada siguió y terminó en un despeje de la zaga itálica. No obstante, luego de que el balón saliera, el VAR llamó al árbitro para revisar la acción. Gilabert observó la acción con calma en el monitor y determinó que era falta penal. Además, amonestó al defensor tano.

Roberto Cereceda reclama airadamente tras el cobro de un penal.
Roberto Cereceda reclama airadamente tras el cobro de un penal. Foto: Camilo Alfaro/Agencia Uno

“¡Sacó desde dentro de la cancha!”, protestaba un indignado Roberto Cereceda. El experimentado marcador de punta estimaba que el saque lateral que inició la jugada había sido mal ejecutado. Airadamente, le gritaba a Gilabert, quien no tomó en cuenta los reclamos. Posteriormente, Iván Ledezma erró la pena máxima. Lanzamiento a media altura, que fue atajado por Tomás Ahumada, el joven golero de Audax.

Los ánimos ya estaban elevados. Tras la tapada del arquero, el entrenador de Audax Italiano, Juan José Ribera, se lanzó con todo en contra de Gilabert con comentarios irónicos. “¡Qué repita el penal!”, gritó, en reiteradas ocasiones. “Francisco, repite el penal ahora”, insistía. El cuarto árbitro, Felipe Jara, se acercó al director técnico para decirle que con esa actitud sería amonestado.

El marcador, 3-0 en favor de Audax Italiano, no pasaba por las determinaciones de Gilabert. Pues ambos elencos no estaban conformes con el arbitraje. De cara al segundo tiempo, Javier Torrente realizó cuatro cambios y su equipo volvió al duelo. Primero descontó Jason Flores. Luego las miradas volvieron al árbitro. A los 60′ de juego, Flores cayó en el área y el referí no dudo en cobrar penal.

Parecía decidido, pero otra vez llamaron desde el VAR. En esta ocasión, la decisión era evidente. Jason Flores se tropezó tras pegarle al pasto. Gilabert solo estuvo diez segundos viendo la pantalla y cambió de opinión. Claro que a esta altura, el partido se le había ido de las manos. Cada acción era protestada con fuerza. “¡Tienes que ponerle amarilla por simular!”, gritaba Ribera.

Con el juego desvirtuado, muy interrumpido por las constantes intervenciones del VAR, el principal tuvo que ir por tercera vez a revisar una acción dudosa. A 15 minutos del final, Michael Fuentes le dio un planchazo a un defensor puma en una disputa de balón. En primera instancia, el atacante solo vio la tarjeta amarilla. Esta vez la decisión fue rectificada. No hubo expulsión. Si una nueva amonestación, la séptima a esa altura.

Entre tantas amarillas, un expulsado era predecible. En el cuarto minuto de adición, Jorge Henríquez se fue a las duchas. Una acción que detuvo el juego por varios minutos, justo después de que Antofagasta se colocase 2-3 en el marcador. Antes otra polémica, ahora con el juez de línea como protagonista, al anular un gol del CDA. La acción fue revisada en el VAR, ya que el árbitro debía determinar si el offside de la jugada era considerado como una acción anterior o dentro de la misma.

Una jornada complicada para Francisco Gilabert, en su segundo fin de semana de retorno a las canchas del fútbol chileno. Recordemos que el juez, en su momento, fue el principal apuntado por las polémicas vividas entre febrero y junio en el arbitraje nacional.

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