Acusan “monopolio” y “cobros excesivos”: La rebelión de los restaurantes en contra de las aplicaciones de delivery

Restaurantes acusan alza en las comisiones por el servicio de delivery en medio de la pandemia. Aseguran que en algunos casos llega hasta 30% del valor total del envío y advierten por el control que asumen las tres grandes -Uber Eats, Pedidos Ya y Rappi- en la región Metropolitana. Estas niegan que haya un alza en los precios.




El brote de Covid-19 que mantiene en cuarentena a más de 7,4 millones de personas en el Gran Santiago no solo trajo como consecuencia una ralentización de la economía con el cierre de centros comerciales, sino que también una mayor fricción en el diálogo entre las aplicaciones de reparto de comida y los restaurantes.

En medio de la incertidumbre sobre su reapertura y el desplome de sus ventas -en algunos casos no llegan ni al 15% de sus ingresos en tiempos de normalidad- muchos restaurantes han optado por reinventarse con servicios de delivery para intentar seguir operando. Un ejemplo de ello es el de Unifood Restaurant Group, la mayor operadora de locales de comida rápida en Chile. Con marcas como Pedro, Juan & Diego, Pollo Stop, Fuente Nicanor, entre otras, mantiene funcionando solo 80 de sus 300 de sus restaurantes a nivel nacional, con 300 trabajadores de 3 mil en total y solo con delivery.

En ese escenario, dueños y administradores de locales de comida rápida y restaurantes afirman que las principales apps de reparto de última milla han aumentado sus costos.

El presidente de la Asociación Chilena de Gastronomía de Chile (Achiga), Máximo Picallo -dueño también del conocido restaurant Elkika Ilmenau, de Tobalaba- sostuvo que hoy prácticamente el 100% de las ventas de sus asociados se realiza por medio de transacciones electrónicas. El dirigente criticó los montos de comisión que cobran las aplicaciones de reparto a domicilio y sostuvo en conversación con Radio Duna que “sería muy bueno que entre más competencia o que las empresas empiecen ajustar sus márgenes para dar un respiro a esta industria que está tan golpeada”. Y pidió a todos los actores de la cadena, incluyendo a bancos y empresas de última milla a “hacer un esfuerzo” en el cobro de comisiones.

Ejecutivos de grandes cadenas de locales de comida rápida miran con preocupación el crecimiento que han tenido las aplicaciones móviles Uber Eats, Rappi y Pedidos Ya, las cuales son controladas por capitales de Estados Unidos, Colombia y Alemania, respectivamente. Los tres grandes del delivery copan prácticamente todo el mercado en la Región Metropolitana, según estimaciones de los propios restaurantes. Estos afirman que ha habido alza de comisiones en tiempos de pandemia y algunos incluso los acusan de ser un monopolio.

José Tomás Infante -socio de Leon Reynes en Krossbar- sostuvo que las aplicaciones de última milla “a los que trabajaban antes con las aplicaciones no le han subido las comisiones, sí las han subido para los nuevos entrantes". "Hoy son un monopolio, cobran altas comisiones donde se hace muy difícil ganar dinero. Sus alzas de comisiones llegan hasta 30% (bruto) y la media está en 20% más IVA sobre venta bruta, lo cual equivale a un 24% de la venta neta”, complementó. De igual manera, Reynes sostuvo que “este es un rubro que tiene márgenes muy bajos y en el cual es complejo llegar al sello de rentabilidad. Si las comisiones de las aplicaciones móviles se mantienen tan altas es muy difícil que sea negocio”.

Más duro en el tono se mostró José Luis Merino, chef y propietario de la sanguchería Ciudad Vieja y los restaurantes Mamboleta y Ciudadano, quien sostuvo que las aplicaciones de última milla "deberían hacer un gesto mínimo de bajar sus comisiones. "Es impresentable que no lo hayan hecho a la fecha, porque deberían estar a costo. Hoy no suman”, remató. Por este costo, dijo, es que comenzó a implementar su propia red de repartidores.

Algo similar determinó Manolo Vidal, dueño del restaurant Las Lanzas, ubicado al costado de Plaza Ñuñoa. Desde mayo comenzó a operar con el sistema de delivery. Vidal, hijo del inmigrante gallego Julio Vidal, decidió continuar con la tradición familiar y cuenta que la gente ha respondido de acuerdo a las posibilidades que tiene evidentemente. “Nosotros no tenemos ninguna empresa externa para hacer los delivery. Es gente que hemos conseguido y que tiene los permisos para hacerlo. Pero ninguna empresa externa. Son cobros excesivos. Ellos se llevan una comisión del 25% y 30% del monto total cobrado", afirmó.

