“Acotada” baja en violencia rural en la Macrozona Sur: hechos disminuyen de 34 a 23 a una semana de decretarse estado de excepción

Fuerzas armadas en el marco del despliegue de militares a la región de la Araucanía tras entrar en vigencia estado de excepción, comuna de Talcahuano, Región del Biobío.
FOTO: OSCAR GUERRA / AGENCIAUNO

Según datos que maneja Carabineros, y que fueron sociabilizados con el gobierno y las FF.AA., entre el 18 y el 24 de mayo, se registraron 23 eventos violentos asociados a la violencia rural. Seis días antes, sin la medida en vigencia, ocurrieron 34 ilícitos de este tipo entre La Araucanía y el Biobío.




“No desestimamos que podamos evaluar algunas carreteras o rutas en donde esta labor preventiva se pueda extender”. De esta manera, la ministra del Interior, Izkia Siches, abrió una puerta para que se extienda el estado de excepción que cumplen las Fuerzas Armadas (FF.AA.) en las regiones del Biobío y La Araucanía, en medio del peor hecho de violencia registrado en la zona: la muerte de Segundo Catril Neculqueo, tras un atentado en Capitán Pasten.

La ministra señaló en Radio Cooperativa que el gobierno está abierto a evaluar escenarios, idea que también planteó a los representantes de las policías y las FF.AA., en una reunión que sostuvo, junto a la ministra de Defensa, Maya Fernández, esta mañana en La Moneda.

Según explicaron asistentes a esta cita, las representantes del gobierno se mostraron conforme a los resultados del estado de excepción “acotado” impulsado por el Ejecutivo, desde el martes 18 de mayo en la denominada Macrozona Sur. Y claro, a pesar de las reticencias iniciales de La Moneda por aplicar esta estrategia, los delitos asociados a la violencia rural se han visto reducidos.

Aunque la baja -en términos porcentuales- no es muy alta, entre policías, efectivos de las FF.AA. y el gobierno igual hay conformidad ante las cifras. De todas maneras, entre los uniformados deslizan que el solo hecho de ser un estado de excepción “acotado” en las rutas principales de la zona, hacian prever que la reducción de los delitos fuera menor.

¿Qué dicen las cifras? Según datos que maneja Carabineros, y que fueron sociabilizados con el gobierno y las FF.AA., entre el 18 de mayo y el 24 de mayo, se registraron 23 eventos violentos asociados a la violencia rural. En ese mismo periodo hubo 11 personas detenidas, de las cuales cuatro fueron detenidas en un día.

En cuantos a los hechos de violencia rural ocurridos, entre el 12 y el 17 de mayo, se registraron en la Macrozona Sur, 34 eventos de este tipo, entre los cuales destacan cortes de ruta, ataques incendiarios y usurpaciones. Si se compara el periodo de tiempo con estado de exepción “acotado” y sin esta medida, se evidencia una baja de un 32% en los ilícitos.

Los detenidos también vieron un incremento. Si con estado de excepción fueron 11 los arrestados, durante la semana anterior -sin FF.AA. en las rutas- solo se aprehendieron sies personas entre el Biobío y La Araucanía. Esta es una de prioridades de la estrategia en la zona: sacar de circulación a quienes tienen órdenes de detención pendiente, durante las fiscalizaciones en que las Fuerzas Armadas apoyan a las policías.

Ayer el Ejecutivo ya daba algunas luces de la baja en los delitos. El subsecretario Manuel Monsalve dijo que “hasta ahora los Estados de excepción han demostrado que disminuyen los hechos de violencia, es cierto eso (pero) también han demostrado que no pueden evitar el asesinato de personas y por eso es que quiero reiterar: si no queremos que nadie muera, si no queremos tener víctimas, el estado de excepción por si solo no es suficiente”.

El despliegue: aún lejos de las zonas complejas

Entre los policías que se mueven por la Macrozona Sur señalan que la medida de control militar en las rutas está reducida a las rutas grandes, en las principales carreteras.

Por ejemplo, en el caso de La Araucanía, los efectivos del Ejército, realizan, principalmente, controles en la Ruta 5 Sur, en compañía de Carabineros. Se hacen “patrullas mixtas” para hacer estas fiscalizaciones, pero, a diferencia de lo que ocurría en el estado de excepción pasado, ya no concurren a zonas rurales confictivas para hacer labores de prevención.

En ese sentido, explican que las labores que se hacían en distintos puntos estratégicos de La Araucanía, servían para disuadir “con la presencia” a los grupos más violentos y así evitar movimientos que apunten a atentados más graves. Una fuente militar advierte que en zona hay más de 1.200 caminos interurbanos que facilitan los desplazamientos de los grupos más violentos.

Por ejemplo, explican, en el caso del Biobío, los funcionarios de la Armada, a veces solo están apostados en la Ruta 160, y no en las carreteras R-60 y R-72, reconocidas por ser un permanente foco de conflicto. En esa misma línea, agregan que el que exista un estado de excepción “acotado”, deja a los uniformados a uno 60 kilómetros de “zonas rojas”, como Tirúa y Cañete.

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