Integración vertical con marcas propias

Pero la mayor preocupación de los restaurantes no radica en el cobro de las comisiones, sino que en lo que vendrá a futuro. Algunas de las apps han comenzado a establecer contratos con locales de comida, los que operan como proveedores de sus marcas propias. De acuerdo a una presentación reservada, Pedidos Ya -por ejemplo- opera en Chile con seis de nueve marcas propias, además de considerar a 75 “partners” o socios que elaboran los productos que van desde hamburguesas, pizzas, sushi y comida saludable. Las marcas son Poked; Wing it!; Icate; Noah’s; Gusto, Conti’s y cuentan con 20.000 órdenes mensuales.

“Es como estar en la Matrix. Cada vez que haces una venta con ellos, ellos saben que tu como consumidor compras hamburguesas los jueves, hotdogs los lunes o martes. Entonces ellos (las apps) pueden decir, ¿sabes qué más? No le voy a comprar más completos al Doggis, voy a poner yo una empresa o le pido a alguien que haga los hotdogs y que se llamen Doggers. Lo pongo primero en la lista de búsqueda. Lo pongo más barato y les mando una oferta a los clientes”, contó un ejecutivo que pidió reserva de su identidad.

“Las aplicaciones móviles tienen sus marcas propias y te dicen: a este proveedor le tienes que comprar a este precio y te indican hasta el margen que vas a ganar. Ellos manejan la información y saben todo. Al final corres el riesgo de canibalizar tus propios locales”, complementó otra fuente.

En un vuelco por aumentar su presencia, Pedidos Ya anunció en abril la apertura de su primer supermercado propio en Santiago y confirmó que opera marcas propias con partners. Uber Eats aseguró no operar bajo este sistema. De igual manera, Rappi contestó que “no tiene restaurantes propios ni opera restaurantes propios a través de dark kitchens”.

En medio de la pandemia, Get Justo es una de las aplicaciones que ha cobrado más fuerza y busca posicionarse como un cuarto actor. La startup pertenece a dos chilenos y uno de ellos es Nicolás López, quien sostuvo que “la integración vertical es uno de los peligros más fuertes para los restaurantes, porque al final te ofrecerán la hamburguesa que ellos quieran". Hoy Get Justo opera con 1.500 restaurantes y cuenta con un alcance de 200 mil clientes.

Su receta es simple: menor comisión a los restaurantes y bajo la marca del propio restaurant. La idea es que no se vea una aplicación de por medio. “Estamos completamente detrás y eso les gusta a los restaurantes, porque tienen más control”, acotó.

La defensa de Uber Eats, Pedidos Ya y Rappi

Uber Eats, Pedidos Ya y Rappi niegan haber subido sus comisiones durante el periodo de pandemia, pues los contratos -aseguran- cuentan con una extensión de un año.

Isaac Cañas, gerente general de Rappi Chile, sostuvo que “Rappi mantiene los rangos de las comisiones según los mismos acuerdos que se tenían antes de esta situación. En el sector gastronómico, la app ha hecho posible que los restaurantes y otros negocios puedan funcionar, preservando los puestos de trabajo de miles de personas, entre cocineros, auxiliares de cocina y repartidores. A su vez, ha facilitado el acceso para que nuevos almacenes, locales y restaurantes puedan operar a través de Rappi en 48 horas, cómo una alternativa para activar sus negocios, y tenemos en marcha un plan de ayudas para la industria”.

De igual manera, Uber Eats por medio de una declaración escrita sostuvo que “los porcentajes de las comisiones se establecen después de un análisis del negocio de cada restaurante asociado. Las tarifas de mercado que ellos pagan, nos permiten proporcionar los servicios que los restaurantes esperan de Uber Eats, tales como: servicios tecnológicos, marketing, servicio al cliente y seguridad de la plataforma”.

“Actualmente, los pedidos en muchos de ellos no tienen costo de envío, además de menús a precios especiales y otras promociones para los usuarios. Además, implementamos un proceso simplificado para que los restaurantes que cumplan con los requisitos de calidad puedan inscribirse en Uber Eats sin la necesidad de una tablet", agregó la estadounidense, que insiste que el sistema está diseñado para ser un complemento de las ventas y no como ocurre actualmente debido al contexto del coronvirus.

De la misma manera, Pedidos Ya sostuvo que “entendemos que en la difícil situación que estamos viviendo se genere la necesidad de bajar costos, lo que lleva a cuestionar el valor de los distintos productos y servicios que precisan para que un negocio funcione, y sabemos que estamos en una situación mundial excepcional nunca antes experimentada".

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